Un día después de que el canciller nicaragüense Valdrack Jaentschke enviara una comunicación al presidente del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Jürg Lauber, en la que anunció el retiro del país, la delegación de Nicaragua se ausentó de la sesión de este viernes, en la que el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) presentó oficialmente ante el Consejo su más reciente informe.
«Constato que la delegación de Nicaragua no está presente en la sala», señaló Lauber luego de que Jan Michael Simons, presidente del GHREN, presentara el informe ante el Consejo que documenta los crímenes cometidos por los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, en complicidad con la Policía, el Ejército y otras instituciones, incluyendo el Ministerio de Salud (Minsa).
Finlandia, que aseguró intervenir en representación de los países nórdicos y bálticos, rechazó el retiro de Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos y expresó preocupación por la nueva constitución sandinista impuesta por la dictadura de Ortega y Murillo.
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También Luxemburgo intervino en representación de los países de Benelux, un acuerdo de cooperación intergubernamental entre Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos.
«Lamentamos el anuncio de Nicaragua de retirarse del Consejo de Derechos Humanos. La reciente aprobación de reformas jurídicas llevará a más violaciones de derechos humanos. Nos preocupan los intentos de silenciar a las voces disidentes», dijo la representación de Luxemburgo.

Dictadura ordena la salida de Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos
El jueves 27 de febrero, la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, anunció que el canciller Valdrack Jaentschke notificó al presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Jürg Lauber, que Nicaragua se retira del organismo internacional tras rechazar un informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos (GHREN), el cual señaló la responsabilidad de la Policía, el Ejército y los dictadores Ortega y Murillo en la comisión de crímenes de lesa humanidad.
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“Por tal razón, Nicaragua transmite su decisión de retirarse del Consejo de Derechos Humanos y de toda actividad relacionada con este consejo y todos sus mecanismos satélites”, dijo Murillo.
El miércoles, el GHREN presentó un informe en el que detalló la cadena de mando en la represión a raíz de las protestas de 2018. Sin embargo, el Grupo de Expertos aseguró que envió al menos 16 misivas al régimen para obtener información sobre los casos investigados, pero no recibió respuesta.
El comunicado leído por Murillo acusó al Consejo de Derechos Humanos de tener «doble rasero» y afirmó que tanto el Consejo como el GHREN politizan los derechos humanos.
“El informe del autodenominado Grupo de Expertos que Nicaragua no reconoce, al igual que los informes anteriores, declaraciones, comunicados, son una evidencia del doble rasero y la politización de cada uno de estos mecanismos que cotidianamente instrumentalizan los derechos humanos usándolos como pretextos para injerencia en los asuntos internos de los Estados y para irrespetar la soberanía nacional”, dijo Murillo.