Un hombre jalando un carretón en el antiguo mercado del Patión, precursor del actual mercado Oriental. LA PRENSA/ TOMADA DE LA NOTICIA/ IMAGEN MEJORADA CON IA

Un hombre jalando un carretón en el antiguo mercado del Patión, precursor del actual mercado Oriental. LA PRENSA/ TOMADA DE LA NOTICIA/ IMAGEN MEJORADA CON IA

Historia del Patión, el mercado caótico que “parió” al Oriental en la vieja Managua

Uno murió para dar vida al otro. El 1 de marzo de 1941 nació el ahora mercado más grande de Centroamérica, para reemplazar a otro considerado “asqueroso”, lleno de “ladrones, borrachos y prostitutas”.

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El Mercado Oriental de Managua nació exactamente hace 85 años, el 1 de marzo de 1941, para acabar con otro mercado que se había convertido en un lugar “asqueroso” y una amenaza para la salud de los managuas y que era conocido como el Patión.

El mercado el Patión estaba ubicado hacia el sur del parque Fray Bartolomé de las Casas, sobre la Segunda Calle Sur de la vieja Managua, misma a la que se apodó primero como la Calle del Patión, pero finalmente fue bautizada como la Calle 15 de Septiembre y que iba desde la Cárcel de la Aviación hasta el portón del Cementerio General, en el hoy barrio Monseñor Lezcano.

Lea también: Operación Berta: la confiscación masiva de dinero en Nicaragua

Los mercados principales de Managua eran el Central y el San Miguel, pero estos últimos fueron totalmente destruidos por el terremoto de 1931, por lo que el Patión alcanzó relevancia en la década de 1930. Se le llamaba el Patión porque estaba dentro de un amplio predio baldío en las afueras de la capital y que se conocía como El Patio, aunque el mercado solo abarcaba como media manzana de terreno.

El mercado Oriental, fotografiado poco después del terremoto de 1972. En la imagen se observan unos galerones que fueron construidos casi desde la fundación del mercado. Hoy se trata del centro de compras más grande de Centroamérica.  LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
El mercado Oriental, fotografiado poco después del terremoto de 1972. En la imagen se observan unos galerones que fueron construidos casi desde la fundación del mercado. Hoy se trata del centro de compras más grande de Centroamérica. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Para 1939, la población ya había reactivado los mercados Central y San Miguel y las crónicas periodísticas de la época revelan que el Patión se había transformado en un problema para las autoridades sanitarias y municipales de la capital, ya que era como una gran “cuartería” mal acondicionada, con varias casas de madera.

En esencia, era un lugar sucio, en el que siempre había mucha gente caminando, gritando y ocurrían muchos pleitos y homicidios. Abundaban los ladrones, las prostitutas y las vivanderas vendiendo chancho con yuca, chorizo y nacatamales. Las vitrolas sonaban en las cantinas a alto volumen y los borrachos dormían en las calles.

Para acabar con ese sitio, además de otras razones, en 1940 se empezó la construcción del Mercado Oriental, muy cerca de donde estaba el Patión. Se construyeron dos galerones dos cuadras hacia el sur de la iglesia El Calvario, en una manzana de terreno que estaba entre la avenida 16 y la 15 de la vieja Managua.

El Mercado Mesón Oriental, a como se le llamó inicialmente, empezó a operar el 1 de marzo de 1941 y dos semanas después, el sábado 15 de marzo, se demolió el último tramo del mercado el Patión, quedando clausurado definitivamente.

Sin embargo, 85 años después, el Oriental es ahora un monstruo de mercado, con 163 manzanas de terreno de extensión que albergan a cerca de 18,000 tramos, según estadísticas de la Alcaldía de Managua (Alma), y con problemas similares a los que en su momento sufrió el Patión.

Los mercados de Managua

Managua era una villa cuando en 1846 fue elevada a ciudad. Poco después, debido a las rivalidades entre León y Granada, fue declarada capital del país en 1852.

