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Mientras el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo afianza su control político a once meses de la entrada en vigencia de la nueva Constitución sandinista, en el exilio han surgido nuevas iniciativas para reactivar estructuras partidarias. Por un lado, el relanzamiento de Ciudadanos por la Libertad (CxL) en el exilio, bajo la coordinación de Juan Sebastián Chamorro, y por otro, la presentación de Ruta del Cambio, encabezada por Félix Maradiaga.
En el caso de CxL, la agrupación resurgió luego de haber sido ilegalizada en junio de 2021 a raíz de una pugna presentada por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), lo que impidió su participación en las elecciones generales de ese año.
Sin embargo, el lanzamiento de ambos partidos generó opiniones encontradas en redes sociales, debido a la falta de garantías para unas eventuales elecciones. Maradiaga y Chamorro, representantes de ambas organizaciones, señalaron a LA PRENSA que el interés no es “participar en elecciones”, sino organizar a la oposición. En el caso de Chamorro, afirmó que no descarta que debe existir preparación para cuando llegue ese momento.
Ciudadanos por la Libertad (CxL), despojado de su personería jurídica por la dictadura en 2021, anunció esta semana “una nueva etapa de fortalecimiento organizativo con la conformación de Ciudadanos por la Libertad Exilio”, así como el nombramiento de su nuevo coordinador, Juan Sebastián Chamorro.
Por su parte, Félix Maradiaga anunció el lanzamiento del partido de centroderecha Ruta del Cambio el pasado 25 de noviembre y aseguró que está conformado por 4,200 personas dentro y fuera del país.

¿Es momento para elecciones?
Según Chamorro, no se ha discutido ni planteado la participación electoral, y la principal motivación para reorganizar CxL desde el exilio es restablecer la comunicación entre sus miembros.
Explicó que no formaba parte del partido cuando gozaba de personería jurídica en Nicaragua —bajo el liderazgo de Kitty Monterrey—, pero que comenzó a involucrarse plenamente desde mayo de este año. Añadió que actualmente se está planificando una asamblea con los agremiados.
“Nadie ha hablado de elecciones ni en 2027, ni en 2028, ni en 2030. No ha sido un tema ni siquiera de conversación… La Constitución —esa Constitución que ni siquiera merece llamarse Constitución— no debería existir en primer lugar”, dijo Chamorro.
Maradiaga coincidió en que no está previsto participar en elecciones bajo las condiciones impuestas por la dictadura.
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Prepararse para cuando existan condiciones
A raíz del lanzamiento de los partidos políticos que dirigen Maradiaga y Chamorro surgieron críticas y otras iniciativas similares, como la del «Partido Liberal de Nicaragua», de Álvaro Somoza Urcuyo, sobrino del dictador Anastasio Somoza Debayle.
A juicio de Chamorro, entre las críticas que surgieron tras los anuncios también existe contradicción, porque provienen de personas que antes reclamaban la falta de preparación opositora ante un eventual proceso de transición democrática.
“Mucha gente critica y pregunta qué se está haciendo para la transición, si no nos estamos preparando… Y curiosamente, muchas de esas mismas personas critican por estar organizándonos como partido político pensando supuestamente en elecciones”, afirmó Chamorro.
Añadió que “la transición hacia la democracia va a ocurrir aunque no sabemos cuándo”, por lo que la oposición debe prepararse para que ese proceso “no nos agarre por sorpresa”.
Sobre este punto, Maradiaga expresó que “en las democracias serias, los partidos no son solo maquinarias electorales; son escuelas de ciudadanía y puentes permanentes entre la sociedad y el Estado… Mientras haya presas y presos políticos, exiliados despojados de sus derechos y un arsenal de leyes espurias que criminalizan la disidencia, hablar de ‘elecciones’ es, en el mejor de los casos, un eufemismo”.

Maradiaga: dedicamos años y capital político
Maradiaga explicó que la creación de Ruta del Cambio responde a que durante años dedicó energía y capital político a intentar construir un solo espacio opositor unitario, esfuerzo que —a su juicio— fracasó colectivamente. Por ello, dijo, no puede quedarse “esperando que las cosas se arreglen solas”.
“Cuando la unidad no cuaja en lo declarativo, toca construirla en lo institucional. De ahí la decisión de dar el paso a partido”, señaló.
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¿Qué debe ocurrir para que existan condiciones?
Chamorro sostuvo que deben darse cambios constitucionales que habiliten un eventual escenario electoral.
“Un escenario hacia adelante debe incluir un cambio constitucional y probablemente una situación transitoria que permita generar algún tipo de participación política. Pero eso está muy lejos en el horizonte”, afirmó.
Mientras tanto, Maradiaga aseguró que su organización seguirá fortaleciendo estructuras internas, desarrollando planes según escenarios, formando liderazgos, coordinando con otros partidos y buscando apoyo internacional.
“Justamente aquí se ve si un partido es de verdad o si es solo una etiqueta electoral… Nuestra razón de ser no empieza ni termina en una campaña”, dijo Maradiaga.