Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
En medio de las expectativas que el anuncio de Donald Trump hizo de imponer un arancel del 25 por ciento adicional a los países que hagan negocio con Irán por las violaciones de derechos humanos en medio de protestas sociales, lo cierto es que las relaciones comerciales de Nicaragua con ese país son prácticamente nulas, según reflejan cifras oficiales.
Aunque en 2023 se anunciaron múltiples acuerdos de cooperación, que fueron ratificados por la Asamblea Nacional y publicados en el diario oficial La Gaceta, estos no han propiciado un desarrollo de vínculos fuertes entre la dictadura de Daniel Ortega y Teherán, cuyas relaciones no han pasado más que un respaldo ideológico.
Irán, al igual que Rusia, figuran entre los grandes fracasos de la apuesta de la dictadura de Ortega de buscar aliados alternativos a Estados Unidos, los que solo le han prometido y firmado acuerdos de entendimientos, que no han trascendido del papel.
Lea también: Nueva ley fronteriza aniquila el derecho a la propiedad al nacionalizar 18,000 km cuadrados de territorio
En una publicación en Truth Social el lunes, Trump declaró: «Con efecto inmediato, cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25 por ciento sobre todos los negocios realizados con Estados Unidos». La decisión de Trump surgió a raíz de la brutal represión del régimen de Terán contra la sociedad civil, que exige un cambio político.
Según datos del Banco Mundial, citados por el diario británico The Gurdian, 140 países en el mundo tienen algún vínculo comercial con Irán, pero los más afectados serían China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos e Irak.

Comercio con Nicaragua
En el caso de Nicaragua, las cifras del Banco Central indican que de los 20 principales productos de exportación del país, Irán compró en la primera mitad del año pasado café por un valor de 129,500 dólares por la adquisición de 19.3 millones de kilogramos del grano.
La compra la hizo en mayo. El Banco Central aún no actualiza la cifra correspondiente al segundo semestre de ese año. El monto facturado por Irán por la compra de ese lote de café es mínimo con respecto a los 607.10 millones de dólares que a nivel global el país había conseguido por el envío de ese grano al exterior hasta junio.
Los acuerdos ratificados en 2023 con Irán, incluyen un Memorándum de Entendimiento entre los Ministerios de Salud de ambos países, para el suministro de insumos y equipos médicos, de laboratorio y farmacéuticos, pero lo cierto es que al menos en las cifras del BCN y el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Irán no aparece en la lista de países proveedores de mercancías de Nicaragua.
Antes de este acuerdo entre los Ministerios de Salud, en 2022 el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) a través de laboratorios Ramos y la Distribuidora Cruz Azul, firmaron acuerdos con el Grupo Farmacéutico Barekat de Irán, pero según los informes de comercio exterior, tampoco se concretó.
Ya hay un nuevo arancel
«Considerando el actuar mostrado por Ortega y Murillo buscando cómo no llamar la atención del presidente Trump el riesgo de que ese arancel sea aplicado a Nicaragua es muy bajo. Además de que no quieren ser causantes de ninguna reacción de Trump hacia ellos tampoco la relación comercial tiene peso alguno que amerite un impacto de tal magnitud en una relación comercial que sigue siendo dependiente del mercado americano», explicó una fuente empresarial conocedora de este tema.
«Recordemos que ya existe la decisión de la investigación de la 301 que les está dando este año para que rectifiquen o sino les aplican un nuevo aumento de aranceles el 1 de enero del 2027. Al contrario, lo que el régimen debe estar haciendo es revisar cualquier operación que pudiera estar en tramitación (con Irán) para descartarla», explicó.
Actualmente la dictadura de Ortega afronta un proceso por las violaciones de derechos humanos en el marco de la regulación 301, mediante la cual Estados Unidos adoptó la decisión de aplicar de forma gradual un arancel a los productos que están fuera de DR-Cafta.
El pasado 10 de enero, tras adoptarse una decisión, la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) dijo que el nuevo arancel “se establecerá en cero por ciento el 1 de enero de 2026 y aumentará al 10 por ciento el 1 de enero de 2027 y al 15 por ciento el 1 de enero de 2028. Cualquier arancel se acumularía con otros, como el Arancel Recíproco vigente del 18 por ciento”.
