Andrés Ruzo se crio en Estados Unidos, pero fue en las vacaciones que pasaba en el volcán Casita lo que le motivó a convertirse en científico. LA PRENSA/ CORTESÍA

Andrés Ruzo se crio en Estados Unidos, pero fue en las vacaciones que pasaba en el volcán Casita lo que le motivó a convertirse en científico. LA PRENSA/ CORTESÍA

El explorador de National Geographic con sangre chinandegana

Andrés Ruzo nació en el exilio, pero sus veranos en Chinandega marcaron una vocación que hoy lo sitúa entre los divulgadores científicos más influyentes de su generación.

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Andrés Ruzo se enamoró de la naturaleza y de todo lo que tiene que ver con el planeta Tierra cuando era un niño y pasaba las vacaciones de verano con sus primos en el volcán Casita, en Chinandega, donde cuatro generaciones de su familia han cultivado café en una finca que se llama Bella Vista, ubicada en las faldas de ese volcán.

Ruzo, de 38 años, nació y se crio en el exilio, en Estados Unidos. Su madre, Ana Callejas López, es nicaragüense y su padre, Andrés Ruzo, peruano. “Mis primeras memorias son de Perú y Texas (Estados Unidos), pero donde quedé flechado con la naturaleza fue en Nicaragua, explorando el volcán Casita, sus selvas, y fue donde realmente comienza mi historia como explorador”, asegura Ruzo.

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En una de esas vacaciones de verano en la finca Bella Vista, en las que también asistía a cursos en el American Nicaraguan School (Colegio Americano de Managua), Ruzo descubrió que en el Casita había un campo de fumarolas, en un cerro llamado La Loma de la Zopilota, y ahí se le prendió “el amor por el calor de la tierra, por los volcanes y la fascinación por la selva y los bosques”.

A Ruzo le quedó grabada en la memoria la anécdota familiar de que a su bisabuelo, Alfonso Callejas Mayorga, le gustaba cocinar huevos en las fumarolas para impresionar a los niños de la familia y entretener a los invitados con su receta especial de «huevos endiablados», a como le llamaba a los huevos cocidos en las fumarolas.

El Casita, en todo caso, es como un «legado familiar» para él. Cuando piensa en “familia” o en «hogar», piensa en ese volcán y en la finca Bella Vista que está en sus faldas.

La naturaleza siempre le llamó la atención a Ruzo, en cualquier parte que estuviera. En Nicaragua, especialmente, vivía encantado. Su familia también lo llevó a conocer la laguna de Apoyo, en Masaya, y fue varias veces al río San Juan.

Ruzo en la cima del volcán Casita, con el San Cristóbal de fondo, cuando de niño llegaba de vacaciones a Nicaragua. LA PRENSA/ CORTESÍA
Ruzo en la cima del volcán Casita, con el San Cristóbal de fondo, cuando de niño llegaba de vacaciones a Nicaragua. LA PRENSA/ CORTESÍA

En Perú, donde vive su familia paterna, pasaba mucho tiempo en Los Andes, una vasta cadena montañosa que cruza Perú de norte a sur. Los abuelos paternos, Teresa Ocampo y Daniel Ruzo, le contaban relatos sobre la cultura andina y curiosidades sobre el Perú antiguo.

De niño también escuchó de una leyenda sobre un misterioso “río que hervía” en el corazón de la Amazonía peruana, algo que después se convirtió en algo trascendental en su carrera científica.

Desde muy joven, Ruzo quería ser científico, estudiar los volcanes, el agua, los bosques, la energía, todo lo que tenía que ver con la tierra. Sin embargo, esa pasión estuvo a punto de quedar frustrada porque, al llegar a la universidad, se decantó por otra carrera: Arte. Entró a la universidad con la idea de estudiar pintura y teatro, porque no le gustaban las matemáticas, pero poco después el llamado de la naturaleza fue tan fuerte que lo obligó a cambiar de carrera.

