Colombia, peligro por división democrática

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El 29 de mayo del año 1922, en la hermana República de Colombia se realizó la primera vuelta electoral para elegir presidente, el primer lugar lo obtuvo el actual mandatario izquierdista con 40.32 por ciento en representación del Pacto Histórico. El segundo lugar fue para Rodolfo Hernández (q.e.p.d.), en representación de Liga de Gobernantes Anticorrupción, obteniendo 28.15 por ciento, y el tercer lugar fue para Federico Gutiérrez, de Creemos Colombia, con 23.91 por ciento, sumado los dos últimos candidatos totalizaban 52.06 por ciento, superando el porcentaje para que la democracia ganara en primera vuelta si los candidatos, supuestamente demócratas se hubieran unido y no querer presentarse divididos por la soberbia arrogante de la ambición, manifestando su desprecio a su propio país. La segunda vuelta, es historia.

Ese acontecimiento histórico, parece que los partidos políticos democráticos de Colombia lo han olvidado, además no han leído la historia de América Latina, lo que ha sucedido cuando los partidos políticos demócratas se dividen y después lamentan esa división.

Ahora, los colombianos se preparan para ir a segunda vuelta el próximo 31 de mayo, en otra división del voto democrático.

Los resultados que presentó el Centro Nacional de Consultoría (CNC), al mes de marzo, continúa en primer lugar el candidato del Pacto Histórico, con 34.5 por ciento; seguido por Paloma Valencia, del Centro Democrático, con el 22.2 por ciento, y en tercer lugar Abelardo de la Espriella, quien obtiene el 15.4 por ciento.

Nuevamente, sumado el voto democrático totaliza 37.6 por ciento, superando al candidato del Pacto Histórico, demostrando que el pueblo colombiano ama la democracia, sin embargo, existe la incógnita. ¿Por qué el Pacto Histórico tiene pueblo?

En esta elección, está en juego la supervivencia de la democracia no solo para Colombia, también para América Latina, esto es algo que todavía no han comprendido los demócratas colombianos, quienes deben hacer énfasis en porque el petrismo llegó al poder en una segunda vuelta.

Ahora, la derecha dividida irá a segunda vuelta, donde todo es difícil, porque decidieron ponerse zancadilla, no han logrado comprender que el triunfo para ellos está en la primera vuelta, pero unidos, en una segunda vuelta no vale que el candidato del tercer lugar diga que se une al ganador demócrata de la primera vuelta, eso no resulta, esa unión llega demasiado tarde. La derecha colombiana debe realizar un autoanálisis reflexivo de sus errores de cuando fue gobierno, y no hacer campaña con exfuncionarios democráticos, pues estos hacen más daño que bien, con su presencia.

Si Abelardo de la Espriella continúa en tercer lugar de las encuestas, lo ideal es que renuncie, y quede como única candidata Paloma Valencia o viceversa, pero todo por amor a Colombia y a América Latina. Si pierden esta elección por la división el continente americano no los perdonará.

Para los petristas, su apuesta es sobrevivir a la primera vuelta, logrando ese objetivo, es casi un hecho que ganen la Casa de Nariño.

El autor es comentarista político.

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