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Enero de 2025 arrancó con tensiones al interior del Parlamento Centroamericano (Parlacen), cuya junta directiva suspendió al grupo parlamentario Unidad Democrática Integracionista (UDI) por no aceptar la incorporación de dos diputados, uno del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y otro del Partido Liberal Independiente (PLI), partidos señalados de ser colaboracionistas y aliados de la dictadura Ortega Murillo.
UDI argumentó que los parlamentarios no eran compatibles ideológicamente, y que la solicitud fue percibida como una iniciativa impulsada por el régimen Ortega Murillo para extender su control en los grupos parlamentarios de este órgano político regional.
Fuentes conocedoras del tema señalan que esto provocó que Daniel Ortega Reyes, vicepresidente por Nicaragua de la Junta Directiva del Parlacen y operador político de la dictadura dentro de la bancada nicaragüense, presionara para que se tomaran acciones en contra del grupo parlamentario.

En octubre de 2024, los diputados Margine del Carmen Trujillo Ruiz y Ludendorff Enrique Rosales Hueck solicitaron su incorporación a UDI. Sin embargo, tras revisar la solicitud, el grupo parlamentario la rechazó argumentando que los solicitantes no compartían los valores fundamentales del grupo y que su incorporación parecía obedecer a una estrategia política liderada por Ortega Reyes para ganar influencia dentro del Parlacen. Además, se señaló que los diputados nicaragüenses carecían de la trayectoria y afinidad necesarias para representar los intereses y la visión del grupo.
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El 20 de noviembre de 2024, el presidente del Parlacen, Carlos Hernández, envió una comunicación al presidente saliente de UDI, Rodimiro Zelaya, solicitando que remitiera, ese mismo día, un informe por escrito detallando la negativa del grupo parlamentario a incorporar a los diputados liberales nicaragüenses. Esta solicitud quedó registrada en una comunicación escrita enviada por Hernández y está en poder de este Diario.
LA PRENSA intentó conocer la versión del presidente del Parlacen, Carlos Hernández, pero hasta la publicación de este artículo no obtuvo respuesta a las consultas realizadas.

Diputados alegaron violaciones a sus derechos
Una resolución de la secretaria de la Junta Directiva del Parlacen, Cecilia Rivera Méndez, a la que tuvo acceso LA PRENSA, detalla que los diputados Trujillo y Rosales presentaron notas argumentando que se les violentó el derecho a formar parte del grupo parlamentario, del bloque de mujeres parlamentarias y de otras instancias que surjan conforme a la normativa institucional respectiva. Si bien el inciso “e” del artículo 12 del Reglamento Interno del Parlacen establece que los diputados tienen derecho a integrarse a grupos parlamentarios, Rodimiro Zelaya, presidente saliente de UDI, sostuvo que cada uno de estos grupos tiene la facultad de aprobar o rechazar las solicitudes.
“No son compatibles ideológicamente. Podemos rechazar las solicitudes”, declaró Zelaya a LA PRENSA, aunque evitó brindar mayores detalles sobre lo sucedido.
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En una comunicación que Zelaya envió a la Junta Directiva del Parlacen y que está en poder de este medio de comunicación, el expresidente del grupo parlamentario aseguró que ambos parlamentarios intentaron integrarse a UDI con el objetivo de acceder a la presidencia, sin cumplir con los elementos necesarios.
“Tengo pleno conocimiento público de que ellos no tienen afinidades ni identidad ideológica con el grupo. De hecho, la ideología es el elemento cohesionador de los grupos parlamentarios. Su incorporación sería evidentemente solo para acceder a la presidencia, sin tener las cualidades ni la calidad para representar a quienes conforman el grupo o sus ideas. Esto es violatorio de la normativa y carece de los elementos de buena fe que deben imperar en las actuaciones en el Parlamento”, expresó Zelaya en su comunicación a la junta directiva.
De acuerdo con una fuente anónima, esta situación desató el descontento en la junta directiva, especialmente de Daniel Ortega Reyes.


Resolución en poder de LA PRENSA en la que notifican la suspensión de UDI por la negativa de incorporar dos diputados liberales de Nicaragua. LA PRENSA.
Suspensión del grupo parlamentario
En una resolución emitida el 24 de enero de 2025, la secretaria de la junta directiva, Cecilia Rivera Méndez, en nombre de toda la directiva del Parlacen suspendió la elección de la presidencia del grupo parlamentario UDI. Rivera ratificó la resolución el 26 de enero, momento en que también se suspendió al grupo de participar en la Junta de Dirección Política y en toda actividad del Parlacen.
El 20 de noviembre de 2024, UDI eligió a la diputada guatemalteca Ana Ingrid Bernat Cofiño como presidenta del grupo parlamentario. Según consta en un acta, en noviembre de 2023 le correspondía la presidencia a Guatemala, pero debido a que ese fue un año electoral en el país solicitaron a la bancada hondureña realizar un intercambio, asumiendo Honduras ese año y Guatemala al siguiente. Esto generó confusión, ya que la bancada nicaragüense alegó que, en caso de ser aceptados los diputados, les correspondería asumir la presidencia. Sin embargo, Nicaragua nunca ha tenido representantes en este grupo parlamentario.

Ortega Reyes extiende su influencia en el Parlacen
Una fuente consultada bajo condición de anonimato expresó que Ortega Reyes utiliza su influencia para presionar a la Junta Directiva del Parlacen y tomar represalias contra UDI después que este grupo rechazara la solicitud de los diputados nicaragüenses.
“El Parlacen está secuestrado por el orteguismo. Es una dictadura”, aseveró la fuente.
Ortega Reyes es reconocido como uno de los principales operadores políticos del régimen Ortega Murillo en el Parlacen. Documentos obtenidos por LA PRENSA en ocasiones anteriores señalan que Ortega Reyes fue uno de los “negociadores” ante el entonces embajador de Rusia en Nicaragua, Alexander Nikolaevich Khokhólikov, para incorporar a la Duma rusa como observador permanente en el órgano político regional.