Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
En los mejores tiempos de la Presidencia del doctor Arnoldo Alemán, lo escuché decir en varias ocasiones que no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla, y a mí me llegó el tiempo de cumplir lo prometido. Me refiero a mi promesa que en el artículo de este lunes escribiría sobre mis reflexiones de la pasada Semana Santa. Espero que no me traigan consecuencias porque las externo con la mejor buena voluntad.
Empiezo. Les comento que las mejores reflexiones las obtuve meciéndome en una hamaca que estaba de lo más confortable bajo un porche por el que corría una corriente de aire de lo más agradable. Mientras me mecía y checaba el pulso del mundo en mi celular, me llamaron la atención las dos guerras que acaparan la atención de los medios de comunicación, me refiero a la invasión de Rusia a Ucrania que al día en que salga este artículo, habrá cumplido cuatro años y dos meses y según mi óptica está empantanada. Hasta allí mi comentario sobre la misma.
La otra guerra que acapara la atención mundial es la de los Estados Unidos e Israel contra el régimen de los ayatolás de Irán. Estos, a pesar del inmenso daño a la estructura militar iraní, sobreviven milagrosamente y todavía tienen fuerza para seguir disparando uno que otro misil manteniendo en vilo al mundo con el famoso estrecho de Ormuz. De esta guerra solo puedo decir que no termino de digerir algunas de las leyes de los ayatolás, por ejemplo, el que las mujeres no puedan educarse más allá de la primaria y que tengan que ver el mundo a través de una malla entre otras cosas. En cuanto a qué harían si tuvieran poder nuclear, lo que se me ocurre es gritarles corran, corran.
Tenía pensado compartirles algunas reflexiones sobre nuestra Nicaragüita, pero casi al finalizar Semana Santa leí un comunicado. Para mi esperanzador y respeto la opinión que puedan tener mis queridos lectores, me refiero a que doña Rosario Murillo, copresidenta de Nicaragua, declaró oficialmente el mes de abril como el mes de la paz. Esto según mi humilde opinión podría tener una enorme trascendencia y mal haríamos en satanizarla sin esperar a ver sus resultados. El hecho que dicho pronunciamiento haya salido de las más altas esferas del gobierno tiene mayor valor a mi juicio.
Recuerdo que en la década de los ochenta nuestros patrocinadores nos dijeron, ya nos arreglamos con los rusos, se acabó la guerra es tiempo de darle oportunidad a la paz y en consecuencia se dieron las elecciones del 90. En ese momento los miembros de la Resistencia Nicaragüense, después de todos los sacrificios y sufrimientos padecidos, le dimos esa oportunidad a la paz deponiendo las armas. No creo que haya una agrupación de nicaragüenses en la actualidad que haya sacrificado tanto como lo hicieron nuestros heroicos comandos y aun así le dimos la ansiada oportunidad a la paz.
Abril tiene 30 días creo y apenas llevamos 13 días, no le demos la espalda a priori, esperemos analicemos y valoremos. Actualmente me honro en coordinar un grupo de distinguidos miembros de la Resistencia Nicaragüense, no nos metemos ni opinamos sobre política, nos dedicamos a apoyarnos para mejorar en lo posible nuestras vidas y las de nuestras familias, pero pueden estar seguros que cuando llegue el momento tendremos mucho que decir y lo diremos, sin revanchismos ni odios enfermizos o disimulados para ocultar otros intereses.
Personalmente creo que debemos desde hace rato de haberle dado una oportunidad a la paz, estoy consciente que es una palabra que conlleva una infinidad de connotaciones, pero Nicaragua y los nicaragüenses ya hemos sufrido mucho y si alguien da el primer paso, júzguenme y lapídenme si eso les satisface, pero yo sí estoy dispuesto a escuchar lo que esa persona tenga que decir. Y pueden estar seguros que tendré mis cinco sentidos abiertos y atentos para digerir lo que se anuncie.
El autor es analista político y exmiembro de la Resistencia Nicaragüense.