Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Más de tres años después de la firma de la primera “hoja de ruta” sobre energía nuclear entre Nicaragua y la estatal Corporación Rusa de Energía Atómica (Rosatom), el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de iniciar este año la construcción del Centro de Medicina Nuclear en Nicaragua, con el apoyo de Rosatom. Así lo afirmaron representantes de la dictadura y de Rusia durante un acto celebrado el pasado miércoles en la embajada rusa en Managua, en el marco de la conmemoración del 80 aniversario de Rosatom.
La firma de varios acuerdos evidencia que, al menos en lo relacionado con el Centro de Medicina Nuclear, la cooperación entre Nicaragua y Rosatom está “estancada”. Especialistas consultados por LA PRENSA advierten que esta iniciativa responde más a un “símbolo político” para mostrar la cercanía entre Rusia y Nicaragua que a una verdadera posibilidad de concretar el proyecto.
En la actividad del 19 de marzo participaron el hijo de la pareja presidencial, Laureano Ortega Murillo, en su rol de asesor presidencial para la promoción de inversiones, comercio y cooperación internacional, así como el canciller nicaragüense, Valdrack Jaentschke. También estuvieron presentes Iván Dybov, director de Rosatom para América Latina, y el embajador de Rusia en Managua, Mikhail Ledenev.
Durante el encuentro, Ortega Murillo anunció que este año se iniciará la construcción del Centro de Medicina Nuclear en Nicaragua, con la cooperación de Rosatom. Aunque en marzo de 2023 se firmó un primer acuerdo para establecer la colaboración en energía nuclear, fue hasta marzo del año pasado cuando Nicaragua y Rusia suscribieron el memorándum de entendimiento de la hoja de ruta para desarrollar la cooperación bilateral en el marco del proyecto de construcción de un Centro de Medicina Nuclear en territorio nicaragüense.
“Hoy nos estamos concentrando, como principal proyecto de nuestra cartera de cooperación, en el Centro de Medicina Nuclear con Rosatom; se está coordinando con el Ministerio de Salud y el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social”, dijo Ortega Murillo el 19 de marzo.
“Estamos trabajando con nuestros hermanos en el diseño, formulación y construcción de un Centro de Medicina Nuclear en Nicaragua para brindar servicios oncológicos al pueblo nicaragüense y también a nuestros hermanos centroamericanos”, añadió.

¿Un sueño o una realidad?
El académico, investigador y especialista en Química, Ernesto Medina, declaró a LA PRENSA que, pese a los pocos detalles conocidos sobre el proyecto que será financiado por Rosatom, lo considera un tanto “surrealista”, ya que, a su juicio, primero es necesario formar a los profesionales que lo operarán.
“Hay que formar gente, y en Nicaragua actualmente no tenemos ningún centro con la capacidad de preparar a las personas para este tipo de trabajo. No se descarta que, dentro de la cooperación, se cree un equipo para ofrecer una carrera técnica enfocada en el manejo de estos reactivos nucleares y radioactivos, lo cual es una especialidad delicada”, apuntó.
Medina subrayó que el tema principal es la “seguridad”, ya que este tipo de instalaciones “requieren un manejo altamente especializado y controles que deben ser supervisados por el Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas. Nicaragua es signataria de esos convenios y tendría que ajustarse a sus procedimientos”.
Para Medina, lo anunciado no debería causar asombro, pues en Nicaragua ya existe un centro de radioterapia. “La radioterapia es una de las aplicaciones médicas más importantes de la energía nuclear. Creo que todos los países de Centroamérica cuentan con uno, y nosotros fuimos de los últimos en tener este tipo de equipo”.
Lea además: Acuerdo entre Rusia y Nicaragua augura una reingeniería de la Policía bajo el modelo ruso
Si bien en marzo del año pasado se firmó el memorando con Rosatom, hasta el momento no hay indicios de que este proyecto haya avanzado.
Evan Ellis, profesor investigador de Estudios Latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de los Estados Unidos, no descarta que esta cercanía con Rosatom oculte otros fines en relación con el uso de la energía nuclear.
“Lo que se me ocurre, y aclaro que es solo especulación, es que esto podría ser una tapadera para realizar ciertas actividades de índole nuclear: movilizar material nuclear, científicos nucleares y operaciones de ese tipo en un entorno como Nicaragua, donde hay poca transparencia y un fuerte control estatal, pero fuera del territorio ruso. Sin embargo, insisto, esto es solo una especulación”, concluyó Ellis.

Falta de alcance en la región
Evan Ellis señaló que Rosatom no ha tenido un perfil especialmente relevante o exitoso en América Latina debido a la falta de infraestructura nuclear en la región y a la limitada capacidad financiera de Rusia para promover proyectos nucleares a gran escala.
“En mi opinión, no hay ni la infraestructura ni la justificación económica, ni una razón clara para un proyecto de este tipo con Nicaragua, lo que genera sospechas sobre cuál podría ser el verdadero objetivo detrás de esta cooperación, ya sea de carácter simbólico o como tapadera para otro tipo de colaboración”, sostuvo Ellis.

¿Qué es Rosatom?
Rosatom es la Corporación Estatal de Energía Nuclear de Rusia. Se compone de un holding de empresas con sede en Moscú que se especializan en energía nuclear, bienes nucleares no energéticos y productos de alta tecnología.
La compañía genera más del 20 por ciento de la electricidad de Rusia y lidera la construcción de centrales nucleares a nivel internacional, con proyectos en 12 países y el control del 76 por ciento de las exportaciones mundiales de tecnología nuclear.
El origen de Rosatom se remonta a la época soviética, cuando en 1953 se creó el Ministerio de Construcción de Maquinaria Mediana, responsable tanto del programa nuclear civil como del militar. Tras la disolución de la Unión Soviética, sus funciones pasaron al Ministerio de Energía Atómica de la Federación Rusa (Minatom), que más tarde se transformó en la Agencia Federal de Energía Atómica y, finalmente, en la actual corporación estatal Rosatom, tras una reforma impulsada por Vladímir Putin en 2007.
Lea también: Centro de Medicina Nuclear en Nicaragua, ¿un sueño más sin cumplir?
Su cercanía con Nicaragua
La relación entre Rosatom y el régimen nicaragüense es relativamente reciente. Una revisión de LA PRENSA indica que el primer acuerdo fue aprobado por la Asamblea Nacional el 29 de marzo de 2023 y publicado en La Gaceta, diario oficial, el 5 de mayo de ese mismo año.
El acuerdo contempla un alto nivel de involucramiento de Rusia en Nicaragua. Incluye la creación de infraestructura nuclear de investigación con “fines pacíficos”, la participación directa de Rosatom y otras agencias rusas, así como la gestión de materiales nucleares y residuos radiactivos, lo que plantea retos importantes en términos de capacidad técnica. El convenio tiene una vigencia de 10 años, prorrogables automáticamente cada cinco años.
El 21 de noviembre de 2022, Rusia y Nicaragua firmaron una “hoja de ruta para energía atómica con fines pacíficos” con Rosatom, sin embargo, este acuerdo no fue publicado.
Según Laureano Ortega Murillo, los proyectos que se desarrollan con Rosatom están enfocados en “beneficiar al pueblo nicaragüense” y en “fortalecer los lazos” entre Nicaragua y Rusia.
“En el marco del trabajo de nuestra comisión mixta intergubernamental, hemos venido avanzando en diferentes sectores y áreas de cooperación con la Federación de Rusia, con un enfoque especial en la salud, y es aquí donde estamos enfocando y concentrando nuestro esfuerzo con Rosatom en estos momentos”, afirmó Ortega Murillo.