El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en una fotografía de archivo. EFE/ Ronald Peña R.

Por qué Ortega se va de varios organismos internacionales, menos del SICA, FMI, BID y el BM

Ortega ha ido dejando organismos regionales e internacionales, pero se mantiene en organismos financieros de manera conveniente.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

La dictadura de Daniel Ortega ha abandonado diferentes organizaciones regionales e internacionales, pero convenientemente se mantiene en organismos financieros que aunque ya no le dan recursos, esperan que eso pueda cambiar en el futuro.

«Mientras no los saquen del Banco Mundial y del BID, Ortega tiene la esperanza de conseguir algún dinero de esos organismos, porque aunque esas posibilidades hayan disminuido, él siempre piensa de que algo puede recibir, sobre todo porque Fondo Monetario Internacional (FMI) salió con un análisis que lo favorece», dijo el economista, sociólogo y exembajador, Oscar René Vargas.

Lea además: Qué hay detrás del retiro de Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos

Ortega y su esposa y co gobernante, Rosario Murillo, tampoco han abandonado la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) y su Consejo de Seguridad, aunque renunciaron al Consejo de Derechos Humanos, a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que son organizaciones creadas por la ONU.

En noviembre de 2023, Nicaragua también oficializó su renuncia a la Organización de Estados Americanos (OEA) y más recientemente salió de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ). 

Casi en todos los casos, el régimen orteguista ha acusado a estos organismos de injerencia, transgresión a su soberanía y maniobras de desestabilización, tras conocer los informes que cuestionan el desempeño de Nicaragua en los diferentes ámbitos de competencias de estas organizaciones que ha abandonado.

Particularmente en el caso de la CCJ, el retiro se da después de que los otros países miembros (Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana) bloquearan por segunda vez la candidatura del excanciller nicaragüense Denis Moncada, para presidir el SICA, a propuesta de Nicaragua.

Cálculo y conveniencia

El politólogo Felix Maradiaga cuestiona la “dignidad” y la “soberanía” de la que alardean Ortega y su esposa al retirarse de ciertos organismos, mientras se mantienen en otros foros internacionales. ¿Por qué se mantienen en algunos foros de la ONU y en otros no y por qué se mantienen en algunos órganos del SICA, pero no se sale definitivamente de este espacio? Es la pregunta gran pregunta. 

«La respuesta es sencilla: por cálculo cínico y conveniencia, no por compromiso con la integración regional. La dictadura permanece en aquellos organismos de los que todavía espera sacar algún provecho —sea legitimidad simbólica, recursos financieros o espacios de propaganda—. Ortega utiliza la integración regional solo cuando le conviene y la destruye cuando no puede controlarla», aseveró el politólogo.

Félix Maradiaga, politólogo nicaragüense. LA PRENSA/Cortesía

Según Maradiaga, del SICA no se salen porque les conviene económicamente. El politólogo coincide con la opositora y disidente sandinista, Dora María Téllez, en que el régimen «Ortega Murillo sabe que el retiro del SICA equivale a poner en bandeja el retiro de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio de Centroamérica con Estados Unidos”.

«Es decir, perder beneficios vitales de comercio e inversión. Por eso, aunque patalearon anunciando un supuesto ‘retiro temporal’ del SICA en junio de 2024, a los pocos días se desdijeron y asumieron la presidencia pro témpore del organismo. No iban a pegarse un tiro en el pie económico. La hipocresía quedó en evidencia: vociferan contra el SICA cuando no les cumple sus caprichos, pero no se atreven a abandonarlo realmente porque dependen de sus beneficios», expresó Maradiaga.

China detrás del control del SICA

Para el sociólogo Vargas, la CCJ es un espacio sin importancia ni oportunidad de incidencia para los países, por eso Ortega no tuvo problemas con abandonar ese espacio.

Sin embargo, el SICA sí sigue siendo útil para el régimen orteguista. Vargas valoró que detrás de la permanencia de Nicaragua en el SICA hay intereses de los grandes aliados de Ortega, sobre todo China, que tienen en marcha una gran expansión comercial en la región.

