El medio británico BBC News Mundo ha publicado un reporte sobre la nueva política latinoamericana de Estados Unidos (EE. UU.), la que está ejecutando el presidente Donald Trump desde que tomó el poder el 20 de enero pasado.
Es que no solo el Oriente Medio, Europa y Asia están siendo conmovidas por las declaraciones, órdenes ejecutivas y otras decisiones de Trump, sino también la región latinoamericana y del Caribe que vuelve a ser manejada como “el patio trasero” de la gran potencia americana.
“Cómo en 15 días Trump cambió de forma radical la relación de EE. UU. con América Latina”, es el título del reporte del medio británico BBC News Mundo, que destaca las giras de trabajo por varios países de Centroamérica (menos Nicaragua y Honduras, que tienen gobiernos izquierdistas) del secretario de Estado, Marco Rubio; y del enviado especial de Trump para Venezuela, Richard Grenell, con resultados favorables para los intereses estratégicos de EE. UU. Lo mismo que declaraciones de Mauricio Claver-Carone, encargado personal de Trump para atender los asuntos latinoamericanos.
Reconoce el medio informativo británico que todavía “es incierto cuánto modificará Trump la política hacia Venezuela y otros países de la región que considera dictaduras, como Cuba y Nicaragua”. Esto a pesar de que Rubio calificó a esos regímenes como “enemigos de la humanidad”, haciendo suya una frase emblemática del himno del FSLN, de desprecio a EE. UU.
El reporte destaca el viaje de Richard Grenell a Caracas, donde negoció con Nicolás Maduro y logró que aceptara recibir a los venezolanos deportados de EE. UU., lo mismo que liberara a varios estadounidenses que tenía encarcelados por la acusación de conspirar contra su régimen.
Algunos observadores venezolanos y estadounidenses valoraron esa visita y negociación como un reconocimiento de hecho de Estados Unidos al régimen de Maduro. Y aunque funcionarios estadounidenses declararon que no se debía entender así, el mismo Grenell dijo a una periodista de su país que le había llevado “un regalo enorme” a Maduro y que ese regalo “era una esperanza de un futuro diferente…”
BBC News Mundo cita a la académica Pamela Starr, profesora de relaciones internacionales en la Universidad del Sur de California (USC), quien asegura que hay “un cambio significativo en la política estadounidense hacia América Latina”. La experta explica que, básicamente, “el giro consiste en volver a una lógica de la Doctrina Monroe y la idea de que EE. UU. debe de ser el líder hegemónico al que siga América Latina, tratando de expulsar a China de la región”.
En cuanto a Nicaragua, aparte de sus fuertes expresiones contra la dictadura de Ortega y Murillo, Marco Rubio no dejó claro cuál y cómo será en concreto la política del nuevo gobierno de EE. UU.
Al parecer, la exclusión de Nicaragua del tratado de libre comercio regional DR-Cafta sería el principal castigo inmediato al régimen de Ortega y Murillo. Marco Rubio señaló que eso está en los planes, pero necesitan ponerse de acuerdo con los demás países socios, para no causarles daño también a ellos.
Pero no solo a los demás socios del DR-Cafta dañaría EE. UU. al excluir a Nicaragua de dicho tratado, ni serían Ortega y Murillo los más perjudicados. Según una explicación de LA PRENSA publicada este jueves 6 de febrero, los sectores económicos productores y exportadores, los trabajadores y sus familias, y el pueblo nicaragüense en general, serían mucho más afectados negativamente que la misma dictadura sandinista.
Sin embargo, líderes de la oposición nicaragüense en el exilio sostienen, igual que los funcionarios de Trump, que el DR-Cafta ha fortalecido a la dictadura y le ha ayudado a aumentar su aparato represivo. Y por eso apoyan la probable exclusión de Nicaragua del tratado. Algunos incluso consideran que el severo golpe a la economía popular que eso signifique hará que la gente común culpe a la dictadura y se anime a protestas masivas que podrían desembocar en otro alzamiento nacional, como el de abril de 2018.
Pero eso es solo una suposición que no está fundada en ninguna evidencia. Puestos a especular, también se puede suponer que las masas populares podrían ver a EE. UU. como el culpable del aumento de su desgracia económica y social, y culparían también a la oposición, por haber pedido o apoyado la expulsión de Nicaragua del beneficioso tratado de libre comercio regional.
No obstante, solo la realidad y la práctica demostrarán la verdad. La cual se verá cuando EE. UU. expulse a Nicaragua del DR-Cafta, si es que finalmente decide hacerlo.