Entonces, Managua no tenía mercados y los comerciantes vendían sus productos a como lo hacían los indígenas, en plazas públicas llamadas tiangues.

Lea también: Adiós, viejo estadio nacional de Nicaragua

En 1881, explica el historiador Gratus Halftermeyer, se construyó el primer Mercado Central de Managua bastante cerca de la parroquia Santiago Apóstol, que estaba donde hoy son las ruinas de la antigua Catedral. En la actual Managua, ese Mercado Central fue construido cerca de donde hoy es el Parque Luis Alfonso Velásquez Flores.

Una imagen de 1927. Al centro, fachada del mercado Central y, atrás de este último, el mercado San Miguel. Ambos edificios fueron destruidos por el terremoto de Managua de 1931. LA PRENSA/ SANDINOREBELLION.COM
Una imagen de 1927. Al centro, fachada del mercado Central y, atrás de este último, el mercado San Miguel. Ambos edificios fueron destruidos por el terremoto de Managua de 1931. LA PRENSA/ SANDINOREBELLION.COM

En 1906 nació una empresa que se llamó Compañía del Mercado de Managua y dos años después, en 1908, siempre según Halftermeyer, esta compañía le compró a la Iglesia católica un terreno ubicado a la par del Mercado Central.

En ese terreno había un templo que se llamaba San Miguel y por eso, al mercado que se construyó en su lugar, se le llamó el Mercado San Miguel. Como este último y el Central estaban juntos, a esa área se le conoció como la zona de los mercados y a la calle en la que estaban las entradas principales se le llamó la calle de los mercados.

Estos mercados era el sector más populoso de la vieja Managua.

El 31 de marzo de 1931, poco después de las 10:00 de la mañana, una de las horas en que los mercados son más visitados porque la gente compra los ingredientes del almuerzo, un terremoto de entre los 5.3 y los 5.9 en la escala Richter destruyó Managua.

Los mercados Central y San Miguel quedaron en el suelo y luego se incendiaron. Entre las ruinas de ambos mercados se encontraron 65 cadáveres de mujeres y 17 de varones.

El Patión

Con la desaparición de los mercados Central y San Miguel, y de otros mercados como el de Candelaria y el Bóer, los comerciantes corrieron a refugiarse en el mercado del Patión.

Este mercado ya existía como mayorista, pues al mismo llegaban las carretas de productores que provenían de Masaya y Ticuantepe. A veces también arribaban las carretas de agricultores de Jocote Dulce.

El Patión le quedaba lejos a muchos managuas, por lo que aparecieron mesones, a como también se le llamaba a los mercados en esa época, en distintos sitios de la capital. Por ejemplo, uno de estos mesones estaba a la par del Palacio de Comunicaciones y otro contiguo al Hotel Colón de la vieja Managua.

De todas maneras, los comerciantes deseaban volver a los mercados Central y San Miguel. Las condiciones en el Patión no eran las mejores.

Escena del mercado del Patión, poco antes de ser demolido el 15 de marzo de 1941. LA PRENSA/ LA NOTICIA/ MEJORADA CON IA
Escena del mercado del Patión, poco antes de ser demolido el 15 de marzo de 1941. LA PRENSA/ LA NOTICIA/ MEJORADA CON IA

Así, solo siete meses después del terremoto, en octubre de 1931, los dueños de casas vecinas a los mercados Central y San Miguel, y que habían quedado reparables, las acondicionaron y las rentaron a los comerciantes para instalar pulperías, comiderías, refresquerías y otros negocios.

El entonces gerente de la Compañía del Mercado, Gilberto Pérez Alonso, creó las condiciones sanitarias para que los comerciantes regresaran al Mercado Central. El San Miguel quedó en el olvido por las autoridades en ese momento, aunque los comerciantes se encargaron de rehabilitarlo después.

