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La dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo prohibió la entrada al país de Yadira Córdoba, integrante de la Asociación Madres de Abril (AMA) y madre de una víctima mortal de la represión en 2018, quien sigue detenida con una orden de deportación pendiente en Estados Unidos.
Así lo confirmó a LA PRENSA su hijo, Rolando Córdoba. «Ayer (el jueves) le dijeron que ella no podía ingresar al vuelo porque el país de Nicaragua había negado su entrada… ya lleva cuatro meses (esperando), ya pasó el tiempo de la Corte, ya se firmó su orden de deportación y puso su huella, y sigue esperando todavía».
Córdoba se encuentra recluida en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Texas Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) desde agosto de este año, inquietando a defensores de derechos humanos.
Ella debió huir de Nicaragua tras recibir amenazas por su exigencia de justicia por su hijo, Orlando Córdoba, asesinado a balazos el 30 de mayo de 2018 cuando participaba en una marcha.
Según relatos de testigos, el disparo fue realizado por un francotirador vinculado al régimen de los Ortega-Murillo. El joven fue trasladado a bordo de una motocicleta por otro manifestante al hospital Fernando Vélez Páiz, donde falleció dos horas después.
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Córdoba Vivió temporalmente en Costa Rica antes de ingresar a Estados Unidos en 2023, donde solicitó asilo desde la ciudad de Austin, ciudad en la que laboraba cuidando de ancianos.
Fue detenida el 20 de agosto de 2025 durante una cita rutinaria en San Antonio, Texas, por un tecnicismo en su proceso inicial de asilo. Un juez migratorio rechazó su petición en noviembre de 2025 y ordenó su deportación a Honduras, invocando acuerdos de tercer país seguro.
Sin embargo, Honduras rechazó recibirla, y ahora Nicaragua también negó su entrada en un intento de deportación vía vuelo. Ni las autoridades nicaragüenses ni las hondureñas explicaron por qué negaron las respectivas solicitudes.
«Ha sido un proceso muy duro, muy difícil. Lo que más le entristece —me decía ella— es ver que llegan personas que están quince días y ella ya tiene cuatro meses, y no la sacan de ahí… no la quieren recibir», relató Ronaldo.
«Encarecidamente, pues le pido (a las autoridades) que tengan la bondad… de poder darle su libertad (para) que realmente ella tenga protección, libertad y pueda sentirse segura… creo yo que sería justo que ellos puedan valorar la situación y darle esa oportunidad de poder estar libre», añadió.
La situación de Córdoba ya había sido denunciada el 19 de noviembre, cuando en un audio la madre declaró que sus derechos estaban siendo violentados.
Su equipo legal y familiares temen por su seguridad si es enviada a cualquier país centroamericano, dada la situación de represión transnacional en la que la dictadura en Nicaragua ha ejecutado golpes contra opositores exiliados.
Córdoba fue detenida durante una de las más grandes operaciones anti-inmigrantes en la historia de Estados Unidos, encabezada por el presidente Donald Trump, en la que, según la administración, más de 2.6 millones de migrantes han dejado el país voluntaria o forzosamente.
Su hijo insiste en que, de ser enviada a Nicaragua, Córdoba sería víctima de la dictadura.
«Si la hubiesen montado, ella llega allá a sufrir: cae presa, torturada y todo… realmente ella necesita protección, necesita libertad y poder sentirse segura con ella misma, poderse recuperarse de todo esto que ha vivido», tanto del exilio de Nicaragua como de la detención en Estados Unidos, refirió.
Madres de Abril piden a EE.UU que la liberen a un país seguro
La Asociación Madres de Abril (AMA),a la que pertenece Córdoba, manifestó en un comunicado su preocupación por la situación «física y mental» de la madre, «quien buscó protección internacional en Estados Unidos, tras alzar la voz para exigir justicia por el asesinato de su hijo».
Según AMA, la madre «vive una nueva revictimización derivada de políticas migratorias».
«Alzamos nuestra voz para exigir una solución humanitaria a su caso. Solicitamos respetuosamente a Estados Unidos que atienda este caso con urgencia y que se proceda a su liberación inmediata, a través de su deportación a un tercer país seguro», indicó la organización.