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«Me dijeron que la tenían secuestrada». María Isabel López Martínez solicitó ayuda para encontrar a su hija Keyding Nayeli Osegueda López, de 18 años, quien desapareció desde hace casi dos meses. La última vez que la vieron fue el pasado 5 de junio tras salir de su vivienda en la comunidad Paz de Bocay, en San José de Bocay, Jinotega, rumbo a su trabajo.
Según dijo la madre de 42 años a LA PRENSA, la joven salió ese día con la intención de continuar realizando labores de limpieza en un taller de vehículos en el centro del municipio, donde había comenzado a trabajar recientemente. Sin embargo, nunca regresó a casa y desde entonces su familia no ha vuelto a tener noticias suyas.
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«Lo único que quiero es saber dónde está mi hija», expresó López Martínez, quien asegura que tanto ella como otros familiares han realizado búsquedas por cuenta propia sin obtener resultados.
La madre contó que semanas antes de la desaparición, Keyding había dejado de trabajar en otro lugar debido al temor que le provocó enterarse de un caso de violencia contra una joven ocurrido en la zona. Posteriormente comenzó a trabajar cerca de su comunidad, aunque tampoco estaba completamente convencida de que su hija saliera a laborar.

Era un desconocido para su madre
Durante ese período, la joven comenzó a comunicarse por teléfono con un hombre que supuestamente residía en Wiwilí. La situación llamó la atención de la madre, quien incluso conversó con el sujeto cuando este llegó una única vez hasta su vivienda para, presuntamente, pedirle permiso para ser novio de su hija.
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«Me dijo que quería permiso para hablar con mi hija. Yo le dije que primero tenía que conocer a la familia y que nosotros también debíamos conocerlo a él, porque mi hija siempre ha vivido conmigo y yo la cuido mucho», recordó la angustiada madre.
Según López Martínez, el hombre incluso solicitó quedarse a dormir en la vivienda porque supuestamente había perdido el transporte de regreso a su casa, pero ella se negó porque no lo conocía. Después de ese encuentro, notó un cambio en el comportamiento de su hija.

Días más tarde, el 5 de junio, la joven salió de casa para recoger algunas pertenencias que tenía donde una familiar y, según la versión que recibió posteriormente su madre, abordó un vehículo con dirección hacia Wiwilí. Desde entonces desapareció.
«La última vez que la vieron fue cuando se fue en ese camión. Desde ese día ya no volvió a conectarse ni a comunicarse con nadie», afirmó.
«La tienen secuestrada»
La madre indicó que una persona que conocía a su hija le comentó que ese día la joven se despidió diciendo que regresaría al trabajo al día siguiente, por lo que nadie sospechó que algo pudiera ocurrirle.
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Ante la desaparición, la familia interpuso una denuncia ante la Policía. Sin embargo, López Martínez aseguró que hasta ahora no ha recibido información concreta sobre avances en las investigaciones.

La preocupación aumentó cuando la madre recibió una llamada telefónica de un desconocido que afirmó que la joven estaba secuestrada y que sería trasladada fuera del país.
«Yo le pregunté si quería dinero, pero me respondió que no quería nada. Solo me dijo que la tenían secuestrada y que se la iban a llevar para otro país», recordó la mujer.
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Según explicó, informó sobre esa llamada a las autoridades, pero le indicaron que posiblemente se trataba de alguien intentando asustarla o realizar una extorsión.
Pide ayuda para localizarla
Mientras pasan las semanas sin noticias de su hija, la familia continúa realizando búsquedas en distintos puntos de la zona. Una tía de la desaparecida también participa en los esfuerzos por localizarla en Wiwilí, mientras la madre teme que la joven pueda encontrarse en una situación de riesgo.

«Mi hija es una muchacha muy tímida, humilde y tranquila. Cualquiera puede engañarla o hacerle daño. Lo que le pido a Dios y a las personas es que, si alguien sabe dónde está, me ayude a encontrarla», expresó.
Keyding cursaba el segundo año de secundaria y residía junto a su madre en la comunidad Paz de Bocay. Cualquier información que contribuya a establecer su paradero puede ser comunicada a sus familiares al número 7632-6786, o bien, a las autoridades competentes.