Rosario Murillo

Rosario Murillo. Foto/Presidencia.

¿Con quién gobierna Rosario Murillo?

Daniel Ortega llega a los 80 años el 11 de noviembre, su control del régimen es cada vez más débil. Estas son las fichas con las que la codictadora ha consolidado la estructura de poder que le sirve a ella y, según sus planes, le servirá a su aparente delfín, su hijo Laureano

Para nadie en Nicaragua es un secreto que Rosario Murillo se ha convertido en el eje absoluto del poder. Desde su despacho detrás de las murallas del complejo El Carmen en Managua controla ya la economía, la represión, la política exterior, los gobiernos locales y los pocos órganos del FSLN que aún le son útiles como las secretarías políticas del Frente Sandinista.

Daniel Ortega, quien está llegando a los 80 años este mes enfermo, entumecido y rígido es poco más que un monigote que repite cansones discursos en las tarimas que le colocan en las plazas para ciertas fechas “revolucionarias” y se pone a “bailar” con los grupos que llegan a animar la plaza para disimular que desaparecieron las multitudes. 

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Pero quiénes son las fichas de Murillo, quien ya tiene 74 años, con las que ha consolidado la estructura que le sirve a ella y, según sus planes, le servirá a su aparente delfín, su hijo Laureano.  

Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores Rosario Murillo y Daniel Ortega. Foto: El 19 Digital
Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores Rosario Murillo y Daniel Ortega. Foto: El 19 Digital

En el sector de Economía y Finanzas  

El manejo de las finanzas públicas y la economía ha recaído en el presidente del Banco Central, Ovidio Reyes Ramírez, quien es una especie de superministro del área económica, a pesar de que en el pasado se le consideró una ficha del encarcelado Bayardo Arce.

Ovidio Reyes, presidente del Banco Central

Los ministros de Fomento, Industria y Comercio (Erwin Ramírez) y de Hacienda y Crédito Público (Oscar Mojica Aguirre), fueron nombrados en agosto y septiembre, respectivamente.  

“Desde hace años Ovidio Reyes se ha logrado entender con Rosario Murillo y es quien recibe instrucciones de la codictadora”, dijo un exfuncionario del ministerio de Hacienda y Crédito Público que conoció a Reyes Ramírez desde que trabajó como asesor del liberal exministro de dicha cartera, Eduardo Montealegre Rivas, en el gobierno del expresidente Enrique Bolaños, y quien solicitó omitir su nombre. 

El aparato represivo  

Con la caída en desgracia y supuesto encarcelamiento del asesor presidencial en asuntos de Seguridad, Néstor Moncada Lau; del ex subdirector de Inteligencia Policial, Adolfo Marenco Corea quien permanece desaparecido; del exministro asesor en temas de Seguridad, Horacio Rocha López y la sustitución del jefe de la Dirección de Información para la Defensa (DID) del Ejército de Nicaragua, general de brigada, Rigoberto Balladares, aún en las filas castrenses; las tareas de persecución e inteligencia del régimen, han recaído en el Cojefe de las Fuerzas Policiales, el comisionado general Juan Victoriano Ruiz Urbina; en el viceministro del Interior, Luis Cañas y en el Comisionado General y subdirector de la Policía y jefe de Inteligencia Policial, Zhukov Serrano Pérez.

El poco poder que tenía el consuegro, el también cojefe de las Fuerzas Policiales Francisco Díaz es decorativo. 

En la DID Balladares fue sustituido por su segundo, el coronel Álvaro Peña Núñez

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Como nuevo elemento represivo ha surgido la Procuraduría General de Justicia, encabezada por Wendy Morales. La PGJ ha absorbido a la antigua Procuraduría General de la República y a la Fiscalía General de la República que al menos nominalmente sigue siendo encabezada por la ex subdirectora de la Policía, Ana Julia Guido. 

Procuradora general de Nicaragua, Wendy Carolina Morales. Foto: Tomada de medios oficialistas.
Wendy Morales, Procuradora General de la República, al servicio del régimen. Foto: Presidencia

Los disminuidos “órganos” legislativo y judicial 

El artículo 132 de la Constitución reformada en 2025 consagra el control total del Ejecutivo sobre los poderes del Estado: “La presidencia coordina los órganos legislativo, judicial, electoral, de control y fiscalización en cumplimiento de los intereses supremos del pueblo”. 

A la Asamblea Nacional durante los 16 años de gobiernos electos democráticamente se le conocía como “el primer poder del Estado” pero ahora que por reforma constitucional ha sido reducida a órgano del Ejecutivo, Gustavo Porras, el eterno presidente y Edwin Castro, jefe de bancada del FSLN la manejan al antojo de Murillo. Ahí los 91 diputados solo llegan a apretar botones y nunca discuten ninguna iniciativa, sólo se aprueba lo que manden de El Carmen. 

 El otro órgano, el Judicial, debería estar encabezado por la Corte Suprema pero esta continúa desarticulada aunque las reformas constitucionales fueron aprobadas en segunda legislatura desde febrero pasado. Las decisiones judiciales las ordena Murillo directamente al magistrado Marvin Aguilar quien fue nombrado “presidente en funciones” de la Corte desde la destitución, aún no oficializada, de la magistrada Alba Luz Ramos. 

magistrado Marvin Aguilar
El magistrado Marvin Aguilar fue sancionado por Estados Unidos en diciembre de 2021. Foto tomada del Poder Judicial.

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La “agitada” política exterior  

Aunque la política exterior en realidad ha sido una desde el regreso de Ortega al poder en 2007: acercamiento con regímenes autoritarios como Venezuela, Rusia, Cuba, Irán y desde diciembre de 2021, China; los movimientos de funcionarios han sido incesantes.  

En julio de 2024 se dio la caída de la poderosa exviceministra de Relaciones Exteriores y encargada de cooperación externa, Arlette Marenco, quien fue encarcelada junto a su esposo por supuestos actos de corrupción no autorizada. 

El despacho del ministro ha sido ocupado alternativamente por Denis Moncada Colindres y Valdrack Jaencthcske en distintos momentos hasta llegar al nombramiento, con el claro sello de Murillo, de dos coministros de Relaciones Exteriores, único caso en el mundo, en septiembre pasado.  

Denis Moncada Colindres y Valdrack Jaentschke

Pero ¿quién dicta las ordenes en política exterior? “En esta área tan sensible para cualquier gobierno, claramente se deduce que, quien maneja desde su casa la diplomacia nicaragüense, tan atropellada y errática, es la mismísima codictadora Rosario Murillo, pues hasta los discursos que leen los cocancilleres tienen que ser aprobados por ella”, dijo un exembajador de Nicaragua en las administraciones de los expresidentes Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, que pidió el anonimato. 

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 “Y con la asignación de funciones a su hijo Laureano, para que se encargue directamente de las relaciones con China Popular y Rusia, cada vez tanto Jaencthcske como Moncada vienen quedando relegados en el ámbito internacional y sirviendo de edecanes de Laureano, quien además es Asesor Presidencial para las Inversiones y Cooperación, el cargo que ocupaba Álvaro Baltodano”, dijo la fuente. 

El control de las alcaldías a través de los Secretarios Políticos 

Hasta finales del año pasado, 21 alcaldes y 4 vicealcaldes han sido destituidos, a pesar de su militancia sandinista por el largo brazo de la dictadura. El encargado de ejecutar la destitución de alcaldes y vicealcaldes sandinistas no es otro más que el secretario de organización del FSLN, Fidel Moreno. Además, es quien cumple las ordenes de Rosario Murillo para destituir a los secretarios políticos como Evertz Delgadillo en León. Delgadillo fue procesado judicialmente por Traición a la Patria a finales de septiembre de este año. 

Fidel Moreno

El aplastamiento de la rebelión de 2018 permitió a Murillo consolidar su poder 

Analistas como Óscar René Vargas afirman que el estallido social de 2018 marcó el punto de inflexión que aceleró la concentración absoluta del poder: “Se purgó el primer anillo de poder, pero quedan otros —como Gustavo Porras o Fidel Moreno— que son piezas de un segundo círculo, subordinados directamente a Rosario Murillo”. 

El sociólogo Vargas resume la nueva lógica interna: “Ya no hay ideología. Las lealtades son compradas con prebendas económicas”. El analista Juan Diego Barberena coincide: “La estructura se ha reconfigurado sobre intereses materiales. La revolución fue sustituida por la administración de privilegios”. 

El llamado sandinismo “histórico” ya es historia 

Del llamado sandinismo histórico hoy ya no queda nada; ni rastro del poder que una vez tuvieron personalidades icónicas de la dictadura sandinista de los años 80.  

De los nueve comandantes que conformaron la antigua Dirección Nacional del Frente Sandinista en los años ochenta, sólo uno —el mexicano Víctor Tirado López— mantiene un supuesto apoyo a la dictadura. Tirado no ocupa cargos públicos ni tiene influencia real; desde hace más de cuatro años que está ya arrinconado en el olvido. Incluso su propio hijo ha denunciado que el excomandante mexicano, ya enfermo, de 85 años y el más viejo de los otrora nueve comandantes, ha sido manipulado políticamente. 

Ya van quedando en el olvido otrora nombres emblemáticos de los antiguos guerrilleros que ya están bien entrados en la tercera edad como: Bayardo Arce (76), antiguo asesor económico presidencial, hoy bajo arresto domiciliario; y Álvaro Baltodano (73), general de Brigada en retiro y otrora hombre fuerte de las inversiones extranjeras, encarcelado. Otros, como Humberto Ortega (q.e.p.d.), hermano del codictador y fundador del Ejército Popular Sandinista, murió bajo custodia policial.  

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Otros antiguos ministros de gran influencia como el excanciller Samuel Santos (87) y Emilio Rappaccioli (85), aunque siguen en la nómina del Estado como “asesores”, pero ya no les queda ni sombra del poder que una vez tuvieron. 

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