En el antiguo Mercado Central las autoridades construyeron tramos provisionales de madera, por lo que prohibieron cocinas y comiderías. Después, enfrente, construyeron unos tramos de zinc para que hubiese cocinas. También se instalaron unas casas de pino forradas con cedazo azul, en las que se vendían frescos, verduras y pescado fresco.

Esas construcciones provisionales fueron de tan mala calidad que en los primeros días de noviembre de 1931 un galerón entero, de madera y con techo de tejas, le cayó encima a 19 comerciantes que solo sufrieron heridas.

Lea también: Arnoldo Alemán, del mismo tronco familiar de los Chamorro, y otros políticos con antepasados famosos

Para ese mismo mes de noviembre de 1931, la venta de carne que aún estaba en el Patión fue trasladada al Central, al que empezó a llamársele Mercado Nuevo. Las autoridades del Distrito Nacional instalaron tuberías de agua y alambrado eléctrico, pero los comerciantes pagaron todo. Solo la instalación de la energía fue costeada por el Distrito Nacional.

Aunque al inicio las autoridades se ocuparon solo de reconstruir el Mercado Central, con el tiempo el San Miguel, que estaba a la par, también fue restablecido. Ambos mercados fueron finalmente destruidos nuevamente por el terremoto de diciembre de 1972.

El dictador Anastasio Somoza Debayle los reconstruyó en otro lugar, pero con la llegada al poder de los sandinistas tuvieron otros nombres. Al Central, los sandinistas le pusieron Mercado Carlos Roberto Huembes, el “Huembes”. Y al San Miguel le llamaron Mercado Iván Montenegro.

El nacimiento del Oriental

A pesar de las reconstrucciones de los mercados San Miguel y Central, así como del Bóer, que estaba cerca de donde hoy es el Instituto de Medicina Legal (IML), el Patión siguió funcionando como mercado durante toda la década de 1930.

En 1933, según archivos de los diarios LA PRENSA y La Noticia, las autoridades debatieron la necesidad de que se construyera un buen mercado en Managua. Los planos se los encargaron a la compañía Dambach, Gautier y Cía.

Sin embargo, el mercado no se construyó en ese momento porque existía la discusión de si construirlo de taquezal o con cemento “armado”.

Pasaron los años y, el 2 de agosto de 1939, el Distrito Nacional, a como se le llamaba a la Alcaldía de Managua en ese momento, compró todas las acciones de la Compañía del Mercado que estaban en manos de particulares. A partir de entonces, se comenzó a trabajar en la construcción de tres mercados: el San Miguel, que nunca se hizo; el Occidental, que fue luego construido dos cuadras al norte del Cementerio General y que posteriormente la gente le llamó mercado de Candelaria. También el Oriental, que originalmente fue bautizado como Mercado Mesón Oriental.

Existen muchos relatos asegurando que el Mercado Oriental nació inmediatamente después del terremoto de 1931. Otras versiones señalan que fue en 1936, siempre con el guion de que las carretas de Masaya y Ticuantepe llegaban a un lugar donde vendían comida y así se fue formando el Oriental.

No obstante, las crónicas periodísticas de la época no confirman esos relatos. Lo que sí es cierto es que el mercado el Patión fue el precursor del Mercado Oriental. De hecho, el Oriental fue construido para reemplazar al Patión. También es cierto que en algunas publicidades los negocios señalaban como su ubicación el “Patión Oriental”.

El edificio original del mercado Oriental, inaugurado el primero de marzo de 1941. LA PRENSA/ LA NOTICIA/ MEJORADA CON IA
El edificio original del mercado Oriental, inaugurado el primero de marzo de 1941. LA PRENSA/ LA NOTICIA/ MEJORADA CON IA

El nombre Oriental se debió a que el Patión estaba al oriente de los mercados Central y San Miguel. Y fue con ese nombre con el que se bautizó al nuevo mercado que se llamó Mercado Mesón Oriental.

