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¿Hay desabastecimiento de arroz en Nicaragua? Esto dicen fuentes del sector productivo

En medio de los rumores de escasez de arroz y de la crisis que enfrenta el sector desde hace varios años, el régimen dice que el abastecimiento está asegurado, pero el año pasado las importaciones se dispararon

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En medio de los rumores de un supuesto desabastecimiento de arroz, provocado por la publicación del acuerdo ministerial para las primeras importaciones del grano durante 2025, el régimen dice que «el gallo pinto está asegurado», que las metas productivas se están cumpliendo, pero que la demanda está creciendo. El tema queel régimen sigue evitando es la crisis que enfrenta el sector arrocero, provocado, entre otras cosas, por los altos costos de producción, efectos de las variaciones climáticas, el ingreso de arroz barato sin arancel procedente de Estados Unidos en el marco del DR-Cafta y el cierre de las organizaciones.

Pese a años de esfuerzo, Nicaragua no ha logrado la autosuficiencia en la producción de arroz y cada año trae del exterior el diferencial entre la producción y el consumo. Según las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN), en los últimos 12 años el volumen de las importaciones anuales de arroz osciló entre 2.50 millones y 3.40 millones de quintales.

Sin embargo, el año pasado las compras de arroz en el mercado internacional se dispararon hasta 4.50 millones de quintales, pese a que según las autoridades el sector cumplió la meta de producción que fue de 6.14 millones de quintales, y el consumo aparente se mantuvo en 8.50 millones de quintales, por lo que las importaciones habrían superado las necesidades de abastecimiento.

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Bajó el rendimiento promedio del arroz

A criterio de empresarios cercanos al sector arrocero, el incremento de las importaciones de arroz es provocado por varias situaciones, entre ellas que desde 2023, cuando concluyó el proceso de desgravación del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta, el arroz que producen en Estados Unidos entra libre de arancel a los países que son parte del tratado. Por los beneficios fiscales que recibe el arroz estadounidense es más barato que el centroamericano y en el mediano plazo, incluso, podría desplazar a la producción local.

Además, los altos costos de producción que enfrenta el sector agrícola desde la reforma fiscal de 2019, le restó competitividad al sector arrocero e incluso lo coloca en una situación vulnerable, ya que el alto costo de los insumos los obliga a reducir la aplicación de agroquímicos.

Esto a su vez eleva la vulnerabilidad de las plantaciones ante plagas y enfermedades que se incrementan con las variaciones climáticas, que en los últimos años se caracterizaron por temporadas de intensas lluvias y olas de excesivo calor. Todo esto tiene un impacto directo en la productividad que en los últimos años promedió 45 quintales por manzana cuando unos cinco años antes rondó los 60 quintales por manzana.

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Creció el consumo aparente de arroz

Según Miguel Obando, codirector del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), la siembra de arroz se mantiene por encima de las 100 mil manzanas por año, de las cuales unas 20 mil corresponden al arroz secano, es decir, al que se produce con el agua de lluvia, especialmente en las regiones del Caribe del país y las restantes se cultivan con riego.

Esto permite que la producción se mantenga por encima de los 6 millones de quintales por ciclo. Sin embargo, según Obando en los últimos años el consumo aparente creció. “El consumo per cápita ha aumentado ya que antes era de 60 kilogramos anuales por persona (unas 132 libras), mientras que ahora alcanza los 130 kilogramos (286 libras), reflejando una mejora en el poder adquisitivo de la población”, aseguró Obando a medios oficialistas.

Además, señaló que actualmente el 20 por ciento del arroz que se consume es importado y reiteró la eterna promesa de que en los próximos años se alcanzará la autosuficiencia y la actual dependencia de las importaciones llegará a su fin. No obstante, los 4.50 millones de quintales que se importaron el año pasado representan cerca la mitad del consumo aparente de 8.50 millones de quintales, algo que no se veía desde hace varias décadas.

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También es consecuencia del cierre de las gremiales

A esto, según los consultados, se suma el efecto del cierre de las organizaciones de los arroceros que ocurrió mientras a nivel regional, la Federación Centroamericana del Arroz (Fecarroz) realizaba diversos esfuerzos para evitar que la apertura del mercado centroamericano al arroz estadounidense libre de arancel y a otros arroces del resto del mundo atentaran contra la estabilidad de cientos de productores y procesadores del grano.

En medio de estos esfuerzos, en agosto de 2024 el régimen Ortega Murillo le canceló la personería jurídica a la Asociación Nicaragüense de Procesadores de Arroz (ProArroz) y a la Asociación Nicaragüense de Arroceros (Anar); además, unos días antes ya había cerrado la Asociación Nicaragüense de Industriales del Arroz. Todas ellas lideraban los esfuerzos que enfrentaban en los distintos eslabones de la cadena del arroz. Al desaparecer, los involucrados dicen que perdieron los beneficios que recibían a través de sus organizaciones.

Un informe del sistema nacional de producción, consumo y comercio asegura que el año pasado las olas de calor que se registraron y la inestabilidad del periodo lluvioso afectaron la productividad y en el ciclo productivo 2023-2024 sólo se produjeron 6.14 millones de quintales de arroz, situación que esperan que en el ciclo productivo actual no se repita.

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¿Por qué pagar 30 % si bajo el Cafta es 0 %?

En medio de este panorama nada alentador, la semana pasada el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) publicó en el diario oficial La Gaceta el Acuerdo Ministerial 005-2025 Contingente arancelario de importación por desabastecimiento de arroz granza por 90 mil toneladas (1.98 millones de quintales). A este contingente le aplicarán el Derecho Arancelario a la Importación (DAI) de 30 por ciento, y el origen de las importaciones de este contingente puede ser cualquier país miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Según los consultados, estos contingentes son acuerdos establecidos con la OMC y no implica que ese arroz se importe, ya que cualquier importador del grano preferiría traerlo de Estados Unidos, porque es una arroz más barato y bajo los beneficios arancelarios del DR-Cafta el producto entra al país sin arancel.

Además, no necesariamente refleja que haya escasez del grano, ya que el nombre del contingente es parte de los compromisos con la OMC. Incluso, el mismo acuerdo en su artículo 10 refleja que en el futuro las condiciones se pueden modificar o ajustar «tomando en consideración, entre otros elementos, las fluctuaciones de precios en el mercado internacional y las afectaciones climáticas, entre otros».

Pero mientras ignora la crisis que desde hace varios años enfrenta el sector arrocero, el codirector del INTA se limitó a asegurar que “el gallo pinto está asegurado” y que a pesar de que la producción de alimentos creció, el consumo de las familias también se elevó.

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