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Sin dar ninguna explicación sobre la crisis que enfrentó en los últimos años el sector acuícola y pesquero, y que continuará en el actual ciclo productivo, ni las razones del estancamiento que enfrenta la mayoría de sectores productivos, el régimen presentó el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio para el ciclo 2025-2026. Muchas de las metas se sustentan en la proyección de alzas del precio de la mayoría de los productos agroexportables, mientras los volúmenes de producción permanecen estancados.
Según el Plan presentado recientemente por el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, en el ciclo productivo 2024-2025 que recién concluyó, el sector acuícola y pesquero registró una disminución de 3.9 por ciento. Esta merma fue provocada por reducciones del: 47.2 por ciento en la producción del camarón marino; 18.4 por ciento en la producción de camarón de cultivo; 13 por ciento en la producción de escamas y del 3 por ciento en la captura de pepino de mar. Pese a que la captura de langosta, caracol, atún y jaiba creció entre 47.4 y 7.2 por ciento, esto no puede evitar el descenso que registró la actividad.
En los dos últimos ciclos productivos las metas del sector acuícola y pesquero se rebajaron y aunque para el ciclo 2025-2026 que está por iniciar se mantendrá la misma tónica, Reyes no explicó a qué se debe este descenso; solamente mencionó que hay problemas para la comercialización del camarón de cultivo. Sin embargo, este no es el único producto que enfrenta dificultades.

Producción de café sube; exportaciones no
El Plan del nuevo ciclo contempla una caída del 0.4 por ciento para todo el sector acuícola y pesquero; y descensos en la producción de hasta 12.5 por ciento en el atún, 4.8 por ciento en el camarón de cultivo y 4 por ciento en la langosta.
Otra crisis que oculta el Plan de producción del ciclo 2025-2026 es la del café. Esta mala racha inició en la cosecha 2023-2024 cuando —alegando una deuda de impuestos de 30 millones de dólares—, el régimen Ortega Murillo confiscó Cisa Exportadora y Mercapital, dos empresas de Mercon Coffee Group, que el 7 de diciembre de 2023 se acogió al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.
En cada ciclo, Cisa Exportadora acopiaba, procesaba y exportaba alrededor de la mitad de cada cosecha y a través de la microfinanciera Mercapital, el Grupo Mercon financiaba la producción del llamado grano de oro a unos seis mil clientes. Tras la confiscación, el cese de operaciones de ambas empresas provocó que las exportaciones de café de la cosecha 2023-202, por primera vez en más de siete años cayeran por debajo de los 3 millones de quintales. Desde entonces los envíos de café al exterior, que ya rondaban los 3.5 millones de quintales por ciclo, no han logrado superar ni siquiera la barrera de los 3 millones de quintales.
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Mejor precio compensa caída de las ventas
Según el Plan del ciclo productivo 2025-2026, en la cosecha anterior la exportación de café cayó 12.6 por ciento, ya que sólo se enviaron al exterior 2.70 millones de quintales del grano. La meta para el nuevo ciclo es que la producción alcance los 3.30 millones de quintales y que se envíen al mercado externo 2.92 millones de quintales, es decir, que el volumen de las exportaciones seguirá por debajo de la barrera de los 3 millones de quintales que había superado hace casi una década.
Pese al bajo volumen del envío de café al exterior, el Plan contempla que las exportaciones del grano generen unos 647 millones de dólares, monto que supera en 123 millones lo obtenido por estas exportaciones en el ciclo que concluirá en septiembre. El incremento en los ingresos se conseguirá gracias al buen precio internacional, que desde hace muchos meses supera los 200 dólares por quintal, es decir un incremento de casi 30 dólares por quintal en el precio promedio conseguido en la cosecha anterior.
En el sector de los agroexportables el Plan contempla retroceso en el volumen de las exportaciones de maní y en el precio promedio de venta. También menores precios en el mercado internacional para las exportaciones de frijol y exportaciones menores de ajonjolí.
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Producción de granos básicos en retroceso
La producción de granos básicos que en algunos casos garantiza la demanda interna, pero que también aporta un excedente para exportar, es otro de los sectores que enfrenta dificultades. Por ejemplo, la producción de frijol rojo, que hace algunos años había superado la barrera de los 5 millones de quintales, ahora ronda los 4 millones de quintales.
Según el Plan, en el ciclo productivo anterior no se alcanzaron las metas de producción de granos básicos. La producción de maíz fue de 7.35 millones de quintales, volumen que representó el 89.2 por ciento de la meta; la de arroz fue de 4.75 millones de quintales, que sólo cubrió el 75.3 por ciento de la meta; de frijol rojo se produjeron 3.41 millones de quintales, que representaron el 79 por ciento de la meta, y que además es inferior a los 4 millones de quintales que rondaba la producción hace unos diez años. «Este grupo de productos mostró en conjunto una disminución promedio de 15 por ciento respecto al ciclo anterior, debido a la menor producción registrada en todos los productos», dice el Plan.
Para el nuevo ciclo la meta de producción para el frijol es de 3.70 millones de quintales, volumen que representa un crecimiento interanual de 8.8 por ciento en comparación con el ciclo anterior. Pero está lejos de los 5.23 millones de quintales que se fijó como meta el Plan de producción del ciclo productivo 2013-2014, cuando la exportación de este grano a Venezuela y otros países estaba en auge.
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Producción de arroz en descenso
Hace una década el consumo nacional aparente de frijol era de 2.75 millones de quintal anuales y se exportaban alrededor de 2 millones de quintales. Ahora, con una producción de sólo 3.70 millones de quintales la meta es exportar 2.20 millones de quintales y conseguir con estos envíos unos 129.4 millones de dólares. Se proyecta que cada quintal del grano se venda en 57.60 dólares, monto menor en casi 7 dólares por quintal en comparación con el valor obtenido en el ciclo anterior.
Con respecto al arroz, la meta del nuevo ciclo productivo es producir 5.1 millones de quintales oro, con crecimiento de 7.3 por ciento en comparación con los 4.75 millones de quintales que se produjeron en el ciclo 2024-2025.
Pese al crecimiento que se proyecta para el nuevo ciclo, la meta está lejos de los 6.13 millones de quintales que estableció en el Plan del ciclo 2013-2014 cuando el objetivo era conseguir que Nicaragua alcanzara la autosuficiencia en la producción de arroz para abastecer el consumo aparente que según cifras oficiales creció a 8.50 millones de quintales. Esto implica que las importaciones del grano seguirán creciendo como el año pasado, cuando por primera vez en muchos años superaron los 4 millones de quintales.
Pese a estos fuertes retrocesos en la producción de productos agroexportables y en los de consumo nacional, las autoridades no dan ninguna explicación sobre el tema, es más, ni siquiera se refieren a él. Simplemente tratan de esconder datos, ya que que los últimos años la información que incluyen los planes de producción no siempre refleja la realidad de los sectores.
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