¿Aranceles?

Leí los comentarios de un político de izquierda y de un empresario. Ambos coincidían de que la expulsión del DR-Cafta, o la imposición de aranceles por parte de la Administración Trump sería perjudicial, sobre todo para los trabajadores. Miles de empleados de zona franca quedarían en el desempleo. Asimismo, en otras áreas de la economía, en donde los aranceles sacarían del mercado a productos nicas que se exportan a EE.UU.  Aquí se aplica aquel refrán “pan para hoy, hambre para mañana”.

Sin embargo, es necesario hacer un análisis integral: de política, economía, social, cultural, de valores y estrategia para el corto, mediano y largo plazo.

Desde 1979 a la fecha, el narcodictador comunista Daniel Ortega ha incidido en la vida nacional. Hoy somos más pobres, con menos democracia y justicia que con Somoza. Hoy, un gran porcentaje de ciudadanos está fuera del país. Las familias están divididas y más pobres gracias a Ortega.

La opción estratégica es destruir la dictadura orteguista. Sin ninguna duda, la destrucción del orteguismo es la única vía para construir una nueva Nicaragua con libertad, democracia, justicia, defensa inquebrantable de la propiedad privada, oportunidad para todos y prosperidad.

Con esa visión, bienvenidos los aranceles. El pueblo sabrá entender que el incremento del desempleo y la pobreza es por obra y gracias de la dictadura orteguista.

Ronald Reagan y sus estrategas nos mostraron el camino: hay que debilitar la economía del orteguismo, hay que obligarlo por la fuerza a negociar unas elecciones libres, super vigiladas para expulsarlos del poder. Todo lo demás, es poesía.

Ortega vive despotricando contra los EE.UU. pero bien que se aprovecha del tratado comercial y de las remesas. Además del negocio de tráfico de drogas y de inmigrantes ilegales. Es hora de que la Administración Trump imponga aranceles.

Las remesas de EE.UU. en el 2024 fueron de US$4,340.2 millones de dólares de los US$5,243.1 que se recibieron. ¿Y, si les ponen un nuevo impuesto? Habrá golpes de pecho “dizque” en defensa de las familias pobres. Pero el que no quiera ver que los pobres han sido lo más perjudicados con la narcodictadura comunista de Ortega, le aplica el refrán: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. O como canta Rubén Blades: “Hay quien ve la luz al final de su túnel, y construye un nuevo túnel para no ver”.

La misión de todos los que amamos Nicaragua, es poner un granito de arena para destruir la dictadura. De granito en granito haremos una inmensa montaña que aplastará al orteguismo. A eso, “pónganle sello”.

El autor es empresario, excarcelado, confiscado y exiliado.

Opinión
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