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Según datos oficiales publicados este mes, las autoridades deportaron a más de 605,000 indocumentados desde el regreso del republicano a la Casa Blanca en enero. LA PRENSA/Tomado de USICEGOV

«Nos dieron la oportunidad de estar legal y ahora quieren deportarnos. Me siento triste, con miedo»

Las historias de una nicaragüense que llegó con parole humanitario, otro que no tiene papeles y otro que está en trámite de asilo. Así viven en la era Trump

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La nicaragüense “Katherine” vive estas últimas semanas entre el miedo y la tristeza, con las ventanas de su casa cerradas e incluso sin ganas de ir a trabajar. Todas estas emociones son generadas por las detenciones que realiza la administración de Donald Trump en contra de migrantes en Estados Unidos y que también amenaza su salida de ese país. 

La nicaragüense, cuyo nombre real mantenemos en el anonimato por seguridad, llegó a Estados Unidos hace siete meses bajo el programa de parole humanitario. “Era la opción más segura que estaba, te permitía viajar legal, te permitía tener tu permiso de trabajo por dos años y era la mejor opción, la más segura y la mejor”, dice al Diario LA PRENSA. Katherine asegura que nunca se le pasó migrar sin papeles a Estados Unidos.  

Katherine migró por temas económicos, vive en Houston, Texas, junto a su pareja, también beneficiado con el programa, y trabaja para una cadena de restaurantes de comida rápida. “Me siento triste, con miedo, temerosa, y no por regresar a mi país, sino porque no quiero que me saquen del país (Estados Unidos) a como están sacando a las otras personas”, señala. 

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Se refiere a las imágenes de las detenciones y deportaciones de migrantes que ejecuta el gobierno de Trump en varias ciudades como parte de su política migratoria. Los migrantes aparecen esposados y con cadenas mientras son retornados a sus países de origen.  

Aunque en un primer momento, Trump aseguró que deportaría solo a los migrantes con antecedentes penales, el pasado 23 de enero autorizó deportaciones rápidas de beneficiados con el parole humanitario. Más de 90 mil nicaragüenses llegaron a ese país con este beneficio migratorio.

Una oportunidad truncada

Katherine cuestiona esa decisión y se siente muy molesta. “Nos dieron la oportunidad de entrar a este país legal, de venir a trabajar y hacer las cosas bien, y ahora simplemente quieren sobrepasar sobre esa ley o sobre esa oportunidad que nos dieron y simplemente mandarnos a otro país y ya”, dice. 

En medio del temor, evita salir a la calle, a menos que deba realizar alguna compra o ir a su trabajo y lleva consigo todos sus documentos. “Es feo estar así porque ya ni siquiera uno puede ir al supermercado tranquilo, ni siquiera puede salir uno afuera de su casa porque ya tiene miedo de que va a pasar una patrulla y te va a llevar”, agrega.  

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Su salida de Estados Unidos está prevista para 2026, pero no descarta que puedan deportarla antes. Intenta tramitar su asilo. “Todos queremos regresar a nuestro país en el tiempo correcto, regresar como personas que somos, no regresar encadenados, esposados como delincuentes”, dice. 

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LA PRENSA/ARCHIVO

“Me siento estresado” 

“Martín” no tuvo la misma oportunidad de entrar a ese país legalmente. Decidió salir de Nicaragua en 2022 también buscando mejores oportunidades económicas y llegó a Estados Unidos vía terrestre. Ahora, también enfrenta el riesgo de ser deportado porque no tiene papeles.  

El joven, cuya identidad también se mantiene en el anonimato, vive en Austin, Texas, y trabaja en construcción. Aunque en la ciudad donde vive no ha visto redadas, dice que sí siente preocupación. “Me siento estresado porque tenía unos planes y los tengo que cambiar, tengo que ver qué hago: si quedarme aquí, esperar que migración me tome o salir por voluntad propia y retornar de nuevo al país”, asegura.  

El nicaragüense no pudo tramitar un estatus migratorio porque no acudió a la primera cita que le programaron y desistió seguir con el proceso. “Vos sabés que el que se viene acá, se viene con problemas, con deudas y todo. Y lo primero que hace la mayoría de todos los que nos venimos acá es buscando dinero”, dice.  

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Repetiría la misma historia

De ser deportado, «Martín» dice que viviría otra vez la experiencia de ser encadenado y esposado como cuando fue puesto en libertad tras su ingreso a Estados Unidos. “Cuando uno sale de ahí de migración no quiere volver a entrar, porque sí, una de las cosas más feas es eso, que te ponen cadena en las manos, en la cintura, en los pies, te montan a un avión y ni siquiera para eso te las quitan”, recuerda.  

Como medida, solo sale para ir a su trabajo y al supermercado. “Antes de que ganara Trump yo ya casi salía menos. Ahora no salgo del todo, no quiero salir, no me dan ganas”, dice.

Exilio forzado y destierro
Imagen referencial. LA PRENSA/SHUTTERSTOCK

«Todos tenemos derecho a una oportunidad»

A diferencia de los otros dos nicaragüenses, Alberto está confiado en que podrá quedarse más tiempo. Llegó a Estados Unidos en 2022 de forma ilegal y está en proceso de asilo político.

Alberto, a quien también protegemos su identidad, reside en la ciudad de Murfreesboro, en Tennessee, y tiene cita programada en la corte en dos años. “Es una probabilidad que puede esperar hasta el 2027”, dice el nicaragüense que migró buscando mejorar su economía.

Sobre la situación en su zona, asegura que no se percibe tanta preocupación porque tampoco se han registrado redadas. “Por el momento yo me siento tranquilo porque gracias a Dios tengo mis papeles, puedo trabajar con mi permiso de trabajo, tengo papeles hasta el año 2027, ando normal por el momento, pero tampoco quiere decir que estoy alegre por lo que le está pasando a las demás personas, porque todos tenemos derecho a una oportunidad y a lograr nuestro sueño”, asegura. 

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Si no le dan el asilo y lo deportan, Alberto dice que regresaría a su país a seguir trabajando y terminar sus metas. “Si Dios dice que me tengo que ir, me voy a ir, y si me voy a quedar hasta el 2027, me quedo hasta el 2027”, señala.

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COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    Lo que no entienden es que Biden violó las leyes de inmigracion de los EE.UU. al proporcionar el parole. Solo el congreso puede regular inmigracion. Este es el razonamiento de las nuevas autoridades bajo Trump. ¿Porque van encadenados y esposados? Este es el protocolo de la policia de los EE.UU. Estos desafortunados han cometido un delito al ingresar a los EE.UU. ilegalmente. Van abordo de un avion de los EE.UU. 70 y 80 arrestados y para proteger a la tripulacion encargada de la nave tienen que esposarlos porque se pueden amotinar en pleno vuelo. Este razonamiento de Petro de tratarlos dignamente es un razonamiento de un niño de 3rd Grado. Tienen que esposarlos y encadenarlos para proteger a los policias y la tripulacion del avion en caso de que se amotinen los deportados.

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