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La familia Chamorro exiliada en Estados Unidos celebró el sábado 21 de junio una misa en memoria de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, quien falleció el pasado 14 de junio a los 95 años. La ceremonia religiosa se realizó en la iglesia Saint Raphael Catholic Church, en Maryland, Estados Unidos y la presidió el sacerdote Joseph González, vicario parroquial del templo.
Durante su homilía, el padre González recordó la vocación de servicio que marcó la vida de doña Violeta. “Nuestra hermana Violeta caminaba mucho. ¿Y de dónde sacaba esas ganas de servir al pueblo? De alguna manera recibió este don del Señor que la impulsó a preocuparse por los otros. Que gran regalo le están dando a Violeta ofreciéndole esta misa porque ahora le regresamos ese amor que ella ha dado y necesitamos oración”, expresó ante los feligreses.
El sacerdote también resaltó la dimensión espiritual del legado de la expresidenta, a quien comparó con los santos por su entrega a los demás.
“La hermana Violeta va a seguir trabajando, orando por nosotros, porque eso es lo que hacen los santos. Porque las personas cuando llegan a ser santos, no es que la pasan tranquilos en la playa, sino que también van a trabajar», dijo el sacerdote.
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El legado de Violeta Chamorro como madre
Antes del inicio de la misa, Pedro Joaquín Chamorro Barrios tomó la palabra en nombre de sus hermanos y familiares, para agradecer la presencia de quienes acudieron a rendir tributo a su madre. En un mensaje íntimo, rememoró el papel de la expresidenta tras la guerra civil de los años ochenta y su estilo sobrio y conciliador.
“Gobernó firme, pero con guante de seda”, afirmó, en alusión a su liderazgo durante su mandato presidencial (1990-1997).
Chamorro Barrios destacó que su madre vivió guiada por una profunda fe cristiana y que predicó con el ejemplo. Recordó especialmente una decisión que marcó un hito en la historia reciente de Nicaragua: el perdón y la amnistía que concedió, ya como presidenta, a los responsables del asesinato de su esposo, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.
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“Sus profundas raíces cristianas la llevaron a perdonar e indultar, ya siendo presidente de la República, a los cuatro asesinos materiales de mi padre… una acción inédita en la historia de Nicaragua”, dijo.
La ceremonia concluyó con un mensaje de esperanza sobre el destino final de los restos de la expresidenta. La familia reiteró que descansarán provisionalmente en Costa Rica, hasta que puedan ser trasladados a Nicaragua “cuando vuelva a ser República”, como expresó Chamorro Barrios en días anteriores.
Misa de cuerpo presente fue en San José
En un ambiente solemne y cargado de simbolismo, la familia Chamorro y la comunidad nicaragüense en el exilio despidieron con honores el cuerpo de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro en el Templo Votivo del Sagrado Corazón de Jesús, en San José, el 16 de junio. El féretro, cubierto con la bandera azul y blanco de Nicaragua y escoltado por una carroza Mercedes Benz, fue acompañado por sus hijos Carlos Fernando y Cristiana Chamorro Barrios, quienes representan a la familia en Costa Rica, así como por expresidentes costarricenses, diplomáticos y destacados miembros de la sociedad civil.
Los discursos más emotivos provinieron de Cristiana Chamorro, quien agradeció a Costa Rica por acoger a los exiliados y relató la decisión de su madre de asumir la candidatura presidencial ante el clamor popular. Subrayó el legado de transición pacífica de la dictadura a la democracia que lideró Violeta Barrios de Chamorro, gobernando sin venganza y defendiendo la separación de poderes. La ceremonia concluyó con un homenaje musical de Luis Enrique Mejía Godoy y la lectura de intenciones por la justicia, la libertad de prensa y la liberación de presos políticos. En un momento de gran emotividad, se prometió repatriar sus restos “cuando Nicaragua vuelva a ser República” para honrar su memoria en libertad, reafirmando el compromiso de devolverla a la patria que ayudó a transformar.