Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Como parte de la política de alianza con regímenes autoritarios de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, el hijo de ambos, Laureano, anunció en Moscú esta semana el “firme respaldo de Nicaragua a las iniciativas de seguridad global promovidas por Rusia y China”.
Las declaraciones las brindó durante una entrevista realizada este 29 de mayo en el marco de un foro internacional llamado “XIII Reunión Internacional de Altos Representantes de Seguridad”, que se celebró en Moscú.
Puede interesarle: Rusia y Nicaragua suscriben acuerdo de protección recíproca de los ciudadanos contra los «abusos en el ámbito de la justicia internacional»
La entrevista fue difundida por medios estatales rusos y confirma la estrategia de la dictadura de convertirse en el principal aliado de Moscú y Pekín en América Latina.
“Seguridad equitativa e indivisible”
Ortega Murillo respaldó lo que llamó una “arquitectura de seguridad equitativa e indivisible”, en referencia a las propuestas de Vladímir Putin y Xi Jinping. Sin embargo, estas iniciativas han sido duramente cuestionadas por organizaciones de derechos humanos y gobiernos democráticos, ya que buscan socavar las instituciones multilaterales y legitimar regímenes represivos.
Uno de los puntos más alarmantes del discurso fue el elogio a la cooperación militar con Rusia. Nicaragua mantiene desde hace años una relación estrecha con las fuerzas armadas rusas, y de las cuales recibe asesoría.
Esta colaboración, según observadores internacionales, tiene menos que ver con la seguridad ciudadana y más con el fortalecimiento del aparato represivo interno.
Llama nazis a los ucranianos
En su intervención, Ortega Murillo también reiteró la “solidaridad” del régimen nicaragüense con Rusia frente a la invasión en Ucrania, repitiendo la narrativa del Kremlin sobre la supuesta amenaza del “nazismo occidental”.
«Está muy demostrado también en cómo continúan tratando de promover nuevamente el nazismo en Ucrania, financiándolo y facilitándole todos los medios para tratar de hacerle frente a Rusia, lo cual es imposible”, dijo el hijo de los dictadores.
Esta posición ha sido ampliamente rechazada por la comunidad internacional, que considera la invasión rusa como una violación flagrante del derecho internacional.
Lea además: El hijo del dictador sigue acumulando poderes para firmar acuerdos con sus mayores aliados
Identificación con el partido único
Por otro lado, Ortega Murillo ensalzó los vínculos con China, asegurando que existe una “profunda identificación ideológica” entre ambos regímenes totalitarios.
Esta cercanía se ha traducido en millonarios proyectos firmados para invertirlos en infraestructura y cooperación tecnológica, muchos de ellos bajo condiciones opacas y con serias implicaciones para la soberanía nacional.
El “sueño” de los BRICS
El discurso también incluyó la aspiración de Nicaragua a unirse al grupo de los BRICS, como parte de su estrategia de alineamiento con un “nuevo bloque de poder global”.
Eso podría interpretarse como un intento de buscar legitimidad internacional en medio del creciente aislamiento diplomático del régimen, acusado de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y de eliminar toda forma de oposición interna y libertades civiles.
Lea también: Los dictadores le dan el control de la inversión extranjera a su hijo Laureano Ortega Murillo
La narrativa del “nuevo orden mundial multipolar” se convierte así en una cortina de humo para justificar la represión y silenciar la disidencia.
Con estas nuevas declaraciones de Laureano Ortega, la dictadura confirma su perfil autoritario, alejándose de la comunidad internacional democrática y abrazando a quienes promueven “un modelo de seguridad” que excluye las libertades básicas.