El abril de doña Violeta y la transición a la democracia

El legado de doña Violeta es grandioso. Dejó a Nicaragua en paz y con democracia. Con plenas libertades y derechos para todos los ciudadanos, sin distingos políticos. Sin presos políticos ni perseguidos ni desterradas. Sin personas ni empresas confiscadas. Con los poderes del Estado separados e independientes. Con la autoridad militar y policial subordinada al poder civil. Con una economía dinámica que sustituyó el desastre económico del socialismo sandinista.

La memoria de Abril también se defiende en el lenguaje

Defender la memoria de Abril, entonces, exige mucho más que conmemorar fechas; exige custodiar el sentido de las palabras con las que ese Abril será transmitido. Exige llamar prisionero político a quien lo es, víctima a quien lo fue, represión a lo que fue represión y resistencia cívica a lo que constituyó una afirmación democrática de la ciudadanía.

Mis reflexiones de Semana Santa

Creo que debemos desde hace rato de haberle dado una oportunidad a la paz, estoy consciente que es una palabra que conlleva una infinidad de connotaciones, pero Nicaragua y los nicaragüenses ya hemos sufrido mucho y si alguien da el primer paso, júzguenme y lapídenme si eso les satisface, pero yo sí estoy dispuesto a escuchar lo que esa persona tenga que decir.

La celebración dual y antagónica de abril

La dictadura celebra hoy con bombos y platillos el aniversario de la matanza humana que perpetró para mantenerse unos años más en el poder. Pero es un placer perverso y efímero que no podrá disfrutarlo siempre.

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