En septiembre de 1939, el Distrito Nacional y el Banco Nacional acordaron un préstamo de 75,000 córdobas para construir el Mercado Oriental.

El Distrito Nacional nació en 1929 de la mano del entonces presidente José María Moncada, pero en 1939 el gobernante ya era Anastasio Somoza García, quien en ese año promulgó una nueva Constitución Política, en la que se estableció que el Distrito Nacional quedaba a cargo del presidente de la República.

Hasta entonces, el Distrito Nacional estaba regido por un presidente. Con el cambio en la Constitución Política, ese “presidente” pasó a llamarse “ministro”, por ser dependiente del presidente.

En los primeros dos años de la nueva Constitución Política, Somoza García no quiso nombrar a ningún ministro, sino que, según archivos del diario La Noticia, dijo que él estaba a cargo del Distrito Nacional. Sin embargo, colocó como “ministro por la ley” a José Santos Zelaya Cousin al frente del Distrito Nacional. Este Zelaya Cousin era hijo del dictador liberal José Santos Zelaya y su esposa, de origen francés, Blanca Cousin.

De esa forma, el Mercado Oriental nació de la mano de Somoza García, aunque con Zelaya Cousin figurando como ministro del Distrito Nacional “por la ley”.

En febrero de 1940 se firmó el préstamo entre el Distrito Nacional y el Banco Nacional y un mes después, el 26 de marzo, se licitó la construcción del Mercado Oriental, siempre según los archivos de la época

El 1 de marzo de 1941 empezó a funcionar el Mercado Oriental. Primero fue un galerón y después otro, pintado de rojo, metálicos. Los construyeron de la iglesia El Calvario dos cuadras al sur, entre las avenidas 16 y 14 de la vieja Managua. Es decir, contando 15 y 16 avenidas desde la Avenida Roosevelt, que era la Avenida Cero entonces.

Las autoridades dieron 15 días para que los comerciantes desalojaran el mercado del Patión, pero fue difícil. La gente no quería salir porque en el Patión podían vivir, pero en el Oriental no era permitido residir, solo llegar a vender. Esa situación generó una crisis de vivienda en los alrededores del Oriental, en el barrio El Calvario, pues no había ya dónde rentar.

El último tramo que fue demolido pertenecía a un hombre llamado Santos Ramírez (hijo). Aunque Ramírez había acudido ante un juez para no ser desalojado, la autoridad judicial no aceptó que la propiedad fuera protegida con vallas y el Distrito Nacional la demolió el sábado 15 de marzo de 1941. Fue el final del Patión. Después, solo sirvió para que se instalaran circos en sus predios.

Mercado a la fuerza

Además de la crisis de vivienda, las autoridades del Distrito Nacional enfrentaron muchos otros obstáculos en los primeros días de funcionamiento del Oriental, que entonces solo ocupaba una manzana de terreno.

Lea también: Khalifa, el caballo que salvó su vida y comenzó a cambiar otras

Por ejemplo, las mujeres que vendían refrescos iban a lavar los utensilios de cocina en el lugar que estaba destinado a dar de beber a los caballos, los bueyes y otros animales. A la gente eso le causaba asco y hubo que ordenar a las refresqueras que hicieran uso de las llaves instaladas en el nuevo mercado.

Eso era poca cosa ante el problema mayor. Las autoridades ordenaron que todas las carretas que venían de Masaya, Ticuantepe y Jocote Dulce pasaran directo al Mercado Oriental. Luego, la mercancía se iba a distribuir entre los demás mercados.

Los comerciantes del Mercado Central se quejaron porque eso significaba que debían pagar acarreo para que las frutas y verduras fueran trasladadas desde el Mercado Oriental hacia el Central, entre los que mediaban 1.5 kilómetros de distancia.

