El grandes ligas Mark Vientos con su madre, la nicaragüense Katty C. Wilmor, el día que él fue presentado como miembro de la selección nicaragüense que participará en el Clásico Mundial de Beisbol. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

El grandes ligas Mark Vientos con su madre, la nicaragüense Katty C. Wilmor, el día que él fue presentado como miembro de la selección nicaragüense que participará en el Clásico Mundial de Beisbol. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

La historia detrás de Mark Vientos en la selección nicaragüense

Hay alegría entre los nicaragüenses porque se trata de un beisbolista de grandes ligas de alto nivel. También ha recibido críticas por su tardía decisión. Lo que hay detrás le ayudará a comprender todo.

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El aroma del gallopinto inundaba por las mañanas la casa de Mark Vientos durante su infancia, primero en Nueva York, donde vivió hasta los seis años, y luego en Florida, adonde se mudó la familia Vientos, a una localidad llamada Pembroke Pines, Broward.

El beisbolista, que recientemente se incorporó a la selección nacional de Nicaragua que participará en el Clásico Mundial de Beisbol 2026, creció comiendo la comida al estilo nicaragüense que le cocinaba su mamá, Katty C. Wilmor, nacida en Managua en febrero de 1978 y cuya familia aun reside en las cercanías del polideportivo España. Ella se fue de Nicaragua hacia Nueva York en 1987, cuando tenía nueve años de edad y el país estaba sumido en una guerra civil entre contras y sandinistas.

Hoy, Mark Vientos dice que su comida favorita es el gallopinto con carne asada y queso frito. También conoce los nacatamales y el vigorón.

La familia de Mark Vientos. De izquierda a derecha: El padre Charles Vientos, su madre Katty C. Wilmor, Mark Vientos, su hermano Ryan y su hermana. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
La familia de Mark Vientos. De izquierda a derecha: El padre Charles Vientos, su madre Katty C. Wilmor, Mark Vientos, su hermano Ryan y su hermana. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Sin embargo, en la casa de los Vientos también se consumía comida dominicana, como el pollo guisado; el sancocho, un caldo de carne con papas, zanahorias y otros tubérculos, así como el mangú, un puré de plátano verde, debido a que el padre de Mark, Charles M. Vientos, es dominicano, nacido en enero de 1973 en Santiago, la segunda ciudad más poblada de República Dominicana. Pero, al igual que Katty C. Wilmor, migró a Nueva York cuando aún era un joven.

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Katty C. Wilmor y Charles M. Vientos se conocieron en el colegio, en Nueva York, le contó su hijo al cronista deportivo Edgard Rodríguez, y se casaron en febrero de 1999. Poco después, el 11 de diciembre de ese mismo año, nació Mark Vientos, cuyo segundo nombre es Anthony.

Durante las vacaciones escolares, Mark Vientos viajó mucho a República Dominicana, a visitar a la familia paterna. En cambio, nunca viajó a Nicaragua. El pasado viernes 23 de enero de 2026, al mediodía, Mark Vientos arribó por primera vez al país de su madre. Lo hizo para ser presentado como jugador de la selección nacional de beisbol que actuará en el ya mencionado Clásico Mundial de Beisbol, en el cual la novena nicaragüense jugará en Miami, la ciudad donde creció el beisbolista y en donde coincidió desde pequeño con otro miembro de la selección nicaragüense, el campo corto Freddy Zamora.

La madre del beisbolista, Katty C. Wilmor, tampoco viajaba a Nicaragua. El día que Mark Vientos llegó a Nicaragua lo hizo acompañado de su novia, su padre y su progenitora, quien tenía 20 años de no visitar su país natal.

Mark Vientos está considerado como la figura principal del equipo nicaragüense. Es la tercera base titular del equipo de grandes ligas los Mets de Nueva York. Aunque hay otros seleccionados nicaragüenses que también tienen experiencia en grandes ligas, ninguno ha alcanzado el estatus de Mark, pues el otro que puede igualarse a él, el pícher Jonathan Loáisiga, no formará parte del equipo para el Clásico.

El jugador de los Mets de Nueva York se destaca más con el bate a la ofensiva que con el guante a la defensiva. En la temporada 2024, Mark Vientos bateó 27 jonrones. Ningún otro nicaragüense ha bateado más jonrones que él en una temporada de grandes ligas.

En Nicaragua. De izquierda a derecha: la novia de Mark Vientos, el beisbolista, su madre y su padre. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET
En Nicaragua. De izquierda a derecha: la novia de Mark Vientos, el beisbolista, su madre y su padre. LA PRENSA/ TOMADA DE INTERNET

Una elección difícil

Mark Vientos se demoró varios meses para decidirse por jugar con Nicaragua en el Clásico, pues tiene cuatro nacionalidades y los cuatro países a los que está ligado son potencias mundiales en el beisbol, siendo Nicaragua el más débil. Y podía jugar con cualquiera de los cuatro.

Es estadounidense porque nació en ese país. Dominicano porque su padre es de República Dominicana. Nicaragüense por su madre.