EE. UU. quiere respaldar a Irán
«A Estados Unidos lo que le interesa con esta medida es respaldar al pueblo iraní que está en las calles luchado por su libertad y si el régimen (de Ortega) cometiera el error de realizar algún tipo de relación comercial con Irán, la administración Trump no dudaría la aplicación de la misma. Al final si eso sucediera acercaría a Nicaragua al mismo fin que está buscando Estados Unidos con Irán que es liberarlo de su dictadura porque debilitaría al régimen, aunque a un costo para la población del país, pero eso al final no es de consideración para Ortega y Murillo», explicó la fuente.
Lea además: Los robos de propiedades de Ortega en la década de los 80 se siguen pagando con impuestos de los nicas
Juan Sebastián Chamorro, economista y exreo político, considera que si hay algún tipo de comercio, sin importar el monto, el riesgo de que a Nicaragua se le aplique un arancel adicional existe. «Mientras no sea cero (el comercio), tiene la relación. Que la EmbUSA (Embajada de Estados Unidos en Managua) haya publicado el tuit no deja de ser interesante», enfatizó.
«De nuevo aquí está la interpretación de Estados Unidos. La decisión no dice que aplicará la norma si el comercio es sobre un monto determinado», recordó.
Sobre la cooperación
Y aunque en el 2023, durante una visita del entonces presidente de Irán, Ebrahim Raisí, se habló de acuerdos relacionados con inversión en la construcción de infraestructura, la cooperación científica y cultural, lo cierto es que Irán no aparece entre los inversionistas en el país.
También su incidencia en la cooperación financiera es mínima y casi inexistente. La única referencia que existe sobre Irán fue en el 2009 y 2010. En ambos periodos, Irán hizo donaciones que suman 1.2 millones de dólares en esos dos años al sector público.
Dichos fondos no reembolsables, según cifras de cooperación hasta el 2023, fueron destinados para la construcción de Policlínico por la Sociedad de la Media Luna Roja Iraní. El BCN mantiene sin actualizar los reportes de cooperación externa posterior a ese año, pero el orteguismo tampoco ha anunciado proyectos de inversión con capital iraní.
Desde que Ortega llegó al poder y decidió acercarse a Irán, a medida que la comunidad internacional lo condenaba por sus acciones antidemocráticas, Teherán llenó de promesas a la dictadura con proyectos como la construcción de centrales hidroeléctricas, viviendas populares, plantas procesadoras de leche y puertos, pero hasta ahora ninguna de esas inversiones se han materializado.
Irán prometió, pero no cumplió
Inclusive, Irán prometió en el 2023 que invertiría 230 millones de dólares para una represa hidroeléctrica en Nicaragua, si embargo, esto nunca se concretó.
En octubre del año pasado, Ramón Moncada, embajador de Nicaragua en Irán, en una entrevista en un medio de propaganda de la dictadura, dijo que la relación entre ambas naciones abarca los campos político, diplomático, comercial y de inversión.
Puede leer: EE. UU. llama a sus ciudadanos en Nicaragua a reportar confiscaciones de sus propiedades
“En el plano comercial, lo más fuerte está en la farmacéutica, en la medicina, donde tenemos una experiencia con Irán en desarrollo del campo médico”, afirmó, sin embargo, no hay registro a cuánto asciende esa supuesta cooperación ni cómo se registra en las cifras oficiales esa transacción.
“Por ejemplo, hay un interés marcado en temas de transferencia de tecnología en agricultura, con uso de drones para riego, algo que se puede aplicar en Nicaragua. También en productividad de leche o carne. Aquí gustan del café, el cacao, además importan piña y podrían abrirse al comercio con el plátano. Igualmente en turismo e inversión turística. Hay agencias interesadas en establecer contacto con Nicaragua. Es aprovechar ese interés para, en cada instancia, seguir fortaleciendo las relaciones”, dijo el diplomático, pero hasta ahora todo ha quedado en interés y promesas vacías.