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Una posible orden favorable de la jueza federal Indira Talwani, quien lleva el caso Svitlana Doe v. Noem en Boston, Massachusetts, contra la medida impulsada por Donald Trump para revocar el estatus legal de más de 531,000 migrantes de Nicaragua, Cuba, Haití y Venezuela beneficiarios del parole humanitario, representaría un «respiro» para miles de nicaragüenses que enfrentaban la amenaza inminente de perder su protección migratoria en Estados Unidos, afirman expertos y abogados de inmigración.
Este jueves, la jueza federal Talwani anunció que emitirá un «stay» o suspensión temporal contra la medida impulsada por Trump que buscaba revocar el estatus legal de más de medio millón de beneficiarios.
La jueza determinó que la decisión del Departamento Nacional de Seguridad (DHS) de concluir el parole humanitario se basó en «una interpretación incorrecta de la ley». El gobierno de Trump, por medio del DHS, revocó el estatus legal de los beneficiarios el pasado 25 de marzo de 2025 y apuntó que el parole terminará «en la fecha más temprana entre (1) la fecha de vencimiento original de tu parole o (2) el 24 de abril de 2025».
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Al 24 de abril, los beneficiarios que no hayan cambiado su estatus deberían de abandonar el país. Del más de medio millón de migrantes que fueron beneficiados con el parole, 96,270 fueron nicaragüenses, según las cifras oficiales. Una parte ya cumplió los dos años de estadía, pero a otra gran parte aún le queda tiempo para finalizar el periodo permitido.
La situación de los nicaragüenses se vuelve más incierta, ya que se han denunciado casos de personas que se fueron con parole y a quienes el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo les impide entrar a Nicaragua.
«Un alivio temporal»
Ronmel López, experto en leyes migratoria y activista, indicó que una resolución favorable para los beneficiarios representa «un alivio temporal, pero profundamente significativo, para más de medio millón de personas que dependen del parole humanitario para vivir con dignidad y seguridad en los Estados Unidos».
López insistió en que muchos de los beneficiarios han construido una nueva vida lejos de la persecución, la pobreza extrema o la violencia.
«En el caso de personas provenientes de regímenes autoritarios, también huyen de la persecución política, del temor a ser encarcelados sin motivo alguno, o de la incertidumbre de no poder regresar a su país por tener la entrada negada. La posibilidad de que se termine el parole ha generado una angustia profunda y generalizada», afirmó.
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En esa misma línea, la abogada de inmigración, Cindy Blandón, dijo que para las personas que no se les ha vencido el parole humanitario de dos años es «súper positivo porque por lo menos pueden conservar sus trabajos y seguir con un permiso de trabajo válido hasta la fecha que expire, y eso les da tiempo para los que decidieron quedarse dentro de los EE. UU. ya sea con un proceso de asilo o residencia».
Pondría en pausa una decisión política
Los expertos valoran que el caso judicial, Svitlana Doe v. Noem se ha convertido en un punto clave para la defensa de los derechos de los migrantes provenientes de regímenes autoritarios o en contextos de crisis.
«El que la jueza tenga la intención de frenar la orden de la nueva administración no sólo representa una pausa en una decisión política que pondría en riesgo la estabilidad de miles de familias, sino también una oportunidad para seguir visibilizando el impacto humano de estas políticas. Se trata de madres, padres, hijos e hijas, personas trabajadoras que aportan día a día a la economía y a la diversidad del país», apuntó López.

Enseguida recalcó que una resolución favorable «reafirmaría el principio de humanidad por encima de la ideología, y enviaría un mensaje claro: la protección temporal no debe ser utilizada como arma política, sino como un puente hacia soluciones más permanentes, inclusivas y justas».
Por su parte, Blandón, refirió que si se llega a frenar la decisión de Trump «el gobierno federal debe respetar los dos años de vigencia, no puede detener a los beneficiarios, ni poner bajo un procedimiento de deportación expedita porque si lo ponen y no pasan la entrevista de miedo creíble no tienen un derecho de ir ante un juez de inmigración y esto sujeta a muchas personas a la deportación expedita».
Trump podría apelar la decisión
El experto López recordó que no se debe olvidar que «es muy probable que la Administración apele la decisión si no está a su favor, por eso siempre es mejor tener opciones adicionales y siempre consultar a expertos que te asistan en tu caso».
Por su parte, Blandón recalcó que la jueza Talwani, quien está a cargo de la demanda y espera que se emita una resolución favorable del parole, «fue nombrada bajo Barack Obama, y si Trump apela eso tiene que ser en la Corte de Apelaciones en el Circuito, y la pregunta es en cuánto tiempo el juez de apelación va a tardar en dar su veredicto».