También es puertorriqueño porque su abuelo paterno, Carlos Manuel Vientos, nació en 1945 en Mayagüez, Puerto Rico, hijo de los puertorriqueños Mario Vientos y Ana Rodríguez. Este último Carlos Manuel Vientos migró desde pequeño a Estados Unidos y después viajó también a República Dominicana, donde, en la capital Santo Domingo se casó con la dominicana Mercedes Antonia Méndez Pérez y son los abuelos paternos de Mark Vientos.

Al igual que ocurrió con Nicaragua, Mark Vientos nunca visitó Puerto Rico en sus primeros años de vida, sino que lo hizo hasta que tenía 15 años de edad, en 2015, y no fue para visitar a su familia sino para asistir a unos cursos de beisbol.

De esa manera, además de estadounidense, Mark Vientos empezó a identificarse más como dominicano que como nicaragüense o puertorriqueño. Así lo dijo en varias entrevistas en 2022, cuando debutó en grandes ligas con los Mets de Nueva York. “Tengo sangre dominicana” o “me gustaría jugar el Clásico con Dominicana”, decía.

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A muchos nicaragüenses no les gustó que las autoridades deportivas del país le insistieron bastante a Mark Vientos para que se uniera a la selección nacional de cara al Clásico de 2026. El primero en acercársele fue el exgrandes ligas Marvin Benard, quien contactó a Mark Vientos en 2023. Más recientemente, lo contactaron el propio manager de la selección, Dusty Baker, y el puertorriqueño George Santiago, gerente general de la selección nicaragüense y quien fue el artífice de que Baker, un legendario exgrandes ligas, aceptara ser manager de Nicaragua.

Sin embargo, Mark Vientos se encontraba en una encrucijada, según lo que reveló después en entrevistas con diferentes medios estadounidenses.

Primeramente, su padre quería que jugara con República Dominicana y era quien siempre lo empujó para que practicara beisbol. “Mi papá fue mi primer coach”, suele decir. Además, el propio Mark Vientos se siente muy dominicano.

Mark Vientos cuando era un niño, a la izquierda, junto a sus hermanos. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
Mark Vientos cuando era un niño, a la izquierda, junto a sus hermanos. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

En los Mets de Nueva York juega junto a varias estrellas dominicanas, especialmente Manny Machado, a quien Mark Vientos considera un ídolo. El gerente general de la selección dominicana, Nelson Cruz, también lo llamó para que se uniera a ese equipo.

Por otra parte, en los Mets también juega la estrella puertorriqueña Francisco Lindor, con quien Mark Vientos es muy cercano y Lindor siempre lo estuvo convenciendo para que jugara con la selección de Puerto Rico. Lo mismo hizo el gerente general de la selección de Puerto Rico, Carlos Beltrán.

En el caso de la selección estadounidense, Mark Vientos nació en Estados Unidos, en Norwalk, Connecticut. Siempre ha vivido en ese país. Habla inglés perfectamente y con dificultad el español. Le gusta la música estadounidense, aunque, por haberse criado en un “ambiente latino”, con abuelos, tíos y primos dominicanos, confesó que también le encanta la bachata.

Mientras tanto, solo había una cosa que lo jalaba hacia la selección de Nicaragua: el amor que siente por su madre, Katty C. Wilmor. Habla también de la cercanía que tiene con la abuela materna.

“Sí, claro, claro, claro, mi mamá es de Nicaragua, ¿por qué yo no me voy a sentir nicaragüense?”, le respondió en una ocasión al cronista deportivo nicaragüense Edgard Rodríguez, cuando este último lo cuestionó sobre ese sentimiento.

Cuando finalmente fue presentado como jugador de la selección de Nicaragua, Mark Vientos explicó que la decisión la consensuó con su familia y que había pesado más el amor por su madre. Esta última afirmó: “Yo sabía que se iba a decidir por Nicaragua”.

Por su parte, Mark Vientos indicó: “Mi mamá es mi corazón… es un honor jugar por el país de mi mamá”, a la vez que aseguraba que desea ser un ejemplo positivo para la niñez nicaragüense.

En este punto, tampoco se puede obviar que en los equipos de Estados Unidos, República Dominicana y Puerto Rico, todos plagados de grandes estrellas de las grandes ligas, Mark Vientos iba a ser uno más y posiblemente no iba a ser titular. En Nicaragua, es la estrella.

La camiseta de Mark Vientos con la selección de Nicaragua se vendió rápidamente. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
La camiseta de Mark Vientos con la selección de Nicaragua se vendió rápidamente. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Una familia esforzada

Charles Vientos, el padre de Mark Vientos, no jugaba beisbol, sino que practicaba baloncesto y futbol americano. Eran esos deportes los que quería enseñar a jugar a su hijo Mark. Se habría echado a perder a un gran beisbolista.

Sin embargo, desde que Mark Vientos era un niño, tres años de edad, al pequeño le gustaba jugar beisbol. Como explicaría después, lo llevaba en la sangre “dominicana” que corre por sus venas. A los cuatro años, Mark Vientos ya jugaba Tee Ball (T-Ball), una versión simplificada del beisbol, especial para niños, en el que la pelota se golpea desde un soporte fijo (tee) en vez de ser lanzada por un pícher.