Lea además: Dictadura se retira de OIT y de OIM y las acusa de «injerencismo y desestabilización»

Ortega y su esposa han encabezado los esfuerzos por convertir a China y a Rusia como Estados Observadores del SICA, lo cual ha sido el origen de su lucha para asumir la Secretaría General del SICA, a través de uno de sus agentes, según Vargas.  

Oscar Rene Vargas, sociólogo y analista político. LA PRENSA/Archivo

El sociólogo señaló que China no solo está interesado en instalar sus negocios en Nicaragua, para abastecer el mercado local, sino que su principal interés es expandirse comercialmente a toda la región centroamericana.

«El SICA sustituyó al mercado común centroamericano, es por eso que creo que no se van a salir del SICA. Ellos (el régimen orteguista) quieren tener el control del SICA, porque a los chinos les interesa y a los rusos también. China va a provechar que Nicaragua tiene comercio con los países de la región, para expandir sus negocios a Centroamérica, porque ellos no están viendo a Nicaragua como solo un país, sino que lo están viendo como un país que lo está favoreciendo a través del tratado de libre comercio, para exportar a toda la región centroamericana», valoró Vargas.

«Por eso creo yo que no se va a salir del SICA, porque eso sería aislarse de esos negocios y a los Chinos les conviene que no se salga», agregó. 

En el caso de los otros organismos de los que Nicaragua se ha salido, Vargas dijo que está más que claro que la dictadura Ortega Murillo abandona todos los espacios donde sus acciones son investigadas y cuestionadas.

«Todo lo que es investigación a ellos no les gusta», sentenció Vargas.

ONU

Detrás de la permanencia de Nicaragua en la Asamblea General de la ONU y en el Consejo de Seguridad de este mismo organismo, también tienen que ver sus aliados, según Vargas, pero por la confianza que le da a la dictadura el respaldo de estos países aliados en ese espacio.

El Consejo de Seguridad de la ONU está compuesto por 15 miembros, de los cuales 5 son permanentes y 10 son no permanentes. Entre los miembros permanentes están China y Rusia, los dos grandes aliados de la dictadura. 

«En la ONU, él considera que tiene dos respaldos fundamentales que son los rusos y los chinos y por lo tanto, cualquier resolución que puedan sacar desfavorable a él, los rusos y los chinos pueden bloquear cualquier cosa en el Consejo de Seguridad», explicó Vargas.

Por otra parte, en la Asamblea General de la ONU, Vargas cree que para Ortega no son importantes las resoluciones que salen de ese ámbito, pero también se siente acuerpado por sus aliados africanos.

«Él ha trabajado bastante con las nuevas embajadas que ha puesto en Africa, para que los africanos voten a su favor o se abstengan. Entonces él considera que ahí tiene una correlación de fuerza más o menos aceptable para él y por lo tanto no piensa renunciar a las Naciones Unidos, porque eso sería como pegarse un tiro en el pie también», manifestó Vargas.    

Ortega, «un peón de China y Rusia»

El politólogo Maradiaga valoró que la dictadura Ortega Murillo ha entregado la soberanía de Nicaragua a China y Rusia a cambio de apoyo para su régimen autoritario.

«Cada foro internacional que Ortega no abandona, lo usa para amplificar las voces de Pekín y Moscú. Su voto en Naciones Unidas es un voto más al servicio de esas potencias, contrario a los principios democráticos. Por eso digo que su permanencia es funcional a los intereses de potencias autoritarias: mantener a Ortega en organismos regionales o multilaterales le da a China y Rusia un peón dentro del sistema internacional. ¿Y quién paga los platos rotos? Nosotros, los nicaragüenses y los pueblos latinoamericanos, cuyos espacios de integración y cooperación se ven corrompidos por ese contrabando geopolítico», expresó Maradiaga.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí