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Al cumplirse siete días del naufragio de la embarcación Roxana Dos, en aguas del Pacífico de Costa Rica, y tras la desaparición de sus cuatro tripulantes de origen nicaragüense, la tarde del domingo 14 de junio fue rescatado con vida uno de ellos: Abraham Ríos Arias, de 28 años, originario de Casares, en Carazo.
Ríos Arias es el primer sobreviviente de los cuatro tripulantes de la lancha que naufragó alrededor de las 6:24 de la mañana del lunes 8 de junio en medio del fuerte oleaje provocado por la tormenta tropical Cristina. Desde entonces, todos permanecían desaparecidos y la búsqueda no se había detenido.
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Fue hasta la tarde del domingo cuando una embarcación de pescadores logró encontrar al joven en un peñón de la Isla Murciélago, en Santa Cruz, Guanacaste.
No fue hallado flotando con una botella
Medios costarricenses informaron preliminarmente que el joven había sido hallado por el Servicio Nacional de Guardacostas, mientras flotaba en el mar aferrado a una botella vacía. Sin embargo, esta versión fue posteriormente desmentida por pescadores, quienes aseguraron que las autoridades ya habían cesado la búsqueda.
El nicaragüense logró sobrevivir en un peñón, al que llegó nadando tras el naufragio. Los pescadores consiguieron divisarlo y dieron aviso a las autoridades, que acudieron al rescate y lo trasladaron a tierra firme.

Claribel Ríos, hermana del nicaragüense, dijo haber viajado desde Nicaragua hasta Playa Tamarindo, en Costa Rica, gracias al apoyo de amigos y vecinos que, al conocer la tragedia, contribuyeron para costear el traslado. Una vez en el lugar, alquilaron una lancha que zarpó el domingo en busca del joven. Tras una intensa jornada, lograron encontrarlo y ponerlo a salvo.
«Toda mi familia está de rodillas dándole gracias a Dios, porque solo Él puede hacer este milagro», expresó conmocionada en entrevista a Trivisión.
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La Cruz Roja Costarricense (CRC) confirmó que alrededor de las 2:47 de la tarde del domingo recibieron una llamada de emergencia desde la Isla Murciélago, donde se reportó el hallazgo de una de las personas desaparecidas tras naufragar desde el pasado lunes.
Al llegar a tierra firme, una unidad de paramédicos de la CRC le brindó atención médica y posteriormente lo remitieron a la Clínica de Santa Cruz, donde fue dado de alta horas después.
Recuerda que se desmayó
Según Teletica, Abraham Ríos Arias sobrevivió sin comida ni agua. Estuvo resguardado ahí bajo el inclemente sol, hasta que llegó el rescate. Recordó que «ya no tenía fuerzas», pero continuó nadando hasta subir al peñón. Según su testimonio, hasta se desmayó.

«Cuando yo salgo, quedé acostado porque no tenía fuerza para levantarme, me arrastré como un metro y caí inconsciente, luego me desperté. Tragué mucha agua y me desmayé», expresó.
También dijo que hace tres días vio a uno de sus compañeros de lancha, quien posiblemente aún se encuentre con vida a los alrededores de la Isla Murciélago, y que alcanzó a confirmar a dos muertos.
«Al parecer también vio a los otros dos compañeros, que ya estaban fallecidos donde estaban flotando. Eso es lo que yo he escuchado también en las versiones de los compañeros y del señor», dijo señalando al director de la estación de ese cuerpo policial en Flamingo de Santa Cruz, Javier Cubero, a Teletica.
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Los otros que aún continúan desaparecidos responden a los nombres de Yanier Francisco Baltodano Arias, de 30 años, y Ramón Antonio Baltodano Mojica, de 54, ambos miembros de una misma familia. El tercero es José Luis Palacios Palacios, de 48 años. Todos son residentes de Quepos, Puntarenas.
Familia denuncia estafa
Un familiar de uno de los desaparecidos, Griselda Baltodano (hermana de Yanier), denunció anteriormente a LA PRENSA que presuntos estafadores se comunicaron desde Nicaragua para exigir una recompensa de un millón de colones (unos 2,100 dólares), bajo la falsa premisa de que los cuatro marinos se encontrarían con vida en territorio nicaragüense.
Al cierre de esta edición, se intentó establecer contacto con Baltodano para conocer si continúa la búsqueda de los otros desaparecidos, sin embargo, no atendió las llamadas.