Cuando su padre lo vio jugando beisbol, desistió de enseñarle baloncesto y futbol americano y dijo: “Tenemos que meter a este muchacho en el beisbol”.

Tanto el padre como la madre empezaron a llevarlo a los torneos infantiles, pero había dificultades porque los dos trabajaban durante largas jornadas de labores y se les hacía difícil llevarlo a los partidos. Tenían que luchar con los horarios de trabajo para tener tiempo y dinero suficientes para pagar los torneos también.

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Sin embargo, Charles Vientos y Katty C. Wilmor siempre se las ingeniaron para ver jugar a su hijo. “Mis padres me ayudaron durante todo mi camino (en el beisbol y en la vida). Les debo mucho”, dijo Mark Vientos a la página ouresquina.com en marzo de 2025.

Hoy en día, el padre no se pierde los partidos de los Mets y siempre va a los estadios. En cambio, la madre ve los juegos por a través del teléfono celular y no puede evitar ponerse nerviosa al mirar las jugadas en las que participa su hijo.

Mientras crecía, a pesar de que ya se habían mudado a Florida, tanto padre como hijo eran seguidores de los Mets de Nueva York, porque inicialmente vivían en esa ciudad metropolitana.

Al llegar a la adolescencia, Mark jugó en el equipo del colegio Charles W. Flanagan High School, en Pembroke Pines, en Florida, donde estuvo tres años, pero luego fue a otra escuela, el American Heritage High School, en Plantain, también en Florida.

Fue estando en este último colegio que Mark Vientos fue escogido en 2017 por los Mets de Nueva York, en la segunda ronda del Draft de ese año. Lo pudo escoger cualquier otro equipo en la primera ronda, porque muchos equipos lo consideraban un jugador con talento, con buen brazo para cubrir el campo corto o la tercera base, buena altura, pero especialmente buen bateador.

Sin embargo, le pesó en ese momento que había sufrido una lesión en el cuádriceps y también se había comprometido verbalmente a jugar con el equipo de la Universidad de Miami. Los Mets ya lo tenían en la mira y lo firmaron en la segunda ronda por 1.5 millones de dólares. La elección le trajo al joven doble alegría: ser seleccionado y por el equipo del que era fan.

Mark Vientos en una imagen de 2019. LA PRENSA/ TOMADA DE METS INSIDER BLOG
Mark Vientos en una imagen de 2019. LA PRENSA/ TOMADA DE METS INSIDER BLOG

El día que los Mets lo seleccionaron, fue “el más largo en su vida”, comentó después Mark Vientos al medio estadounidense Metzmerized Online en junio de 2017, poco después de ser firmado.

“La noche del draft, estaba en mi casa con mi familia y un par de amigos. Estuve ansioso todo el día. Probablemente fue el día más largo de mi vida. Fue estresante”, dijo el joven.

En ese entonces, los padres de Mark Vientos trabajaban duro para sustentar a la familia. Incluso, en esos días de la selección, el padre, Charles Vientos, trabajaba haciendo Uber.

Los Mets cambiaron la posición de juego de Mark Vientos, que era el campo corto, y lo ubicaron en la tercera base. Además, lo fueron subiendo rápidamente en todas las categorías del beisbol hasta llevarlo prematuramente a AAA, la antesala de las grandes ligas, en el equipo Syracuse Mets, a pesar de que el joven, como todos los demás aspirantes, había perdido impulso durante la pandemia del Covid-19, en 2020.

Cuando finalmente debutó en grandes ligas, el 11 de septiembre de 2022, en un partido de los Mets contra los Bravos de Atlanta, Mark Vientos había superado todo tipo de obstáculos, con sus padres siempre animándolo a seguir cuando en varias oportunidades pensó en abandonar el beisbol.

En una entrevista que brindó en julio de 2025 a medios estadounidenses, reproducida por el diario español Marca, Mark Vientos confesó que “nunca me sentí querido” en los Mets. “Siento que nunca he sido alguien querido. El año pasado (2024, cuando conectó 27 jonrones) fue la primera vez que sentí apoyo, siempre fui ese tipo con el que nadie contaba”, dijo Mark en esa ocasión.

Lo hizo recordando que en ese año 2024 no inició en el roster de los Mets, sino que lo enviaron a AAA y fue hasta en mayo, cuando el tercera base Brett Baty tuvo problemas, que lo integraron al primer equipo.

Hablando sobre las dificultades que Mark sorteó en su camino a las grandes ligas, el manager de los Mets, Carlos Mendoza, dice que el joven tiene bastante fortaleza mental.

Ese jugador esforzado, que hoy es de alto nivel en las grandes ligas, que inicialmente quería jugar con Dominicana y que nunca había visitado Nicaragua, pero que ama a su madre por encima de todo, es el pelotero que el próximo primero de marzo se integrara a la selección nacional para participar en el Clásico.

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