El embajador español Sergio Farré Salva entrega sus cartas credenciales al «cocanciller», Valdrack Jaenstchke. Foto/Tomada del 19 Digital

Ortega eleva tensión diplomática con España. Echa a embajador, a 23 días de asumir el cargo

Sacaron también a quien ocupaba la segunda jefatura en la embajada en Managua. Por eso, fuentes diplomáticas creen que se trata de un "signo de disgusto con el país y no con la persona". El gobierno español aplicó "reciprocidad".

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo elevó la tensión diplomática con España, después de echar el domingo a su embajador Sergio Farré Salva, quien tenía apenas 23 días de haber asumido el cargo, luego de presentar las cartas credenciales ante el «co-canciller» Valdrack Jaenstchke.

En reciprocidad, España ordenó la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid, Maurizio Carlo Gelli, por la «injusta expulsión» de Farré Salva. «El gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua», aseguró Exteriores en un mensaje escrito compartido con LA PRENSA.

Hasta ahora, no han explicado cuáles fueron las razones del régimen de Ortega para sacar al embajador. Farré Salva tiene 21 años de carrera diplomática. Ha ocupado distintos puestos en el Ministerio de Asuntos Exteriores, así como en el Servicio Europeo de Acción Exterior, y en la Unión por el Mediterráneo, según información del gobierno español.

El diplomático español se desempeñó en la segunda jefatura de las embajadas de España en Sudán y Eslovenia. Fue consejero diplomático en la representación permanente de su país ante la Unión Europea. Se ha destacado como autor de obras en el campo de la resolución de conflictos y la diplomacia, entre ellas España y Bélgica: una historia europea. Cien años de Embajada de España en Bélgica 1921-2021 (Coord, 2021)”

Dictadura expulsa a segunda jefatura de España

Además del embajador de España, la dictadura de Nicaragua ha echado a la «segunda jefatura de España» en el país centroamericano. España hizo lo mismo con otro diplomático nicaragüense, informaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. Sin embargo, no lo han identificado.

Fuentes diplomáticas, consultadas por LA PRENSA, opinaron que la expulsión de los dos representantes de la embajada española puede entenderse como una molestia de la dictadura con el país europeo y no precisamente con el embajador. «Es un signo de disgusto con el país (España) y no con la persona», reiteraron.

Puede leer: Cómo EE. UU. puede golpear los negocios familiares de Ortega a través del nuevo giro venezolano

La noticia ha sido inesperada. El embajador Farré Salva participó en enero en los homenajes realizados en Nicaragua al gran poeta nicaragüense Rubén Darío, cuyo natalicio se conmemoró un día antes. Farré presentó una ofrenda floral «como reconocimiento a su gran legado en la literatura en español y su destacado rol como embajador de Nicaragua en España», reconoció la cuenta oficial en X de la embajada de ese país.

El régimen de Ortega, incluso, envió sus condolencias a España tras la tragedia ocurrida el 18 de enero en el accidente de trenes en Adamuz, en que murieron 42 personas. Un exembajador nicaragüense dijo que las actuaciones de la dictadura ya no se pueden evaluar desde el punto de vista del derecho internacional.

«Son reacciones de barbarie. De demostrar que pueden hacer lo que quieren. ¡Esto es una vergüenza!», lamentó el diplomático bajo condición de anonimato y se preguntó por qué España y la Unión Europea deja pasar tantas cosas de parte de la dictadura.

El embajador nicaragüense expulsado de España es Maurizio Gelli, un italiano nacionalizado nicaragüense con experiencia representando a Nicaragua en puestos diplomáticos. Es hijo de Ligio Gelli, quien fue fascita y líder de una poderosa logia masónica que se vio envuelta en escándalos en la historia reciente de su país.

Lea además: 245 nicaragüenses llegaron hoy a España como refugiados

España no reconoce mandato de Daniel Ortega

La agencia Europa Press recordó que España no reconoció la reelección de Ortega de 2021, cuando el dictador vació de contenido las elecciones, luego de mandar a encarcelar a todos sus posibles contendientes. Pero, además, el gobierno español es uno de los más solidarios con los nicaragüenses que fueron privados de su nacionalidad por órdenes del régimen de Managua.

El 6 de noviembre de 2025, el Ministerio de Inclusión recibió a 245 nicaragüenses que se encontraban refugiados en Costa Rica. En todo ese año, España acogió a 696 nicaragüenses.

(Con información de EFE y Europa Press).

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí