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La vocera de la dictadura, Rosario Murillo, anunció con gran estridencia el lunes 14 de julio que Norodom Sihamoni, rey de Camboya, recibió las cartas credenciales entregadas por Mario José Armengol Campos, como embajador concurrente del régimen ante ese país, con lo que acumula su octava representación diplomática en una carrera en el servicio exterior que inició en 2023.
Antes de su incursión en la diplomacia, Armengol Campos tuvo una larga trayectoria como dirigente de la Unidad Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) hasta 2020, uno de los principales brazos represivos del régimen Ortega Murillo en las universidades del país.
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Su caso no es aislado, sino parte de una generación de exdirigentes estudiantiles sandinistas —como Luis Andino, Carlos Díaz y Rosalía Bohórquez— quienes, tras cumplir roles asignados por la dictadura en las universidades, fueron premiados con puestos en el servicio exterior nicaragüense en recompensa por su lealtad política.
Armengol Campos es embajador residente en Vietnam desde el 7 de julio de 2024, y concurrente en Singapur, Malasia, Filipinas, Indonesia, Laos, Birmania y Camboya. Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN‑Managua).

Ensayó en República Dominicana
El 2 de junio de 2023, el nombre de Mario Armengol —quien hasta entonces permanecía tras las bambalinas del cuerpo diplomático— salió a la luz pública cuando, mediante el Acuerdo Ministerial 20‑2023, el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Denis Moncada Colindres, bajo las órdenes del dictador Ortega, lo nombró ministro consejero con funciones consulares de la Embajada de Nicaragua en República Dominicana. Con este cargo, el régimen puso a prueba a su nuevo “superembajador”.
El 7 de junio de 2024, Moncada Colindres elevó a Armengol al rango de embajador extraordinario y plenipotenciario ante Vietnam, país desde donde actualmente atiende otras siete representaciones diplomáticas de forma concurrente, las cuales fue acumulando rápidamente.
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El 25 de julio de 2024, el régimen le otorgó la representación diplomática ante Singapur; luego, la de Malasia (13 de septiembre), Filipinas (25 de septiembre), Indonesia (2 de octubre) y Laos (6 de noviembre). Este año asumió además como embajador en Birmania (febrero de 2025) y, más recientemente, en Camboya. De este modo, en menos de dos años Armengol Campos acumuló ocho acreditaciones diplomáticas simultáneas, consolidándose como uno de los “superembajadores” del país.

Dictadura premia la lealtad
La trayectoria de Armengol Campos está estrechamente ligada al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el partido de la dictadura. Durante su etapa estudiantil fungió como uno de los cuadros juveniles del partido en la universidad. La UNEN que presidió es ampliamente reconocida como el brazo político‑estudiantil del FSLN en las universidades públicas.
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Su militancia sandinista y lealtad al partido han marcado el rumbo de su carrera. Armengol Campos ha sido descrito como parte de la “estructura obediente y fiel” del sandinismo universitario, manteniendo una cercanía absoluta con la dirigencia de Ortega y Murillo. A consideración del exdiplomático Guillermo Belt, esto refleja que el régimen de Ortega y Murillo premia la lealtad con cargos diplomáticos, a la vez que se asegura de que su cuerpo exterior obedezca únicamente a sus intereses para sostener el régimen.
“Si Nicaragua tiene hoy por hoy un alto número de representantes diplomáticos y no tienen preparación de ningún tipo, ni diplomática, ni mayor preparación profesional de algún tipo, puede tener problemas serios, porque la diplomacia no se improvisa, tiene su regla”, dijo Belt.