El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) sesionó de manera especial este miércoles para abordar la situación en Nicaragua, tras el anuncio del dictador Daniel Ortega de eliminar las elecciones en el país. El encuentro, solicitado por Estados Unidos, ocurre 15 días después del anuncio de la abolición de los comicios que generó gran impacto en la comunidad internacional. Días después, Ortega anunció una reforma electoral que busca alargar su estadía en el poder.
Se esperaba que en esta sesión los Estados miembros votaran el proyecto de resolución: “Convocatoria de una Reunión Consultiva de Ministros de Relaciones Exteriores para Examinar la Situación en Nicaragua», que busca condenar “de manera inequívoca la declaración” hecha por Ortega.
Este fue un minuto a minuto sobre el desarrollo de la sesión extraordinaria.
Finaliza sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA sobre Nicaragua.
La delegación observadora de la Unión Europea en la OEA condena la represión sistemática de derechos humanos en Nicaragua e insta a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo a llevar a cabo «elecciones de forma justa y transparente». Agrega que el bloque europeo continuará apoyando al pueblo nicaragüense.

Albert Ramdin, secretario general de la OEA, advierte que «la erosión de la democracia no es interna, los ataques traen consecuencias regionales. Afectan la estabilidad». Añade que la situación de Nicaragua «debe ser motivo de preocupación para nuestra organización».
El secretario general de la OEA insta al régimen a liberar a los presos políticos y llama al diálogo. «Nicaragua y sus fuerzas democráticas pueden seguir contando con esta organización», sostiene.

El representante de Chile sostiene que el continente americano «no puede ser indiferente a la crisis institucional en Nicaragua e intentos de establecer dinastías autoritarias». Llama a tomar «acciones urgentes» que transmitan que la democracia no es una mera «declaración formal».
«La gravedad de las declaraciones del señor Ortega motivan a mi delegación a apoyar la convocatoria de una reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores», afirma.

Brasil, gobernado por el otrora aliado de Ortega, Luiz Inácio Lula da Silva, apuesta por el diálogo. La representante de esa nación dijo que la «OEA debe desempeñar papel constructivo y evitando posicionamientos que refuercen aislamiento del país».
Al igual que México, apela al principio de «no intervención», sin embargo, declara que «sigue atento a la situación en Nicaragua». La representante brasileña exhortó al régimen a asegurar el derecho soberano al pueblo a elegir a sus gobernantes.
«En cuanto al proyecto de resolución, creemos que es erróneo abordar el tema como un tema de seguridad, es una crisis política con grave repercusión en derechos humanos», sostiene la representante de Brasil.

México, país cuya gobernante Claudia Sheinbaum ha preferido no referirse al tema de Nicaragua y ha abogado por la autodeterminación de los pueblos, expresa en el foro de la OEA su «preocupación por declaraciones de Ortega». Añade que «dichas declaraciones, de concretarse, significarían la supresión del derecho del pueblo de Nicaragua. La celebración de elecciones periódicas es una obligación del Estado».

La representación de Argentina declara que «la situación de Nicaragua es una de las más graves en la región y tiende a profundizarse». Sostiene que lo que ocurre en Nicaragua «es un tema de gran preocupación para la región».
El represnetante de ese país no solo rechazó las declaraciones del dictador Daniel Ortega, también lo hizo a lo dicho por el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, quien ha mantenido el discurso oficialista y quien encabeza el proceso de las reformas electorales.
«Condenamos cualquier intento que vaya en detrimento de democracia y libertades fundamentales. Argentina sigue de cerca la situación en este país y no dejaremos de denunciar los abusos», afirma el representante argentino.

El representante de Uruguay expresa que las declaraciones de Ortega «resultan incompatibles con los principios democráticos» y que «afectan seriamente la gobernabilidad». Llama a la dictadura a «cumplir con sus obligaciones».

Canadá, uno de los «países amigos» que ha mantenido el tema de Nicaragua en la OEA, dice que «es crucial que sigamos defendiendo la democracia» y que «todos los nicaragüenses, independiente de sus opiniones políticas, tienen derecho de participar en procesos electorales libres de intimidación». Pide seguir «fortaleciendo el apoyo al pueblo de Nicaragua».