En una ocasión, en la universidad, la Metodista del Sur (Southern Methodist University, SMU, en Dallas, Texas), mientras estaba en el segundo semestre de la carrera de Arte, decidió cursar una asignatura electiva que nada que ver con arte: Terremotos y volcanes.

“El primer día de clases abrí el libro y lo primero que me salió fue el volcán Casita. Ahí estaban todos los senderos que yo conocía. La historia del (huracán) Mitch. Todo lo que yo conocía sobre el Casita. Eso me impactó”, explica Ruzo.

El resultado fue que Ruzo no se graduó de Arte al finalizar la universidad, sino de Geología. Actualmente, está terminando un doctorado en Geociencias.

Mientras estudió Arte, actuó en una telenovela mexicana, pero no le gusta decir cuál. “Mis alumnos se mueren de ganas por encontrar el nombre de la telenovela. Llevan años intentando saber el nombre, pero yo no les digo. Solo te puedo decir que salió en Telemundo. Es uno de mis pocos secretos”, dice Ruzo.

Además, por algún tiempo también fue chef, en Perth, Australia, adonde se había ido a estudiar un curso minero para completar su carrera de Geología.

Hoy, Ruzo dice que sus títulos profesionales son explorador conservacionista, geocientífico, divulgador de ciencias y educador. También trabaja como conductor de documentales. En la universidad, se graduó como geólogo y también como administrador de empresas.

Como explorador, si alguien tiene un terreno y quiere saber qué materiales hay en esas tierras, puede llamarlo a él y rápidamente hace un mapeo y explora y determina lo que hay en dichas tierras. Por eso, casi no responde llamadas, porque constantemente anda explorando.

Además de científico, desde 2012 trabaja como contratista de National Geographic, una organización global dedicada a la ciencia, la exploración y la educación, famosa por su icónica revista mensual y sus canales de televisión.

Desde 2010, Ruzo ha sido explorador de National Geographic. LA PRENSA/ CORTESÍA
Desde 2012, Ruzo ha sido explorador de National Geographic. LA PRENSA/ CORTESÍA

También es ponente en TED Books, un proyecto que produce libros cortos sobre diversos temas y está considerada como una de las ponencias más prestigiosas del mundo. Ha dado charlas en TEDx, una franquicia de TED; en The Explorers Club (El Club de Exploradores), que apoya expediciones científicas, así como en Discovery Channel y en la BBC, que producen documentales de ciencia.

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Una de las tareas que más le ha gustado a Ruzo es ser embajador de la colaboración entre la empresa danesa de juguetes LEGO y National Geographic, que se unieron para animar a los niños a la exploración y la protección de especies en peligro de extinción en las selvas y océanos del mundo, mediante las líneas LEGO City Volcano, en 2016, y LEGO City Jungle, en 2017.

Un abuelo prominente

El abuelo materno de Ruzo fue Alfonso Callejas Deshon y su abuela materna fue Esperanza López Saravia.

Callejas Deshon fue vicepresidente de Nicaragua durante el primer periodo de Anastasio Somoza Debayle como presidente, entre 1967 y 1972. Luego, Callejas Deshon rompió con Somoza y se exilió, primero por unos días en Honduras y luego en Estados Unidos.

Según la “leyenda familiar”, es decir, según lo que le han contado a Ruzo, su abuelo le dijo a Somoza Debayle: “Nicaragua no es tu finca». Luego, separaron sus caminos.

Callejas Deshon ya no regresó a Nicaragua porque los sandinistas, tras acceder al poder en 1979, publicaron en los medios que no permitirían su regreso ni el de otras personas que en algún momento fueron allegadas a los Somoza.

La familia Callejas López tuvo que irse al exilio inmediatamente, saliendo de Chinandega bajo banderas blancas cuando la madre de Ruzo aun era una pequeña.

Poco después, Callejas Deshon se unió al directorio político de la Contra, el grupo armado que le hizo la guerra a los sandinistas. Por eso Ruzo nació en el exilio.

En 2006, cuando Ruzo ya había elegido la Geología como carrera, le contó a su abuelo que quería especializarse en estudios geotérmicos, por lo que Callejas Deshon se alegró mucho y le contó a su nieto que él había abogado por la geotermia en Nicaragua en los tiempos de los Somoza.

Esperanza López y Alfonso Callejas Deshon, abuelos maternos de Ruzo. LA PRENSA/ CORTESÍA
Esperanza López y Alfonso Callejas Deshon, abuelos maternos de Ruzo. LA PRENSA/ CORTESÍA

En la actualidad, aunque en Nicaragua se produce energía geotérmica, Ruzo lamenta que este país todavía no ha desarrollado todo su potencial, porque antes de 1979 estaba posicionada como un potable líder mundial en geotermia, especialmente por los volcanes que posee, pero se ha quedado atrás. Según Ruzo, Nicaragua puede incluso hasta exportar energía geotérmica.

Ruzo habla con mucho entusiasmo sobre las capacidades geotérmicas de Nicaragua y fue también una de las razones por las que estudió Geología, porque conoce bien la capacidad del país en ese tema.

Los sandinistas le prohibieron el ingreso a Nicaragua a Alfonso Callejas Deshon, en la década de 1980. En la imagen, Callejas es el tercero en la fila de arriba, de izquierda a derecha. A la izquierda aparecen Enrique Bermúdez y Adolfo Calero, que después fueron jefe militar y jefe político de la contra, respectivamente. Callejas Deshon también fue del directorio de la contra. LA PRENSA/ CORTESÍA
Los sandinistas le prohibieron el ingreso a Nicaragua a Alfonso Callejas Deshon, en la década de 1980. En la imagen, Callejas es el tercero en la fila de arriba, de izquierda a derecha. A la izquierda aparecen Enrique Bermúdez y Adolfo Calero, quienes después fueron jefe militar y jefe político de la Contra, respectivamente. Callejas Deshon también fue del directorio de la Contra. LA PRENSA/ CORTESÍA

Por parte de su abuelo materno, Ruzo es también descendiente del unionista centroamericano Francisco Morazán. La madre de su abuelo Alfonso Callejas Deshon, Angelina Deshon Morazán, era hija de Carmen Morazán Venerio, hija a su vez de Francisco Morazán Moncada, un hijo fuera de matrimonio, aunque reconocido, de Francisco Morazán y quien llegó a vivir a Chinandega después del fusilamiento de su padre en San José, Costa Rica.

Otros familiares destacados de Ruzo en Nicaragua son el exdiputado Luis Callejas y Róger Deshon Argüello, un héroe del sandinismo que murió a manos de la Guardia Nacional en abril de 1979, en Veracruz, departamento de León. Un poco más lejano, pero tío al fin, está Eduardo Montealegre, excandidato presidencial.

Más lejano aún, pero lo quería mucho, se encuentra su tío político Jaime Chamorro Cardenal, el ya fallecido exdirector del Diario LA PRENSA. La esposa de Chamorro Cardenal, Hilda Argeñal, es prima hermana de Angelita Argeñal, abuela de la esposa de Ruzo, Sofía Juncadella Góngora, quien es mitad nicaragüense y mitad cubana, hija de María Góngora Argeñal.

Familia nica y peruana

Ruzo es más nica de lo que parece. Ahora está alegre porque hay un restaurante nicaragüense cerca de su casa, en Dallas, Texas, pero antes se las ingeniaba para encontrar un lugar donde comprar nacatamales. La tradición familiar ha sido empezar el año con un nacatamal.

“Siempre me como mi nacatamal para el año nuevo”, dice Ruzo, algo que le está heredando a su hijo Silvano, de 8 años actualmente, quien aún no conoce Nicaragua, pero sabe bastante del país porque también tuvo una nana boaqueña. Un segundo hijo de Ruzo tiene año y medio de nacido.

Es verdad que estudió en Estados Unidos, pero, cuando Ruzo llegaba a Nicaragua, también hacía cursos en el Colegio Americano de Managua.

El abuelo Alfonso Callejas Deshon siempre le decía con orgullo: “No importa donde naciste, nosotros somos chinandeganos”.

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Ruzo recuerda que creció escuchando la canción La cumbia chinandegana y también escuchaba la música de Erwin Krüger Urroz, Carlos Mejía Godoy y Camilo Zapata, entre otros. Incluso, la abuela materna, Esperanza López, y la mamá de Ruzo, Ana Callejas López, han tocado guitarra.

Una hermana de su abuelo Alfonso Callejas Deshon se casó con el hijo del compositor Erwin Krüger Urroz.

Daniel Ruzo, el abuelo paterno de Ruzo, es fotógrafo, criptógrafo, arqueólogo y poeta peruano. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES
Daniel Ruzo, el bisabuelo paterno de Ruzo, es fotógrafo, criptógrafo, arqueólogo y poeta peruano. LA PRENSA/ TOMADA DE REDES SOCIALES

Cuando Ruzo había pasado tiempo en Nicaragua y llegaba a Perú, la familia paterna le criticaba el acento nicaragüense.

Ocurría lo mismo cuando llegaba de Perú a Nicaragua, la familia materna le reclamaba por el acento peruano. “Vos chavalo, ¿por qué estás hablando así?”, lo cuestionaban.

Lo que ocurre, indica Ruzo, es que su familia nicaragüense es “muy nicaragüense” y su familia peruana es “muy peruana”.

Teresa Ocampo, abuela paterna de Ruzo, es muy conocida en Perú por su influencia en la comida peruana. LA PRENSA/ TOMADA DE FORBES PERÚ
Teresa Ocampo, abuela paterna de Ruzo, es muy conocida en Perú por su influencia en la comida peruana. LA PRENSA/ TOMADA DE FORBES PERÚ

En Perú, su abuela paterna, Teresa Ocampo, que estuvo casada con Daniel Ruzo Zizold, pero se divorciaron, es muy conocida y la llaman “la dama de la gastronomía” por su influencia en la cocina casera y por popularizar recetas tradicionales. Durante unas tres décadas, desde 1960, Ocampo dirigió un programa de televisión que se llamaba “¿Qué cocinaré?”, visto por miles de mujeres peruanas amas de casa. Por eso, en algún momento, Ruzo también fue chef, ya que era muy apegado a ella y le enseñó a cocinar.

El bisabuelo paterno de Ruzo, Daniel Ruzo de los Heros, era poeta, criptógrafo, fotógrafo y arqueólogo. Entre los logros de su bisabuelo como arqueólogo se encuentra haber redescubierto las enigmáticas rocas de piedra de Marcahuasi, al este de Lima, un enorme bosque de piedras de granito.

El Río Hirviente

Fue el abuelo Daniel Ruzo Zizold quien le contó a Ruzo que en la profundidad de la Amazonía peruana hay un río hirviente que fue parte de una leyenda de la época de los conquistadores españoles, que buscaron el Paititi, una supuesta ciudad de oro oculta en la Amazonía.

Ruzo estaba feliz cuando descubrió que el río era real y, en 2011, se convirtió en el primer geocientífico que recibió la bendición chamánica para estudiarlo.

Se trata del río Shanay-timpishka, dentro de la comunidad Mayantuyacu. El río que posee aguas hirvientes a través de una extensión de 6.24 kilómetros, de los nueve que tiene en total, y su temperatura, en la parte hirviente, puede llegar a los 90 grados centígrados. En el punto más ancho llega a casi 30 metros y, en su punto más profundo, llega a los 4.5 metros. “Esas aguas te pueden matar”, dice Ruzo. Aún así, el río tiene un valor alto para la ciencia, la cultura y conservación, además de un alto potencial turístico.

Al fondo se observa a Ruzo trabajando en el Río Hirviente. LA PRENSA/ CORTESÍA
Al fondo se observa a Ruzo trabajando en el río hirviente. LA PRENSA/ CORTESÍA

Es actualmente el río termal documentado más grande del mundo y es un sitio sagrado para varias etnias amazónicas.

