Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Una madre de 34 años enfrenta una de las pruebas más difíciles de su vida, convertirse en madre de tres hijos, todos muy enfermos, y sin el apoyo del padre. Como si fuera poco, tampoco tiene casa, permanece en la vivienda de una amiga que le abrió las puertas de su hogar en Estelí.
Se trata de la capitalina María Elvira Canales Pineda, madre de un niño de 3 años y de unos mellizos prematuros. Sus tres hijos padecen diferentes enfermedades.
Lea también: Estas son las diferencias entre solicitud de refugio y la Categoría Especial en Costa Rica
El niño de 3 años enfrenta una anemia severa que requiere transfusiones y estudios especializados. Mientras sus mellizos prematuros de apenas cuatro meses de nacidos padecen problemas de salud que mantienen en constante preocupación a su madre.
Embarazo complicado y parto de emergencia
Los mellizos nacieron prematuramente, con apenas 32 semanas de gestación, luego de que María Elvira sufriera complicaciones por presión arterial alta que obligaron a practicarle una cesárea de emergencia en Managua.
Desde entonces comenzaron las dificultades: “Uno de los bebés nació con problemas pulmonares y permaneció internado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, donde incluso fue sometido a una intervención quirúrgica. La niña presenta una hernia en la zona genital”.
A las complicaciones de los mellizos se suma el estado de salud del niño de 3 años, quien recientemente fue valorado en el Hospital San Juan de Dios, en Estelí, donde los médicos detectaron una anemia profunda y ordenaron nuevos estudios.
«Ayer le hicieron exámenes y le dijeron que tiene esa enfermedad. Hoy estamos en el Hospital San Juan de Dios porque necesita una transfusión y están buscando el tipo de sangre que requiere», dijo a LA PRENSA.
Aunque la familia espera los resultados definitivos, existe preocupación por la posibilidad de que el menor padezca una enfermedad hematológica que requiera atención especializada.

Alimentación especial y medicamentos
Las necesidades económicas se han multiplicado debido a la alimentación especial que requieren los tres menores.
«La niña toma leche Similac porque está muy desnutrida. Tiene cuatro meses y parece que todavía fuera una bebé recién nacida de lo pequeñita que está… El niño mayor consume un suplemento nutricional por indicación médica le estamos dando Pediasure porque fue lo que indicó el doctor», comentan.
Además de la alimentación, la familia necesita pañales, medicamentos y recursos para trasladarse a las consultas médicas.
Sin trabajo y sin apoyo del padre
Tras dar a luz a los mellizos, María Elvira trabajaba en un comedor. Hoy le resulta imposible mantener un empleo debido a que el cuidado permanente de sus tres hijos enfermos consume todo su tiempo.
Cada consulta médica representa un reto logístico. Los mellizos son demasiado pequeños para permanecer solos y el hijo mayor no quiere separarse de su madre.
María Cristina reconoce que muchas personas preguntan por qué no permanecen internados, pero explica que la realidad cotidiana es mucho más compleja para una madre sola.
Amiga le abrió las puertas
La historia de María Elvira fue divulgada por un medio local de Estelí. Ella vive en la humilde casa de su amiga María Cristina Rizo, quien le ha garantizado un techo.
«Yo lo hago para ayudarla porque ella no tiene apoyo de la familia. En este momento María Elvira está cuidando de su hijo de tres años que está hospitalizado con anemia, yo estoy cuidando de los mellizos, ellos están en desnutrición», relata María Cristina a LA PRENSA.
María Cristina tiene 28 años, vive en el barrio esteliano Bella Vista, ella también es madre de dos hijos, uno de ellos un bebé de 16 meses.
«A mí se me está dificultando bastante porque mi casa es pequeña. Me tocó bajar a mi niña de su cama para que ella durmiera con los niños, yo estoy dispuesta a cederle un espacio en mi solar para que ella levante una media construcción, eso sería de gran ayuda”, indica María Cristina.
“Queremos recolectar para comprarle zinc, madera y hacerle una habitación donde pueda vivir con sus niños. También una cocinita y un cilindro de gas para que pueda estar con ellos», dice.
Una amistad entre la dificultad
Aunque pidió mantener un perfil bajo y no ser protagonista de la historia, María Cristina reconoce que decidió ayudar a su amiga porque no podía permanecer indiferente.
«No quiero salir en las noticias, pero los niños necesitan ayuda, el Ministerio de la Familia debería conocer esta situación, por favor llámenlos», solicitó.
Al finalizar la entrevista, los llantos de los mellizos interrumpen la conversación: “Estamos urgidas por la revisión de un pediatra”, dice la madre de los pequeños.
Lea además: Guardabosque mayangna cumple tres años preso y no podrá despedirse de su esposa fallecida
Actualmente, María Elvira lucha por la salud de sus tres hijos y busca cómo reconstruir su vida. Ambas esperan que la solidaridad de los nicaragüenses permita aliviar, aunque sea un poco, el peso que cargan cada día.
Para cualquier ayuda llamar al teléfono +505 7802 2042 o dirigirse al barrio Bella Vista, del Colegio Sor María Romero un kilómetro hacia el norte, dos cuadras al oeste, una cuadra al norte, en Estelí.