El comisionado general Subán Antonio Yuri Valle Olivares, de 63 años, quien se desempeñó como jefe policial de diferentes delegaciones policiales en Managua, Puerto Cabezas, Rivas y Carazo, además de jefe de la Dirección de Seguridad y Protección de Personalidades, falleció la mañana del 1 de febrero en el Hospital Escuela Alejandro Dávila Bolaños en Managua de causas públicamente desconocidas, aunque, según la institución, fue por “una dolorosa enfermedad”. Su carrera profesional será recordada por el apoyo incondicional que mostró hacia la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Valle Olivares, originario del departamento de Masaya, dedicó 45 años de servicio a la institución policial, 18 de estos en respaldo directo a la dictadura, que en los últimos seis años dirigió una escalada represiva que dejó a más de 300 nicaragüenses fallecidos, centenares de detenidos y miles de exiliados.
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En las honras fúnebres, realizadas en Villa San Jerónimo, Masaya, antes de que los restos del comisionado general fueran sepultados en el Cementerio Central de Managua, el régimen mandó a entregar la medalla al valor “Comisionado Juan Ramón Torres Espinoza, por su valentía y heroísmo en defensa de la paz”, y también ubicaron sobre su féretro un reloj color rojo y negro en que se aprecia una foto de Valle Olivares junto al dictador Daniel Ortega.
18 años de apoyo al orteguismo
El comisionado Valle Olivares se integró en las filas del Frente Sandinista desde antes de cumplir 18 años y apoyó la lucha contra la dictadura somocista, sumándose tras el triunfo de la Revolución sandinista, en 1979, como uno de los fundadores de la Policía Nacional. Sin embargo, años después, se sumó al apoyo a una nueva dictadura en Nicaragua, la de los Ortega Murillo, a quienes respaldó hasta en sus últimos días, a pesar de la represión que estos perpetraron contra los nicaragüenses.

El primer comisionado Francisco Díaz, consuegro del dictador Daniel Ortega y director general de la Policía, afirmó que Valle Olivares “desde muy joven se integró a las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional, tuvo una destacada participación en la insurrección final, en el barrio San Judas, en Managua, que lo vio combatir fusil en mano en contra de la dictadura somocista”.
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Desde el 20 de septiembre de 2023, luego de ser removido de su cargo de cojefe de la Delegación Policial de Carazo, Valle Olivares fue ubicado en la Dirección de Seguridad y Protección de Personalidades, es decir, parte del personal que exclusivamente se encarga de cuidar a los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo y a toda su familia.
Dirigió represión en Rivas
Valle fue ubicado como jefe de la Delegación Policial de Rivas desde febrero de 2017 y tras las protestas de abril de 2018 fue encargado de dirigir la represión policial en ese departamento, donde se denunciaron —según registros de organizaciones de la sociedad civil como el cancelado y confiscado Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y reportes periodísticos—, redadas masivas contra manifestantes, especialmente en la Isla de Ometepe.
Freddy Navas, ex preso político y miembro del Movimiento Campesino, en 2020 denunció que la peor represión sufrida por la Isla de Ometepe fue en octubre de 2018, cuando la isla fue prácticamente sitiada, luego que se convocara a una carrera ciclística azul y blanco por la libertad de los presos políticos, lo cual terminó con la presencia de policías, paramilitares y camionetas Hilux doble cabina reprimiendo por 22 días consecutivos y culminó con la detención de 11 líderes de esa zona, incluyendo miembros del Movimiento Campesino.
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En abril de 2020, en el contexto del segundo aniversario de la rebelión de abril, la Isla de Ometepe nuevamente fue sitiada. La orden estuvo a cargo del jefe policial del departamento de Rivas, que en ese entonces seguía a cargo de Yuri Valle Olivares. LA PRENSA reportó en ese entonces que seis personas fueron detenidas y al menos dos resultaron heridos de bala, quienes fueron atacados solo por portar una bandera azul y blanco en un cancha de la comunidad de Esquipulas.

En septiembre de 2019, cuando Valle Olivares todavía era comisionado mayor de la Policía, aseguró que el profesionalismo que se intentó imponer en la Policía, en el que les cambiaron el uniforme y «despidieron a sandinistas históricos», buscaba “desaparecer el sandinismo de la Policía y no pudieron ni van a poder”.
El orteguista Valle Olivares recordó el lema utilizado por la dictadura orteguista contra manifestantes a quienes señaló de intentar dar un golpe de Estado, usando la frase de «no pudieron ni podrán», y en premio a su lealtad que incluyó reprimir a manifestantes desarmados fue ascendido a comisionado general en septiembre de 2020, tras participar activamente dirigiendo la represión contra manifestantes en Rivas.
Entre el 18 de abril de 2018 y julio de 2019, la CIDH no reportó fallecidos en el departamento de Rivas. Sin embargo, en el departamento de Carazo, donde también fue ubicado Yuri Valle Olivares, hubo un total de 29 personas que fallecieron en el contexto de las protestas sociales, según la CIDH. Los defensores señalaron que la “mayor letalidad estuvo asociada a las dos primeras etapas de la crisis: protestas y operación limpieza”, ubicando a Carazo entre los primeros tres departamentos con el mayor número de víctimas.