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*Discurso del presidente del jurado que otorgó a LA PRENSA el Premio Mundial de Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano, pronunciado en Bruselas, Bélgica, el 7 de mayo.
Excelentísimos señores, director general de la Unesco, distinguidos delegados, miembros de la prensa, señoras y señores:
Es un gran honor para mí estar aquí hoy como presidente del jurado del Premio Mundial de Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano y unirme a la celebración de los galardonados de este año.
Este premio nunca ha sido tan importante como lo es hoy. En este siglo, el flujo de información ha aumentado drásticamente con la irrupción de lo digital. Pero eso no significa que estemos más cerca de la verdad. De hecho, el torrente de información se ha visto a menudo contaminado por quienes consideran que la verdad es incómoda y tratan de controlarla, por plataformas que dan prioridad a la comodidad y al lucro, y por una retórica que convierte el debate en división.
En este entorno, hay periodistas que siguen buscando la verdad con integridad. Trabajan de forma independiente, verifican los hechos con rigor y anteponen el interés público. Debemos proteger su libertad. La libertad de prensa empodera a los ciudadanos y sustenta la democracia.
A menudo pregunto a los estudiantes universitarios: si la sociedad fuera un autobús, ¿dónde se sentarían? ¿Junto a la ventana? ¿En la parte de atrás? No, todos estamos en el asiento del conductor. Cada uno de nosotros es responsable de la dirección de la democracia. Y para ello necesitamos un mapa, uno que sea preciso, claro y libre de distorsiones. Necesitamos saber si estamos en el camino correcto y si ese camino es seguro. Los periodistas son quienes crean ese mapa, con fidelidad y veracidad.
Tras examinar numerosas candidaturas sólidas e inspiradoras de todo el mundo, nosotros, como organismo independiente y autónomo, hemos tomado la decisión final de honrar a LA PRENSA de Nicaragua, cuyos periodistas han cumplido esta misión con dedicación durante 99 años. Y ahora, lamentablemente, su trabajo está siendo obstaculizado de forma violenta y brutal por aquellos que temen la verdad. Aún más preocupante es el intento de negar el reconocimiento a LA PRENSA y el propio compromiso de la Unesco con la libertad de prensa.
Nos preocupa profundamente cualquier creencia de que ocultar la verdad hará que desaparezca. Ese no es el camino hacia la paz y la prosperidad, sino hacia el aislamiento y la represión.
A pesar de las amenazas físicas, la presión económica y el exilio forzoso, los periodistas de LA PRENSA continúan con su trabajo. Informan a los ciudadanos, empoderan a las comunidades y defienden la verdad. Son verdaderos aliados del pueblo. Son luchadores, no sólo por Nicaragua, sino por el mundo.
Al reconocer su valentía, nos solidarizamos no sólo con LA PRENSA, sino con todos los periodistas y ciudadanos que creen en la libertad de prensa.
Por eso, el jurado se enorgullece de reconocer a estos extraordinarios periodistas, y por eso su valentía debe darse a conocer en todo el mundo.
En estos tiempos difíciles, permítanme reafirmar que la democracia y el periodismo se levantan y caen juntos. No debemos permitir que ninguno de los dos caiga.
En nombre del jurado internacional, transmito mi más sincera enhorabuena a LA PRENSA. Su trabajo fortalece no sólo al pueblo de Nicaragua, sino a la comunidad global de periodistas y ciudadanos por igual.
También agradecemos a la Unesco su defensa inquebrantable de la libertad de prensa.
Gracias.
El autor es presidente del jurado del Premio Mundial de Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano, 2025. Profesor de periodismo de la Universidad de Senshu y periodista investigativo