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El respaldo del régimen de Nicaragua hacia Rusia por la anexión de territorios del Donbás, que se suma a una cadena de agresiones contra Ucrania, podría tener consecuencias diplomáticas y jurídicas, especialmente si la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo avanza en el reconocimiento de territorios ucranianos invadidos por su aliado, el dictador ruso Vladímir Putin, según especialistas consultados por LA PRENSA.
El 31 de julio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania reaccionó al reconocimiento del régimen Ortega Murillo de las regiones ucranianas de Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhia como parte del territorio ruso. Ucrania aseguró que esto representa una violación flagrante del derecho internacional “y se reservará el derecho de responder de manera acorde con el nivel sin precedentes de acciones hostiles”.
«Nicaragua podría ser sumada a una acción legal ya existente, porque al apoyar la agresión y reconocer los territorios ucranianos ocupados por Rusia como parte de ese país, estaría violentando el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Eso podría provocar que se amplíe una demanda contra Rusia, incluyendo a Nicaragua como coautor de las violaciones al derecho internacional y a la soberanía ucraniana», dijo un analista de relaciones internacionales que omitió su nombre por temor a represalias.


Comunicado de los Ortega Murillo reconociendo las regiones del Donbass
Silencio como respuesta
Ucrania dio como un hecho el reconocimiento por parte de Nicaragua, algo que el régimen publicó a través de sus medios de propaganda. Sin embargo, aseguró que, de no haber refutación por parte de la dictadura, tomará el silencio como confirmación de la veracidad de la información “con todas las consecuencias que vienen con eso”.
«Ortega no va a dar una respuesta a Ucrania. Más bien, cuando Rusia se lo pida o le haga una señal, va a reiterar ese respaldo a favor de la incorporación de esos territorios a la Federación Rusa. Ya Rusia los incorporó como parte de su territorio, y esos respaldos se seguirán reiterando en el futuro cercano. No se necesita que Ortega instale un consulado: con solo reconocer como parte de Rusia territorios tomados por la fuerza, ya se comete una ofensa grave contra la soberanía e independencia de Ucrania», dijo el analista.
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Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania, el respaldo del régimen de Nicaragua a la anexión rusa de territorios ucranianos constituye una violación flagrante del derecho internacional. Este acto contraviene los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas, resoluciones de la Asamblea General, que prohíben reconocer territorios adquiridos por agresión.
Además, contradice la disposición de Naciones Unidas que llama a todos los Estados a no reconocer los cambios impuestos por Rusia sobre regiones como Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhia, y a abstenerse de cualquier gesto que implique legitimación de esas acciones.
Por otra parte, el régimen de Ortega y Murillo ha sido hostil con Ucrania, especialmente con el mandatario Volodímir Zelenski, a quien acusa de ser un «nazi».

Sin sede no hay escalada
El especialista en relaciones internacionales Carlos Murillo Zamora consideró que, si Nicaragua no da otros pasos significativos para reconocer esos territorios, como abrir una especie de oficina diplomática, no habrá medidas más allá de las diplomáticas por parte de Ucrania.
«No vería que esto pase más allá de un ámbito diplomático, excepto que Nicaragua adoptara algo como establecer un consulado o una representación comercial en esas zonas que está reconociendo como rusas. Pero en este caso es un asunto estrictamente político, y no veo que tengan ni los recursos ni el atrevimiento como para que fuera más allá de simplemente decir que reconoce esos territorios ucranianos como rusos», dijo Murillo.

Es muy posible que Nicaragua abra consulado
En noviembre de 2021, Ucrania impuso sanciones a cuatro nicaragüenses y cuatro rusos por abrir un consulado honorario de Nicaragua en la península de Crimea, territorio anexionado por Rusia en 2014. Mientras un consulado de carrera es dirigido por un funcionario diplomático con funciones plenas, un consulado honorario lo dirige una persona no diplomática, con funciones limitadas, usualmente sin salario y residente del país o territorio anfitrión.
«Sí, lo veo posible y más evidente. Ya hay precedente. Nicaragua abrió una representación en la península de Crimea, que fue el primer territorio incorporado a la operación rusa. Con ese precedente, es previsible que abra un consulado en las otras provincias ucranianas, incluso en zonas donde aún hay conflicto. Pero en algunas partes, Rusia ya ha consolidado su dominio, y el conflicto se ha desplazado más hacia la frontera con Ucrania. Así que es totalmente previsible», dijo el analista bajo anonimato.
El analista señaló que, en caso de que esto ocurra nuevamente, es muy probable que Ucrania adopte medidas más allá de las sanciones, evaluando posibles querellas ante tribunales internacionales como el de La Haya.
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Interés de figurar
Murillo Zamora refirió que estas acciones del régimen de Ortega-Murillo tienen como único interés posicionarse en la agenda internacional y quedar bien con el dictador ruso Vladímir Putin.
«Me parece que responde a esa posición del régimen Ortega Murillo de querer tener presencia en el mundo y que no se olviden de un pequeñísimo país en una pequeña Centroamérica sin mayor relevancia para los temas de agenda política. Para el Kremlin, por supuesto, ese apoyo puede ser útil en caso de necesidad, pero no le representa nada relevante», dijo Murillo.