Ubicación original del mercado Oriental. La línea amarilla señala a la 15 Avenida Sur de la vieja Managua. La naranja es la 16 Avenida Sur. El edificio del mercado estaba entre la Cuarta y la Quinta Calle. De la flecha celeste, dos cuadras hacia la derecha, está la esquina de los Orochena. De la flecha verde, dos cuadras a la derecha, es el Calvario. De la flecha roja, dos cuadras a la izquierda, es el tope con la estación policial. De la flecha morada, dos cuadras a la izquierda, es el Gancho de Caminos. A este edificio se le conoció después como bodegas de la Azucarera. LA PRENSA/ CORTESÍA
Ubicación original del mercado Oriental, cuyo edificio inicial es el de techo rojizo formando una L. La línea amarilla señala a la 15 Avenida Sur de la vieja Managua. La naranja es la 16 Avenida Sur. El edificio del mercado estaba entre la Cuarta y la Quinta Calle. De la flecha celeste, dos cuadras hacia la derecha, está la esquina de los Orochena. De la flecha verde, dos cuadras a la derecha, es el Calvario. De la flecha roja, dos cuadras a la izquierda, es el tope con la estación policial. De la flecha morada, dos cuadras a la izquierda, es el Gancho de Caminos. A este edificio se le conoció después como bodegas de la Azucarera. LA PRENSA/ CORTESÍA

Por unos días, en ese mes de marzo de 1941, las verduras y legumbres se encarecieron en los mercados. El problema se resolvió cuando José Santos Zelaya Cousin permitió que las carretas llegaran a todos los mercados. Lo único que quedó prohibido fue que los dueños de carretas vendieran en las calles.

Durante ese primer mes de funcionamiento, Zelaya Cousin también se vio obligado a abaratar el costo de alquiler de los tramos, pues los comerciantes adujeron que apenas se estaban instalando. Un tramo, que valía tres córdobas la renta mensual, costó en ese primer mes solo dos córdobas.

El primer intendente que tuvo el Mercado Oriental se llamaba Roberto Escobar y este explicó a los periódicos en su momento que la idea del Oriental era convertirlo en el primer Mesón General de Managua y con el mismo eliminar a todos los mesones que habían nacido tras el terremoto de 1931. Se trataba de ordenar los mercados en la capital, pero intentando imponer al Mercado Oriental como el principal de la ciudad.

La historia revela que eso no pudo ser. La gente siempre buscó el Mercado Central y también el San Miguel, aunque este último estaba en ruinas y las autoridades quisieron eliminarlo pero no pudieron.

Durante 31 años, entre 1941 y 1972, el Oriental se mantuvo como un mercado poco concurrido, visitado solo por las personas que vivían más cerca del mismo. En esos años, nunca pasó de tener dos galerones.

El terremoto de 1972 destruyó toda Managua, incluidos los mercados Central, San Miguel y Bóer. Este último fue reconstruido después cerca del Centro Cívico y se le conoce ahora como el Mercado Israel Lewites.

El único que no sufrió daños con el terremoto de 1972 fue el Oriental y los comerciantes corrieron a albergarse en él.

Una imagen del mercado Oriental después del terremoto de 1972, en la que se observan las bodegas de la Azucarera, ubicadas en la manzana donde se fundó el mercado. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
Una imagen del mercado Oriental después del terremoto de 1972, en la que se observan las bodegas de la Azucarera, ubicadas en la manzana donde se fundó el mercado. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Desde entonces, no ha parado de crecer. En enero de 1978, según una discusión que hubo en el Congreso Nacional, los diputados hablaron de construir un verdadero mercado en Managua, porque el Oriental “no prestaba las condiciones que exige una capital”.

Para ese año de 1978, el Oriental ya abarcaba ocho manzanas de terreno. Hoy tiene más de 163 manzanas de terreno. Está dentro de dos distritos de Managua, el Uno y el Cuatro. Y sigue creciendo con los mismos defectos que tenía el Patión.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí