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La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo envió a casa por cárcel a unos 40 presos políticos, según confirman fuentes familiares de estos. “El día de hoy ha sido excarcelado Alejandro Hurtado. Se le ha enviado a su casa con su familia y le han dado departamento por cárcel. Tiene que presentarse a firmar a la estación de Policía de Nindirí», relató Alfredo Gutiérrez.
«Junto con él excarcelaron a 39 presos políticos más, enviados a casa por cárcel», agregó Gutiérrez. Hurtado es un directivo del Partido Liberal Independiente que fue arrestado el 27 de enero de 2025 por proponer un diálogo con Daniel Ortega y Rosario Murillo, según denunció su hermano Adolfo Hurtado, durante una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Otra fuente familiar detalló que además de Alejandro Hurtado también fueron enviados a casa por cárcel el político liberal, Valmore Valladares; la asesora en derecho canónico de la Diócesis de Matagalpa, Carmen Sáenz; la trabajadora de Cáritas, Lesbia Gutiérrez; la empresaria, Evelyn Matus; y la activista Evelyn Guillén. Esta última fue la presa política que se negó a subirse al avión de los 135 desterrados hacia Guatemala el 5 de septiembre de 2024.
Por su parte, el cronista deportivo y desterrado político Miguel Mendoza, reportó que Eliseo Castro Baltodano, un reo político que tiene más de dos años de estar hospitalizado en el Lenín Fonseca bajo custodia policial, también habría sido excarcelado. Los agentes que lo custodiaban simplemente se retiraron del centro hospitalario, informó Mendoza.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado que estas personas se encontraban en situación de desaparición forzada debido a que el régimen Ortega Murillo no les permitía ver a sus familiares y tampoco brindaba información sobre los motivos de su detención.
Por su parte, la Gran Confederación Opositora Nicaragüense (GCON) valoró que la excarcelación de estas personas no se trata de una liberación plena. «El régimen ha impuesto un cambio de medida cautelar bajo la figura de convivencia familiar (Casa por cárcel) manteniendo a los opositores bajo el yugo de la dictadura. Cambiar la celda por la casa, bajo vigilancia policial, sigue siendo prisión».
Además, GCON rechazó que los excarcelados deban presentarse todos los días a las seis de la mañana a una estación policial. «Esta medida no tiene otro fin que el de continuar con la tortura psicológica, el acoso sistemático y la humillación», mencionó la plataforma opositora en un comunicado.