Negocio con alas

Las recientes declaraciones de Marco Rubio, secretario de Estado de Donald Trump, diciendo que los regímenes de Nicaragua, Cuba y Venezuela son “enemigos de la humanidad” y que son principales exportadores de migrantes me recordó una serie de noticias que acompañan la crisis sociopolítica que vive la tierra pinolera.

En primer lugar, recuerdo haber escrito del incremento en las migraciones a Estados Unidos desde 2018, esto podría no sorprender por sí solo, pero una de las cifras que me llamó la atención es que los nicaragüenses no solían mandar niños o niñas a migrar solos (me refiero al trayecto) y ya después de ese año empezábamos a aparecer en esos reportes.

En segundo lugar, un reportaje de Connectas sobre las tres rutas que siguen los migrantes nicaragüenses (tierra, mar y aire), en este se revela la corrupción que hay entre los policías que cobran a los migrantes y los amenazan para no ser deportados, dando testimonios por ejemplo de venezolanos.

El artículo detalla: “Solo en 2023, el gobierno nicaragüense obtuvo ingresos por 47.5 millones de dólares (1,664 millones de córdobas) por las ´multas´ que les cobra a los migrantes, según los registros que constan en el último Informe de ejecución presupuestaria del Ministerio de Hacienda. A la vez, recaudó otros 1.2 millones de dólares del impuesto por derecho de terminal aérea en 2023, que deben pagar los que llegan en avión a Managua para seguir luego por tierra rumbo a Estados Unidos”.

A esto se suma la “ayudita” de Nicaragua a migrantes africanos con aviones que llegan llenos a suelo nicaragüense y regresan cruzando el charco vacíos.

Meterle pluma al negocio de la migración es de no acabar. En ese sentido Rubio tiene algo de razón, los regímenes autoritarios causan un incremento en la migración, y es que no todos somos como René de Calle 13 al que sobre la crisis en su país dice en una canción “no es que me guste vivir así, pero me gusta vivir ahí”.

No todos los nicaragüenses soportan un país sin periódicos impresos, vigilancia policial y etiqueta de “traidor a la patria”. Y casi como el “si no puedes con ellos lárgate” se calcula que cerca de un millón han empacado (los que pudieron) y migraron.

Estuve trabajando en Costa Rica y me decían unos nicas que lo único barato eran los pasajes de avión. Creo que es relativo, si bien es cierto pagas muchas cosas a un alto precio, el tema es que para despegar o aterrizar en la tierra de lagos y volcanes siempre pagarás más. Por poner un ejemplo, no cruzas el charco a España por menos de 1,400 dólares si sales de Managua y en promociones de aplicaciones como la Maleta de Mano desde la tierra del “pura vida” podrías ir y volver por 500 dólares.

Las aerolíneas cobran y permiten cosas que pocas veces se denuncian. No voy a decir el pecado, pero sí el meme, que hace burla de un viaje donde al pasajero la azafata le cobra por abrir o cerrar la ventana, por reclinar o no el asiento y casi, casi por respirar durante el vuelo.

Una amiga colombiana me comentaba que ella podía antes viajar con su perro en cabina, pero ahora debe mandarlo a bodega, porque claro es más caro, por llevar un animal de 10 kilos máximo pagas cerca de 150 dólares en una aerolínea y aunque el animalito pague pasaje te toca dejar de llevar una maleta de mano porque debe ir en la parte de abajo del asiento delantero.

Lo cierto es que ya sea viajes por migrar, por trabajo, por turismo, por lo que sea, te encontrarás un cobro en cada esquina, es realmente un negocio “de altura”, un negocio poco vigilado, un negocio con alas.

La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.

Opinión
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