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El embajador de la dictadura en España, Maurizio Gelli, fue acreditado como jefe de delegación de la dictadura ante las exequias del papa Francisco en el Vaticano, acompañado por su esposa, Farah Gutiérrez y la embajadora del régimen en Italia, Mónica Robelo, según informó la vocera de la dictadura Rosario Murillo, quien a la vez dijo que esta delegación «acompaña» al cardenal de Nicaragua, monseñor Leopoldo Brenes, en las ceremonias en las que participa.
«Nuestra delegación ha estado también acompañando en distintas ceremonias al cardenal, su eminencia reverendísima, Leopoldo Brenes y al vicario de Managua, padre Julio César Arana, quienes se encuentran allá en Roma», dijo Murillo.
La vocera de la dictadura también detalló que el cardenal Brenes «le informó» sobre su participación en el cónclave que definirá al próximo líder de la Iglesia católica.
«El cardenal nos ha informado y hemos visto también en las publicaciones, que participará en el Cónclave que tendrá lugar en los próximos días del que saldrá el nuevo pontífice de la Iglesia católica», dijo Murillo.
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Brenes viajó al Vaticano el pasado 23 de abril, acompañado por el sacerdote Julio César Arana, vicario judicial de la Arquidiócesis de Managua y señalado por críticos como afín al régimen sandinista.
Murillo dice que relaciones con el Vaticano no están rotas
En su alocución de mediodía en medios de propaganda oficialista, Murillo dijo que las relaciones con el Vaticano son accidentadas y echó la culpa nuevamente a «voces altisonantes» que, según ella, «son los mismos de siempre».
«Nosotros hemos dicho con mucha sinceridad, que hemos tenido una accidentada relación con el Vaticano que no es responsabilidad ni del pueblo ni del gobierno de Nicaragua. Ha sido un tiempo que desgraciadamente sirvió para que los de siempre promovieran discordia y trasladaran mensajes altisonantes, contradictorios, calumniosos al mundo. No sólo al Vaticano», manifestó Murillo.
A la vez, señaló que las relaciones diplomáticas con el Vaticano no están rotas, sino que «suspendidas».
«Nuestras relaciones con el Vaticano, aunque accidentadas, no están rotas, están suspendidas y consideramos importante la representación de nuestro pueblo y gobierno en esa ceremonia de despedida del papa Francisco que se realizan en estos días», agregó.
Con la Santa Sede no se han roto las relaciones, pero el 12 de marzo de 2023 la dictadura las «suspendió», en respuesta a las declaraciones del papa Francisco al medio Infobae, en las que tildó de «dictadura grosera» al régimen Ortega Murillo.

Gelli, hijo de líder masón
Gelli es un italiano —nacionalizado nicaragüense— con experiencia ejerciendo cargos diplomáticos representando a Nicaragua. Es embajador residente en España desde noviembre de 2022, y también tiene a su cargo la representación concurrente de Nicaragua en Andorra, Grecia, República Checa y Gran Bretaña. Pero además tiene un pasado con vínculos cercanos a los crímenes que cometió su padre, exlíder de una logia masónica relacionada con la mafia siciliana.
Este diplomático ha estado desde 2005 —bajo el gobierno de Enrique Bolaños (q.e.p.d.)— en la lista de representaciones diplomáticas del país, pese a que fue nacionalizado nicaragüense hasta en 2009, ya bajo la administración de Daniel Ortega, quien lo ha mantenido en varios cargos.
Es hijo del italiano Licio Gelli, un fascista confeso y orgulloso líder de una poderosa logia masónica, que se vio envuelto en los mayores escándalos de la historia reciente de su país. Fue «maestro venerable» de la logia masónica Propaganda Due (P2) y se le relacionó directamente con la Cosa Nostra (mafia siciliana).
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La logia que lideraba Gelli fue vinculada con la quiebra del Banco Ambrosiano y él fue acusado de ser una de las mentes maestras detrás del peor atentado terrorista en la historia de Italia, ocurrido en la ciudad de Bolonia. El hecho ocurrió el 2 de agosto de 1980, en la estación de trenes de la ciudad. Las explosiones mataron a 85 personas y más de 200 resultaron heridas.

Robelo tampoco es «grata» en el Vaticano
Mientras que Mónica Robelo tiene fama de ser «non grata» ante el Vaticano debido a que su padre es Álvaro Robelo, quien no fue aceptado como embajador de Nicaragua ante el Vaticano en 2007, cuando Ortega regresó al poder.
«Mónica Robelo es la hija de Álvaro Robelo y entiendo es persona non grata en el Vaticano», dijo un exdiplomático nicaragüense que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato.
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Álvaro Robelo vivió 30 años en Italia y fue embajador de Nicaragua en Roma entre 1990 y 1993. También fungió como embajador en Yugoslavia, Grecia y Rumania. Es casado con la italiana Lucía Raffone, con quien tiene dos hijos, quienes también han sido embajadores de la dictadura Ortega Murillo.

Especialistas adelantaron que el régimen podría enviar representación
Un especialista en relaciones internacionales, que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato el pasado 22 de abril, manifestó que mientras no exista ruptura de relaciones diplomáticas cabría hacer cualquier tipo de gestión diplomática para que Nicaragua asista con un representante oficial al funeral del papa «siempre que sea aceptada por las dos partes».
«El restablecimiento de relaciones es un acto formal, que requiere la aceptación de ambos Estados. Entiendo que con el caso de las relaciones de Nicaragua con el Estado del Vaticano lo que ha habido es retiro de todo el personal diplomático de Nicaragua y expulsión del personal del Vaticano en Managua, sin llegar a la ruptura de relaciones», explicó.
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Por otra parte, el especialista dijo que es necesario verificar el protocolo que establece el Vaticano para los casos en los que no existen relaciones normales en el que podría haber disposiciones particulares para esos Estados.
Pero también «hay muchas formas de hacer saber cuando un jefe de Estado no sería bienvenido. El estilo de la Iglesia católica ha sido siempre, sin embargo, estar abierta al diálogo», valoró la fuente.