Los brujos envejecen. Los tiranos mueren. Los altares se pudren. Los collares se rompen. Los símbolos del régimen acaban convertidos en basura. Pero la Palabra de Dios permanece.
ambición por el poder
Colombia, peligro por división democrática
La derecha dividida irá a segunda vuelta, donde todo es difícil, porque decidieron ponerse zancadilla, no han logrado comprender que el triunfo para ellos está en la primera vuelta, pero unidos, en una segunda vuelta no vale que el candidato del tercer lugar diga que se une al ganador demócrata de la primera vuelta, eso no resulta, esa unión llega demasiado tarde.
La ilógica paranoia de los “co”
La fórmula nicaragüense del doble mando o la doble jefatura es inédita en el mundo, pero esconde un mismo afán de centralización y perpetuación del poder —disfrazado de diferentes maneras— que la humanidad ha venido desarrollando a lo largo de su historia.
Elecciones en Bolivia
El partido gobernante lleva dos décadas en el poder, y Bolivia se encuentra en una situación difícil. La deuda pública es del 80.1 por ciento del PIB… y según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la inflación para fin de año será 7.8 por ciento.
Pinceladas navideñas
En estas festividades de Navidad y Año Nuevo a muchos exiliados se nos estremece el corazón, cuando vemos lo que está pasando en nuestra desventurada patria. Solo nos queda, por el momento, hacer votos para que el 2024 logremos con la ayuda de Dios y de nuestro pueblo, el triunfo del cambio democrático…
El Ejército en las controversias políticas
En Nicaragua se avanzó en un proceso de despolitización y profesionalización de las fuerzas armadas durante el período democrático de 1990 a 2006. Eso incluyó la institucionalización de la alternabilidad programada en el ejercicio de los altos militares…
La imagen presidencial en el exterior
Entonces se preguntan: ¿Cómo es posible que después de todas las atrocidades que han cometido los Ortega-Murillo tengan todavía la desfachatez de presentarse como candidatos a puestos cimeros en la administración pública? ¡Cosas veredes, Sancho amigo!