El candidato conservador Nasry Asfura, del Partido Nacional, vota por la mañana del domingo en Tegucigalpa. Aventaja mínimamente al otro candidato de derecha, Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Ambos son los partidos tradicionales. Johny MAGALLANES / AFP

Honduras en vilo ante el lento conteo de votos y la mínima ventaja de Asfura sobre Nasralla

Una cosa es clara: la derecha tomará la presidencia del país centroamericano; ventaja de Asfura, el candidato favorito de EE.UU., es de sólo dos décimas

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El candidato Nasry Asfura, apoyado por el presidente estadounidense Donald Trump, y su rival Salvador Nasralla, también de derecha, mantienen este lunes una cerrada lucha por el triunfo en las elecciones presidenciales de Honduras, informó la agencia noticiosa AFP.

Asfura, de 67 años, aventaja a Nasralla por dos décimas porcentuales, tras el escrutinio de 56% de las actas de votación, según el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Asfura, del Partido Nacional (PN), obtiene 40% de los votos frente 39,8% de Nasralla, un popular presentador de televisión de 72 años que postula por el Partido Liberal.

A más de 20 puntos de distancia está la abogada izquierdista Rixi Moncada, de 60 años, quien había dicho que solo reconocería el conteo total, que puede llevar días.

56% de la actas ya escrutadas

Después de una jornada electoral marcada por una tensa calma, Honduras entró este lunes en una fase crítica de su conteo, con poco más de la mitad de las actas transmitidas. De las 19,152 actas habilitadas para la elección general, el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) reportó 10,701 actas, equivalentes al 55.87% del total, según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE). Pero detrás de ese porcentaje hay un escrutinio con fuertes contrastes entre los resultados territoriales y numerosas actas bajo revisión.

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El CNE informó que 9,238 (86.4%) actas fueron validadas como correctas, mientras que 1,463 (13.6%) presentan inconsistencias que requieren verificación. Estas inconsistencias incluyen firmas faltantes, diferencias entre papeletas y votos, errores de transmisión o imágenes ilegibles. Su revisión puede tardar días y en una contienda cerrada como esta, estas actas pendientes de revisión pueden modificar el panorama, especialmente en departamentos con márgenes estrechos o demoras en la transmisión.

Faltan departamentos importantes

Aunque superar el 50% del escrutinio suele ofrecer un primer indicio del comportamiento electoral, la distribución del avance invita a la prudencia. Departamentos clave como Intibucá (39.05%), Choluteca (41.78%), El Paraíso (42.99%), Gracias a Dios (40.11%) y parte de Francisco Morazán (46.15%) aún no alcanzan la mitad de sus actas validadas. En contraste, Copán (55.94%), Ocotepeque (60.00%) e Islas de la Bahía (59.35%) muestran un ritmo más acelerado.

Este desbalance es relevante porque Honduras vota con listas abiertas para elegir diputados. Los patrones de votación suelen diferir notablemente entre zonas urbanas que tienden a transmitirse primero, y áreas rurales, donde la dispersión geográfica y la conectividad limitada retrasan la llegada de las actas. Esas diferencias pueden generar variaciones importantes a medida que avanza el conteo. La fotografía parcial tiende a reflejar de manera desproporcionada el voto urbano, lo que puede distorsionar temporalmente la percepción de la contienda.

En este caso, la posibilidad de declarar tendencias dependerá tanto del volumen de actas procesadas como de su distribución territorial. Con casi la mitad del país aún sin reflejar en el TREP y con una cantidad considerable de actas observadas, los analistas coinciden en que es prematuro anticipar resultados. “Un 55% de actas no es suficiente cuando la transmisión avanza de forma tan desigual. No hay un panorama completo hasta que las zonas rurales entren en el conteo. Ahí es donde las tendencias suelen romperse o confirmarse”, señaló un especialista en sistemas electorales consultado por este medio.

El candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, celebra sus buenos resultados electorales junto a sus partidarios en Tegucigalpa. A su derecha, su esposa Iroshka Elvir. MARVIN RECINOS / AFP

¿Puede el oficialista Libre remontar?

En las primeras horas de la madrugada del lunes, datos recientes del TREP reflejan una contienda presidencial particularmente estrecha entre los dos primeros lugares. Nasry Asfura, del Partido Nacional, encabeza el recuento con 40.00% (735,703 votos), seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 39.78% (731,527 votos). Más atrás, la candidata oficialista Rixi Moncada registra 19.18% (352,836 votos), una brecha que, con el nivel actual del escrutinio, hace difícil una recuperación, salvo que las actas pendientes provinieron de territorios donde Libre tenga un desempeño excepcionalmente alto. En este escenario, una de las interrogantes centrales es si Moncada, candidata oficialista, podría acortar la distancia frente a los dos aspirantes que encabezan las primeras cifras.

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Según expertos en estadística electoral, la respuesta depende de tres factores: la brecha actual, la procedencia de las actas pendientes y el comportamiento histórico del voto en esos territorios. Con el 55.87% escrutado, una remontada es posible solo si la diferencia es pequeña, menos de cinco puntos, y si buena parte de las actas restantes proviene de departamentos donde Libre suele obtener mejores resultados. En este momento Moncada se encuentra a casi 20 puntos por debajo del primero y segundo lugar, estos últimos en un virtual empate técnico.

El CNE ha pedido paciencia y recordó que el escrutinio oficial, no el preliminar, es el único legalmente válido. En un país con antecedentes de disputas post electorales, la transparencia y la coherencia en la transmisión de datos son esenciales. La confianza pública en este caso dependerá de la rapidez con que se procesen las actas recibidas y de que el flujo de transmisión vaya reflejando un retrato más completo del país.

Por ahora, el avance permite detectar ciertas tendencias iniciales, pero no conclusivas. Para que los especialistas consideren confiable el escenario preliminar, el escrutinio deberá superar entre el 70% y el 80%. En las próximas horas, el ingreso de datos desde las zonas rurales será decisivo. Hasta entonces, las actas transmitidas solo muestran una parte del mapa electoral.

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