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Dos nicaragüenses, madre e hija, sobrevivieron este miércoles al tiroteo ocurrido en un centro de detención de inmigrantes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Dallas, Texas, que dejó un muerto y dos heridos. El sospechoso murió por una herida de bala autoinfligida.
El ataque ha sido calificado por las autoridades federales como un «acto de violencia selectiva». El Departamento Nacional de Seguridad de Estados Unidos (DHS) compartió un comunicado oficial en el que asegura que fue un hombre armado quien disparó contra el edificio y una camioneta en la terminal de salida.
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«El tirador disparó indiscriminadamente contra el edificio del ICE, incluyendo una camioneta en la terminal de salida donde las víctimas fueron baleadas», sostuvo el DHS.
Sobre los heridos señaló que están en condiciones críticas, y a su vez, dijo que no es el primer atentado. «El mes pasado hubo una amenaza de bomba. Un hombre desconocido, posteriormente identificado como Bratton Dean Wilkinson, ciudadano estadounidense, de 36 años, llegó a la entrada de la Oficina de Campo de Dallas y afirmó tener una bomba en su mochila aproximadamente a las 18:37, hora local», detalló.
Las sobrevivientes nicaragüenses
Mayra, una migrante nicaragüense que acudía a su cita de inmigración, relató al medio estadounidense NPR que el tiroteo comenzó alrededor de las 6:20 de la mañana. La nicaragüense tiene cuatro años de haber llegado a EE. UU.
«Comencé a escuchar disparos y me asusté mucho porque mi hija me estaba esperando afuera», relató Mayra, sin revelar sus apellidos.
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La mujer describió que escuchó unos 20 disparos y por momentos sintió las balas impactando el edificio; mientras las fuerzas del orden corrían de un lado a otro pidiendo ayuda.
Su hija, Denises Robleto, se encontraba afuera y tuvo que refugiarse. «Me siento insegura porque todos somos inmigrantes y, aunque tengo estatus legal y llevo 16 años viviendo en Dallas, Texas, nunca había visto algo así», declaró.
Las nicaragüenses aseguraron que abandonaron Nicaragua debido a la violencia. No obstante, tras el ataque contra ICE donde ellas se encontraban, dicen que se sienten vulnerables. «Siento que hay peligro en todas partes, no hay seguridad», dijo Mayra.
La cita a la que acudieron el miércoles se pospuso para este jueves.
El FBI en Dallas informó que los casquillos encontrados junto al atacante tenían grabadas las palabras «ANTI ICE».