Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
En medio de los estridentes anuncios de la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, sobre la llegada de «importantes delegaciones» al país, para la «celebración» del 46 aniversario de la Revolución Sandinista, Valentín Sankara, hermano del expresidente de Burkina Faso, Thomas Sankara —uno de los personajes «más importantes» que asistirían a la actividad—, anunció este viernes que no viajará a Nicaragua debido a que la Embajada de Estados Unidos en Ugadugú, Burkina Faso, le negó la visa de tránsito para llegar al país, según lo expuso en una misiva.
El anuncio de la cancelación del viaje se da en el marco de los señalamientos de críticos de la dictadura de que carece de respaldo de movimientos importantes y que a las celebraciones sandinistas no asistirá ningún jefe de Estado.

«Este entusiasmo de visitar la República de Nicaragua por primera vez y experimentar de primera mano el fervor revolucionario con el pueblo unido, se vio lamentablemente frustrado por la negación de mi visa de tránsito por parte de la Embajada gringa en Uagadugú, Burkina Faso», señala la misiva enviada por Sankara a los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo divulgada por los medios de propaganda oficialista, en la que agradeció al régimen en su nombre y el de sus familiares.
Lea además: Las celebraciones del 19 de julio desde 2018: Ortega celebra con figuras marginales y sin respaldo internacional
«Si Dios quiere, y con su apoyo, estaré presente al 47 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, el próximo año», finaliza la carta de Sankara, quien agradeció por la invitación al embajador de la dictadura en Burkina Faso, Luis Andino, a quien describió como «dinámico».
Burkina Faso, un país sin salida al mar en África Occidental, no cuenta con vuelos directos ni frecuentes hacia Centroamérica, y mucho menos hacia Nicaragua, un destino poco común desde el continente africano. Por ello, los viajeros suelen depender de rutas con escalas en Europa o Estados Unidos. En este caso, Sankara necesitaba una visa de tránsito para pasar por territorio estadounidense, pero la Embajada en Uagadugú se la negó, echando al traste su participación en la actividad de la dictadura.

Delegaciones sin peso
El pasado 14 de junio, la vocera de la dictadura anunció con bombos y platillos la llegada de Sankara y de otras «importantes» delegaciones para la celebración del 19 de julio.
«Queremos destacar el nivel de estas delegaciones. Hay cancilleres, ministros y personalidades, como el hermano del querido compañero dirigente africano, que llena de orgullo a todo el Continente Africano, Thomas Sankara», dijo Murillo el lunes en su acostumbrada alocución en los medios de propaganda sandinista.
Lea además: El rápido ascenso de Mario Armengol: de agitador en UNEN a embajador ante ocho países
Murillo mencionó delegaciones de países como China, Rusia, el país separatista Abjasia, Argelia, Burkina Faso, Costa de Marfil, Cuba, Palestina, Honduras, Kuwait, Myanmar, San Vicente y las Granadinas, Türkiye y Vietnam, así como representantes de los países miembros del Alba, que —según dijo— estarían confirmando su participación uno a uno.
Las celebraciones del 19 de julio en Nicaragua, que alguna vez atrajeron a figuras internacionales de primer nivel y a delegaciones oficiales de gobiernos aliados, hoy se han reducido a visitas de personajes marginales o enviados de países periféricos.
Según el politólogo José Antonio Peraza, a medida que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo pretende aislarse de Occidente, los respaldos que logra convocar para conmemorar el aniversario de la Revolución Sandinista son cada vez más irrelevantes, y en su mayoría no son delegaciones oficiales que representen a Estados sino a partidos, grupos solidarios o figuras con pasado violento.
“El régimen ya no logra reunir a la comunidad internacional. Después de 2018, Ortega perdió el respaldo de los tres grandes factores con los que había pactado: la Iglesia, los empresarios y Estados Unidos. Ahora gobierna sin legitimidad, sin democracia, y eso lo aísla. Nadie serio quiere prestarse a legitimar un sistema como ese. El sandinismo actual ya no tiene un proyecto ideológico, sólo clientelismo y represión”, dijo Peraza.
¿Quien era Thomas Sankara?
Sankara fue un militar, revolucionario y presidente de Burkina Faso entre 1983 y 1987. Fue considerado una de las figuras más carismáticas del panafricanismo moderno, impulsó profundas reformas sociales, económicas y culturales en su país, centradas en la autosuficiencia, la lucha contra la corrupción, la emancipación de las mujeres y la justicia social.
Lea además: Del júbilo al encierro: así se transformó la «celebración» de la Revolución Sandinista
Cambió el nombre del país de Alto Volta a Burkina Faso, que significa «la patria de los hombres íntegros», y se negó a pagar la deuda externa que consideraba ilegítima. Fue asesinado en un golpe de Estado en 1987, orquestado por su antiguo aliado Blaise Compaoré.
Sankara mantuvo vínculos políticos e ideológicos con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y admiró la Revolución Popular Sandinista de 1979 en Nicaragua. Para la dictadura de los Ortega Murillo, su figura se convirtió en un símbolo de «resistencia antimperialista y justicia social», por lo que es frecuente que el régimen lo evoque en sus celebraciones oficiales.