La canasta básica arrancó el segundo semestre de este año en alza, aunque la inflación lo hizo en dirección contraria, según muestran cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide). La cesta hasta julio se ubicó en 20,549.67 córdobas, ligeramente superior a la observada en junio.
Sólo en el séptimo mes del año, la cesta familiar experimentó un alza de 62.26 córdobas respecto a junio pasado, cuando se ubicó en 20,487.41 córdobas y si se compara con hace un año la misma se abarata 469.74 córdobas. En julio del 2024, para comprar los 53 productos y servicios de la cesta se necesitaban 21,019.41 córdobas.
Del total del costo de la canasta básica, hasta julio se necesitaban 14,557.43 córdobas para comprar granos básicos, lácteos, productos avícolas, verduras y cereales. Esto está por debajo de los 15,219.89 córdobas en igual mes del año pasado. Es decir, que en el último año, el régimen de Daniel Ortega asegura que los nicaragüenses han recibido un alivio en su bolsillo de 662.46 córdobas.
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Comportamiento mixto en el gallo pinto
Pero ¿cómo se han movido los principales componentes del gallo pinto? El arroz se ha encarecido ligeramente pasando de 21.42 córdobas a 22.06 córdobas la libra, para un aumento acumulado de 0.64 córdobas por libra, por lo que comprar las 38 libras mensuales establecidas hoy se requieren 24 córdobas adicionales.
En el caso de los frijoles, que son un componente esencial en la dieta de los nicaragüenses, la libra este año se vende en 32.08 córdobas, más baratos que los 35.08 córdobas el año pasado. Es decir, que el alivio de tres córdobas compensa el alza experimentada en el arroz.
En el caso del aceite, el litro se cotiza en 64.17 córdobas, menos que los 67.41 córdobas registrados en julio del año pasado. Este comestible inyecta a los bolsillos de las familias un alivio de 3.24 córdobas por litro.
De hecho la inflación, que tiene como principal componente los alimentos con mayor demanda en el mercado nacional, en julio cerró con una baja mensual de 0.09 por ciento frente al alza de 0.16 por ciento vista en igual mes del año pasado.
De esta manera, la inflación acumulada se ubicó en 0.83 por ciento por debajo del 3.02 por ciento en julio del año pasado. El indicador medido en término interanual fue de 0.64 por ciento, menos que el 5.23 por ciento en igual mes del año pasado. Por su parte, la inflación subyacente interanual fue de 2.93 por ciento (4.18 por ciento en julio de 2024), según el reporte del Inide.
Riesgos inflacionarios
El economista Néstor Avendaño, en un análisis sobre la evolución de los precios en el mercado nacional, señala que la desaceleración de la presión inflacionaria «ha sido posible por las contracciones de la política monetaria, mediante el control de la emisión de dinero que garantiza la estabilidad tanto del tipo de cambio como del bajo nivel de los precios al consumidor, y de la política fiscal, mediante el control del gasto público y el crecimiento sostenido de los ingresos tributarios, que han generado superávits en la balanza de pagos y en el presupuesto nacional».
Según el Inide, de las 12 divisiones que componen la inflación, tres experimentaron reducciones en julio. Entre las divisiones que reflejaron disminuciones de precios destacaron: Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0.42 por ciento), Recreación y cultura (-2.78 por ciento), así como bebidas alcohólicas y tabaco (-0.19 por ciento).
Y pese a ese alivio, Avendaño advierte que «existen riesgos inflacionarios mundiales con la última ronda de aranceles impuestos por Estados Unidos, que entraron en vigor desde el 1 de agosto recién pasado y en la cual Estados Unidos mantuvo el arancel de 18 por ciento para Nicaragua que estableció en abril de este año. El arancel para Nicaragua antes de esa fecha era 0 por ciento para casi todos los productos exportados a Estados Unidos, acorde con lo establecido en el Tratado de Libre Comercio Cafta-DR».
«Los precios al consumidor estadounidense han iniciado su ascenso y son los primeros que verán los precios más altos en todo, desde los alimentos y vestuario hasta automóviles. Según el Laboratorio de Presupuesto de Yale University, el impuesto promedio sobre las importaciones estadounidenses provenientes del Resto del Mundo se elevará desde 2.4 por ciento en enero de este año a más del 18 por ciento, el más alto desde 1934. Los aranceles del presidente Donald Trump también han alarmado a muchas empresas de todo el mundo porque no podrán absorber el aumento de los costos de los componentes y suministros importados», expresa.
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Las presiones inflacionarias mundiales tienden a impactar a Nicaragua, que depende en gran medida de las importaciones y cuyos precios elevados se transfieren al sistema de producción y distribución de alimentos, servicios y bebidas.
«La inflación estadounidense ‘contagiará’ a la inflación de todos los países que realizan importaciones de insumos o materias primas y de bienes finales provenientes de Estados Unidos, lo cual afectará los gastos de consumo de los hogares y de inversión fija (o construcción y adquisición de maquinaria y equipo) de las empresas del Resto del Mundo», indica Avendaño.
Otro componente de la canasta
Por otra parte, en julio las familias necesitaban 3,640.82 córdobas para comprar productos de higiene personal, de limpieza del hogar y cubrir principales servicios básicos, así como 900 córdobas para cubrir el costo del alquiler de una vivienda.
El monto antes mencionado está ligeramente por encima de los 3,609.73 córdobas en julio del año pasado y menos que los 3,634.47 córdobas en junio de este año.
En tanto, en el componente de vestimenta, para comprar estos productos para adultos y menores de edad en julio se requerían 2,351.42 córdobas, más que los 2,189.79 córdobas en igual mes del año pasado, según cifras del Inide.
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