Descanse en paz licenciado Mauricio Montealegre Zepeda

El pasado 29 de enero falleció en el Hospital Militar de Nicaragua el licenciado Mauricio Montealegre Zepeda. Posiblemente la historia no le haga justicia en su paso por esta vida, pero fue un gran ser humano. Excelente esposo, padre, abuelo y amigo franco y sobre todo sincero.
 
La hemeroteca de la Asamblea Nacional de la que fue diputado en el periodo 2012-2016 recoge su biografía de la siguiente manera: Mauricio Montealegre hizo sus estudios primarios en el Colegio Calasanz. En la década de los 80 se desempeñó como gerente de inversiones para México y Belice de la Adela Investment Company. También fue gerente de operaciones del Banco de América. En 1994 deja sus cargos en la empresa privada y se incorpora al PLC, en apoyo a la candidatura del doctor Arnoldo Alemán Lacayo. En 1997 fue electo miembro de la Junta directiva del PLC. En el año 2000 renuncia a este partido para formar parte de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, cargo que ocupa hasta el año 2005. Al concluir sus responsabilidades en este poder del Estado, en el 2005, se desvincula definitivamente del PLC y se une al Movimiento Vamos con Eduardo, en apoyo a la candidatura de Eduardo Montealegre. Del 2006 al 2011 dedica sus esfuerzos al fortalecimiento interno de ese movimiento, siendo secretario nacional del PLI, durante las elecciones del 2011, corre como candidato a diputado por el departamento de Managua, resultando electo para el periodo 2012 -2016.
 
Durante las múltiples veladas que tuve el placer de compartir con Mauricio junto con otros amigos, pude conocer gran parte de su vida pública, guardo en mi memoria muchas de las anécdotas que se contaban en dichas tertulias. Mauricio Montealegre decía que él no era político y se definía a sí mismo como politécnico y vaya que si lo era. No creo equivocarme si les digo que él, el doctor José Antonio Alvarado, el doctor José Rizo Castellón y Lorenzo Guerrero fueron los grandes artífices del triunfo electoral que llevó a la Presidencia al doctor Arnoldo Alemán.
 
Una anécdota de esa época que pido encarecidamente no la mal interpreten, fue cuando durante la campaña electoral llegaron a la Alcaldía de Managua los directivos de una asociación gay pidiendo incorporarse y solicitando apoyo para mover sus agremiados. Todos estaban conscientes de su fuerza a nivel nacional, pero no sabían cómo reflejar en los libros el desembolso por lo que acudieron a Mauricio, quien recibió a la delegación y la primera pregunta que les hizo fue: ¿Y ustedes cuántos son y están organizados en todo Nicaragua? La repuesta fue sí y somos bastantes. Inclusive le dijeron: no tiene idea de cuántos miembros tenemos en el PLC. No hubo más preguntas, les dieron el apoyo económico, aunque no se les pidió que firmaran ningún recibo.
 
En honor a la verdad debo decir que mi amistad con el licenciado Montealegre se estrechó durante su periodo de magistrado del Consejo Supremo Electoral y continuó cuando se incorporó a las filas del Movimiento vamos con Eduardo. En una ocasión me dijo: “Cuando me tocó decidir entre el amigo y la familia, me decidí por la familia”,  refiriéndose al primo hermano Eduardo Montealegre. No creo equivocarme si afirmo que fue unos de los pilares principales en la campaña presidencial de Eduardo, estoy completamente seguro que si lo hubiera escuchado más y seguido sus consejos le hubiera ido mejor de lo que le fue.
 
 Hay una foto icónica de esa época en la que aparece Eduardo y otros miembros del partido felicitando al comandante Ortega por su triunfo. El artífice de esa foto y sus resultados fue él (Mauricio).
El autor es analista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.

Opinión
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí