La osamenta de Angie fue encontrada encima de conchas que la protegieron de la acidez del suelo. LA PRENSA/ TOMADA DE NOTICIAS BLUEFIELDS

La osamenta de Angie fue encontrada encima de conchas que la protegieron de la acidez del suelo. LA PRENSA/ TOMADA DE NOTICIAS BLUEFIELDS

Angie, la nicaragüense más antigua

Su osamenta fue hallada en Monkey Point, en 2012, en un montículo de conchas, sobre el que fue sepultada hace casi seis mil años.

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

Dentro de una pequeña fosa, de espaldas, con las piernas flexionadas hacia el estómago y los brazos extendidos a lo largo de los costados del cuerpo, con el cráneo en posición vertical, fue encontrada Angie en un pozo ovalado, sobre un montículo de conchas en la comunidad de Monkey Point, en el Caribe Sur de Nicaragua.

El esqueleto estaba fosilizado y, al revisarlo en 2013, un año después de su descubrimiento, la doctora Mirjana Roksandic, antropóloga canadiense, determinó que se trataba de una mujer adulta. Debido a que el conchero en que fue hallada se llama Angie, se le nombró así a ella también.

Lea también: Franck de las Mercedes: nacido en Nicaragua, made in USA

Fue difícil examinarla debido a que le faltaba colágeno en los dientes y en los huesos largos y, a pesar de que se le aplicó la prueba de carbono 14, no se determinó su antigüedad exacta, aunque sí se pudo establecer que la edad relativa es de aproximadamente 6,000 años gracias a los estudios realizados a la tierra o lugar en que fue hallada.

Conchero donde fue hallada Angie. LA PRENSA/ CORTESÍA
Conchero donde fue hallada Angie. LA PRENSA/ CORTESÍA

Algunos informes hablan de 5,900 años de antigüedad y por los análisis realizados era una mujer de brazos fuertes. Se supone que se debió a que estaba acostumbrada a remar.

El desgaste que tienen los dientes de Angie podría deberse, indicaron expertos, a que se alimentaba de mariscos, aunque también se dedicaba a la caza.

El haber sido sepultada sobre las conchas fue crucial para que el esqueleto se conservara, pues, de lo contrario, la acidez del suelo la hubiera desintegrado con el paso del tiempo. Tenía piedras de cuña bajo la cabeza que le servían como especie de almohada.

Se trata, en todo caso, del ser humano más antiguo encontrado no solo en Nicaragua, sino en toda Centroamérica, explicó Roksandic en la revista Antiquity. El lugar donde fue encontrada Angie es también el sepulcro más antiguo conocido en el centro de América.

Roksandic y los expertos que trabajaron junto a ella han explicado, según un artículo del diario español La Vanguardia, que la tribu a la que perteneció Angie ideó los montículos de conchas por varias razones, entre ellas como sepulcros o como límites territoriales.

Una población particular

No se puede decir mucho más sobre Angie debido a que no es usual encontrar restos humanos en las zonas tropicales y poco se sabe de las culturas indígenas de la zona inferior de Centroamérica, indica el sitio Historia y Arqueología.

De todas formas, sí se pudo conocer que la mujer pertenecía a un linaje ancestral que se expandió por América Central y del Sur, sin conexión directa con los primeros pobladores del Caribe insular, como los de Cuba.

Ello sugiere que los habitantes de Monkey Point formaban parte de una población que permaneció en la región y se dispersó en distintas direcciones.

Se calcula que Angie murió cuando tenía entre 25 y 40 años de edad.

“Tenía una estatura de 150 centímetros de altura, que es una medida corta según los estándares de Norteamérica y el Norte de Europa, pero no para los estándares de América Central u otras poblaciones del sur”, escribieron los investigadores.

Posición en la que fue sepultada Angie. LA PRENSA/ TOMADA DE LA VANGUARDIA DE ESPAÑA

Roksandic y su equipo se dedicaban a estudiar a los antiguos habitantes de Cuba, indicó la científica al sitio Historia y Arqueología, pero decidieron llegar a Nicaragua por sugerencia de un colega antropólogo, quien les dijo que valía la pena estudiar un enterramiento que había en una aldea costera al sur del país, llamada Monkey Point.

Lea también: El triángulo secreto de Ortega: amantes, hijos prestados y venganza

“Estaba encantada con la sugerencia y fui allí de inmediato a visitar el sitio y examinar el enterramiento”, dijo Roksandic en aquel momento.

El conchero Angie había sido examinado anteriormente, en 1972, por el arqueólogo nicaragüense Jorge Espinoza, recientemente fallecido. Espinoza no descubrió la osamenta de Angie, pero en su momento indicó que la fosa llegaba hasta unos siete metros de profundidad. No obstante, Angie estaba a solo 2.3 metros de profundidad y fue hallada hasta en el 2012.

Los restos de Angie están en la actualidad en el Museo Histórico Cultural CIDCA de la Costa Caribe.

La Prensa Domingo arqueología indígena nicaragüense archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí