Personal de la CIDH y del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Nicaragua en una foto de archivo. LA PRENSA/ARCHIVO

Personal de la CIDH y del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Nicaragua en una foto de archivo. LA PRENSA/ARCHIVO

CIDH pide usar carta de la OEA para restablecer institucionalidad en Nicaragua

CIDH reacciona a anuncio de Ortega sobre eliminación de elecciones. Murillo informa sobre reformas e insulta a críticos: "perturbados", "los menos"...

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) repudió este lunes 3 de agosto las declaraciones del dictador Daniel Ortega sobre la abolición de las elecciones en Nicaragua e instó a los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a «utilizar» mecanismos disponibles para restablecer la institucionalidad en el país, entre ellos la Carta Democrática Interamericana.

El pronunciamiento de la CIDH, que ha sido clave para investigar los abusos de derechos humanos cometidos por el régimen, a partir de 2018, se da cuando faltan dos días para que se reúna el Consejo Permanente de la OEA, donde evaluará una posible reunión de cancilleres, luego del anuncio de Ortega. Una reunión solicitada por Estados Unidos, a la que se sumó Paraguay como copatrocinador.

El 19 de julio, Ortega dijo que en Nicaragua «no volverá a haber elecciones», mientras celebraba con sus militantes el 47 aniversario de la Revolución Popular Sandinista. Las declaraciones merecieron el rechazo y condena internacional. Al menos diez países reaccionaron preocupados de manera bilateral, pero incluso el secretario general de la OEA y el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas emitieron sus respectivos pronunciamientos. También la Unión Europea lo hizo.

«La Comisión reitera el llamado a los Estados Miembros de la OEA a utilizar, de conformidad con la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y los instrumentos que sean pertinentes, los mecanismos disponibles para contribuir al restablecimiento de la institucionalidad democrática, el Estado de derecho y el pleno respeto de los derechos humanos en Nicaragua, conforme al principio de garantía colectiva del sistema interamericano», se lee en el comunicado de prensa de la CIDH.

Puede leer: El nuevo Mint: Del terror a sonreír con la reforma de Ortega

La CIDH resalta que las reformas constitucionales que prepara el régimen están orientadas a perpetuarse en el poder, restringen la competencia política y buscan “eliminar las condiciones necesarias para la alternancia democrática”. Según la reforma, el orteguismo pretende eliminar la posibilidad de que la oposición en el exilio participe, pero además fijar en siete años el período presidencial, el que sería renovable.

El período de mando del jefe de la Policía y el Ejército pasaría de seis a siete años. Pero además todos los cargos de elección popular y los designados por Ortega quedarían también en siete años.

“Abstenerse de adoptar” las reformas

La CIDH recuerda que la reforma constitucional de 2025, que modificó más de 100 artículos de la Constitución Política, también es “incompatible” con la Convención Americana sobre Derechos Humanos y con los principios de la Carta Democrática Interamericana.

Lea también: Dictador Ortega critica a EE. UU. y a la vez pide fondos para luchar contra el narcotráfico

56ª Asamblea General de la OEA Panamá junio de 2026
56ª Asamblea General de la OEA Panamá junio de 2026. Foto: Cortesía de la OEA.

Asimismo, subraya que en Nicaragua “persisten graves violaciones a los derechos humanos”, que la represión transnacional se ha intensificado y que, unido a la migración forzada, genera “serios desafíos en materia de seguridad para otros Estados de la región”. Incluso, señala que a la situación de Nicaragua “se suma el impacto del accionar del crimen organizado”.

Puede leer también: Operación limpieza: 145 muertos que Murillo quiere que no recordés

La Comisión insta al régimen a “abstenerse de adoptar” las reformas constitucionales y a restablecer las condiciones para el ejercicio efectivo de los derechos políticos.

Según la CIDH, al menos 355 personas murieron en el contexto de las protestas en Nicaragua entre el 18 de abril de 2018 y 31 de julio de 2019. Estas manifestaciones fueron brutalmente reprimidas bajo el mando de Ortega y Murillo.

Murillo no se aguanta e insulta a críticos

Mientras la CIDH se pronunció sobre las reformas electorales en Nicaragua, la codictadora Rosario Murillo anunció que el martes 4 de agosto continúa el proceso de «consultas» con la participación de los propagandistas del régimen, los diputados al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), alcaldías y pueblos indígenas y afrodescendientes.

Lea además: Estos son los últimos cambios diplomáticos de Ortega en medio del rechazo internacional por reformas

Murillo no perdió oportunidad para arremeter contra sus críticos, a quienes llamó «perturbados» y «los menos». En otras ocasiones los ha calificado como minúsculos, traidores, perros, lenguas infames, entre otros insultos.

«Cuando hablamos de los menos, hablamos de las caras largas, amargadas, los rostros que conocemos y que conocimos, de la avaricia, egoísmo, codicia y de todos los pecados capitales que hoy viven su propio infierno, que pretenden recetar infierno, ¡Qué atrevimiento! Para ello pedimos la gracia de la armonía en sus corazones, de la compresión cabal de lo que es Nicaragua, del agradecimiento que les llene, para dar gracias a Dios por la vida y pedir sanación para que la paz les alcance», dijo Murillo y pidió a los «perturbados» que «nos dejen en paz».

La codictadora también se mostró molesta contra quienes criticaron al cardenal Leopoldo Brenes. Al arzobispo se le vio compartir entre risas con la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, durante el inicio de las festividades de Santo Domingo, a pesar de la persecución religiosa que existe en el país. «Cuánta alegría vimos el viernes en la bajada del santo donde los ignorantes y maleantes se dieron el peor baño de sus vidas, baño de putrefacción al ofender al cardenal Brenes que tanto hace cada día para cuidar e instarnos a todos a cuidar la paz», sostuvo con cinismo.

Para Murillo, la «alegría» del régimen que ella codirige junto a Daniel Ortega «les da tanta envidia» a quienes los critican y aseguró que a Nicaragua «no volverán». Los llamó poca cosa, mezquinos y frustrados con «indigencia espiritual». «Mientras ellos aúllan y ladran nosotros seguimos caminando, construyendo… A la necedad y la maldad oídos sordos», expresó.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí