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El Gobierno de Estados Unidos continúa con la campaña en pro de la liberación de los presos políticos en Nicaragua y demandando que muestren a los que están en condición de desaparecidos.
Este jueves la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado exigió «pruebas inmediatas de que el periodista Leo Cárcamo se encuentre con vida» y dijo que su paradero «sigue desconocido después de que la dictadura de Murillo-Ortega lo detuviera simplemente por ejercer su profesión».
Cárcamo fue arrestado el 22 de noviembre de 2024 en medio de una ola de detenciones y hasta la fecha no ha sido mostrado públicamente, un patrón del régimen nicaragüense a medida que la crisis política se ha ido profundizando en el país.
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La campaña de Estados Unidos, que ha causado inquietud en el régimen sandinista y los ha obligado a mostrar al médico Yerri Estrada, se enmarca en una serie de gestiones diplomáticas que Washington mantiene con aliados de la región para elevar la presión sobre Managua.
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Washington insiste en que seguirá apoyando las demandas «por una Nicaragua libre, justa y democrática, para que puedan vivir de nuevo sin temor a la persecución o las represalias». Al menos eso fue lo que recalcó el secretario de Estado, Marco Rubio, en una declaración en el Día de la Independencia en Nicaragua.
Reacción furibunda fue ignorada
La campaña estadounidense hizo que el régimen sandinista, por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitiera una nota de protesta dirigida a la embajada estadounidense en Managua, en la que exigió «respeto»» y no caer en la supuesta «difusión de mentiras», a pesar de que es una costumbre del régimen mantener en condición de desaparición forzada a algunos prisioneros políticos, como son los casos de Brooklyn Rivera, Víctor Boitano, Steadman Fagot, Eddie González Valdivia, entre otros presos políticos.
Según organizaciones de derechos humanos, al menos 32 personas están en condición de desaparecidas en Nicaragua, muchas con temor de que sean entregadas muertas, como ha ocurrido con al menos cinco opositores al régimen.