Ruzo es fundador y director del Boiling River Project (Proyecto Río Hirviente) y a través de ese proyecto trabaja para convertir la zona en una meca de la investigación científica, tratando de atraer, a través de la ciencia, investigaciones, estudios, turismo y actividades sustentables que apoyen la conservación del sitio.

Según Ruzo, lo más importante de ese tipo de ecosistemas no es tanto la energía geotérmica, sino los microbios, que son un “boom” actualmente en la ciencia, porque gracias a los microbios de los sistemas geotérmicos se ha desarrollado la biotecnología en el mundo.

En el caso propio del río hirviente, el objetivo es solo conservación y protección.

Sangre mestiza

Ruzo no se ha limitado a la geociencia, sino que también se ha dedicado a ramas como la botánica, biología, microbiología, antropología, lingüística, etnohistoria, chamanismo, economía de la conservación, tráfico de fauna y turismo sostenible.

A Ruzo le llamó siempre la atención que, a pesar de que su abuelo Alfonso Callejas Deshon era “morenito”, en su familia chinandegana siempre dicen que son descendientes mayoritariamente de españoles, aunque también de franceses e ingleses. Aunque era obvio que eran mestizos, en la familia se hablaba principalmente de antepasados ibéricos.

Ruzo pensaba que había que celebrar el mestizaje evidente en su familia y, motivado por todo lo que ha aprendido, él se realizó unos exámenes de sangre, a través del ADN mitocondrial, que se hereda a través de la madre, para ver de dónde viene realmente la familia y resultó ser que pertenecen al grupo sanguíneo haplogrupo mesoamericano, es decir, son indígenas mesoamericanos.

“Alguien estaba glorificando solo un lado de la familia, pero yo estaba feliz de ser del haplogrupo indígena”, dice Ruzo.

Ruzo fue embajador de una colaboración entre LEGO y National Geographic para las líneas LEGO City Volcano, en 2016, Y LEGO CITY Jungle, en 2017. LA PRENSA/ CORTESÍA
Ruzo fue embajador de una colaboración entre LEGO y National Geographic para las líneas Lego City Volcano, en 2016, y Lego City Jungle, en 2017. LA PRENSA/ CORTESÍA

Lo que no es falso es que en la familia hay ascendientes franceses e ingleses. Por ejemplo, el apellido Deshon proviene de un inglés, John James Deshon, quien era marino mercantil y, en la década de 1850 iba navegando de Estados Unidos hacia Panamá, pero se le descompuso un reloj y le dijeron que el único que se lo podía reparar era un sacerdote que vivía en León, Nicaragua.

Deshon llegó a León y se enamoró de una sobrina del sacerdote, de nombre Marie Morales. Según los rumores, Morales no era sobrina del cura, sino que habría sido su hija ilegítima. Sea como haya sido, Deshon y Morales dieron origen a los Deshon de Nicaragua.

En todo caso, Andrés Ruzo, además de considerarse un hombre de ciencia, también se siente muy nicaragüense. En Nicaragua, le encantó conocer al científico Jaime Incer Barquero, a quien califica como un “maravilloso” científico, una gran inspiración, el explorador nica en tiempos modernos y una gran eminencia.

Ruzo ha sido premiado por su trabajo en pro de la ciencia y uno de los últimos reconocimientos que recibió fue el Lowell Thomas Award (Premio Lowell Thomas). Thomas está considerado como el primer periodista en reportar desde el lugar de los hechos y en este caso el premio para Ruzo fue como divulgador científico, ya que Ruzo trabaja mucho en el conocimiento científico, incluso, en National Geographic tuvo un programa que se llamó Mysteries of the Underworld (Misterios del Inframundo).

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COMENTARIOS

  1. Hace 6 meses

    ¿Qué dirá el comunista Carlos Fernando Chamorro Barrios, director de Barricada, cuando salen esas publicaciones de dicho diario? Alfonso Callejas Deshon era un buen empleador, justo con sus empleados. ¿Y llamarlo criminal? CFCHB no tiene concepto de lo que es ser criminal.

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