La representante de Panamá, país que también ha convocado a consultas a su embajador tras las declaraciones de Ortega, llama al Consejo Permanente a no «permanecer indiferente» sobre la situación de Nicaragua. Mencionó que la Carta Democrática de la OEA «sigue siendo el principal referente para promoción de la defensa de la democracia representativa».
«Mi país observa con profunda preocupación las recientes declaraciones del presidente Daniel Ortega. Tales manifestaciones contradicen principios esenciales de la democracia representativa, desconoce el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes», añade.

Guatemala expresa su solidaridad con el pueblo nicaragüense y hace un llamado «respetuoso» a que se restablezcan las libertades en Nicaragua. «La ausencia de procesos electorales libres compromete el ejercicio efectivo del derecho de la ciudadanía, debilita el pluralismo y la separación de los poderes», declara la representación de ese país.

La representante de Costa Rica reitera nuevamente que su país continuará abogando por elecciones libres en Nicaragua. «No podemos permanecer indiferentes, la posición de Costa Rica ha sido inequívoca, hemos abogado por elecciones libres, transparentes y plurales en Nicaragua», sostuvo.
Agrega que observan «con suma preocupación la presencia de fuerzas extranjeras en Nicaragua».

República Dominicana, por su parte, reafirma su compromiso con la democracia, respeto de los derechos humanos y Estado de derecho. «Colegas, frente a la gravedad entendemos que la comunidad interamericana debe actuar con unidad, responsabilidad y determinación. Es necesario respaldar los mecanismos», expresó la representante de ese país.
El mes pasado, República Dominicana retiró a su embajadora en Nicaragua por la decisión de Ortega de eliminar las elecciones.

Mónica Palencia, representante de Ecuador ante la OEA, señala que «la situación de Nicaragua exige pronunciamientos claros» y llama a activar la Carta Democrática Interamericana.

Colombia: «Compartimos principios que nos vinculan como comunidad hemisférica, entre ellos que el ejercicio del poder debe sentarse en la voluntad popular expresada en elecciones libres. Los derechos humanos son universales y protección es responsabilidad compartida. El caso de Nicaragua nos recuerda que la democracia requiere protección constante cuando se debilitan las instituciones, se reducen espacios de participación», expresa la representante de ese país.

Rodolfo Coronado Molina, representante de Perú: «El hemisferio debe manifestarse categóricamente».

El representante de Paraguay, Raúl Florentín, dice: «La OEA no puede estar en silencio» y señaló que copatrocina la propuesta de resolución presentada por EE. UU.

Michael Kozak, funcionario superior de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, representante de Estados Unidos en la OEA, advierte que «ya se ha acabado el momento de hablar» y que ha llegado el momento de tomar medidas colectivas.
Kozak es uno de los funcionarios más importantes del Departamento de Estado de EE. UU., con más de 50 años de servicio diplomático estadounidense. «¿Cuánto tiempo más tiene que sufrir el pueblo de nicaragua?», cuestiona el representante de Estados Unidos. Agregó que «la situación en Nicaragua amenaza la paz de las Américas».

Rosa María Payá, relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presenta sus observaciones al Consejo Permanente. «Uno de cada nueve nicaragüenses ha abandonado el país, una cifra superior a la de los años ochenta», expresó.

El presidente del Consejo Permanente de la OEA, Steve Ferrol, da por iniciada la sesión. En la reunión se encuentran presentes un grupo de nicaragüenses. Estados Unidos ha pedido 10 minutos para hablar y Brasil ocho.

Diez países miembros de la OEA se pronunciaron este martes 4 de agosto sobre la situación en Nicaragua y expresaron su preocupación por las declaraciones que hizo el dictador Daniel Ortega. Elecciones “sin una competencia política genuina no pueden constituir una expresión libre y democrática de la voluntad popular”, dijeron en la declaración conjunta.
Días previos a la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó a los Estados miembros de la OEA a que hagan uso de los «mecanismos disponibles» para el restablecimiento de la institucionalidad en Nicaragua, entre ellos, la Carta Democrática Interamericana.
Más detalles: CIDH pide usar carta de la OEA para restablecer institucionalidad en Nicaragua
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