El dengue sigue sin dar tregua en el territorio nacional. En la última semana, comprendida del 18 al 25 de agosto, se registraron 374 casos de dengue confirmados, es decir cerca de 54 por día, según un análisis realizado por LA PRENSA con base en reportes del Ministerio de Salud (Minsa). Lo reportado representa un aumento del 33 por ciento, frente a los 282 casos registrados la semana anterior.
Cabe mencionar que hasta el 3 de agosto, después de siete meses de no presentar información del dengue a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el Minsa le reportó que en Nicaragua hasta la semana 31 —comprendida del 28 de julio al 3 de agosto— se presentaron 55,542 casos sospechosos, de esos 3,885 son confirmados, 16 graves y una persona fallecida.
Lea detalles: Minsa reporta a la OPS más de 55 mil casos sospechosos y casi 4 mil confirmados de dengue
Los casos sospechosos hasta inicios de agosto superan los 53,953 y 36,741 casos sospechosos de dengue registrados durante todo el 2020 y 2021, respectivamente.
A pesar de que el comportamiento de los casos indica que fue en junio y julio que estos comenzaron a duplicarse, lo registrado en la última semana de agosto lo supera.
Casos sospechosos superan los 4 mil
LA PRENSA realizó una revisión en los portales de medios oficialistas y del Minsa donde se encontró que en julio solo reportaron dos semanas. Mientras que en agosto, los únicos datos disponibles son los 282 y 374 casos, registrados en las últimas semanas, que suman 656 casos. A la fecha ya se contabilizan 4,541 casos confirmados de dengue.
La institución sanitaria, a pesar de que presentó los datos generales a la OPS sobre la situación del dengue en el país, no proporcionó detalles del impacto de contagio por departamentos. Tampoco el Minsa ha actualizado los boletines epidemiológicos en su sitio web. El último boletín que publicó fue el de la semana epidemiológica número 15, comprendida del 9 al 16 de abril pasado.
A partir de esa fecha, el Minsa pausó la publicación de los informes epidemiológicos, que contenían los datos de casos sospechosos y confirmados de dengue acumulados por semanas.
Las autoridades sanitarias dejaron de publicar el acumulado de casos sospechosos y se limitaron a informar sobre los nuevos casos confirmados cada semana a través de publicaciones de los medios propiedad de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Las lluvias y falta de acciones preventivas
A lectura del epidemiólogo nicaragüense Álvaro Ramírez, el aumento de los casos durante estos meses de invierno tiene que ver con las lluvias y la falta de acciones preventivas comunitarias.
«El problema que existe en Nicaragua es la época de lluvias porque el agua se estanca en cualquier recipiente en el hogar, dejan calles inundadas, viviendas anegadas, por lo que cómo lo había mencionado antes, los hospitales y los centros de salud iban a comenzar a llenarse de casos de dengue», explicó el epidemiólogo.

Ramírez aseguró que otras de las causas del aumento de los casos tienen que ver con la falta de campañas educativas sobre lo peligroso que es el dengue y la falta de conciencia de los ciudadanos.
«Los nicaragüenses tienen derecho a conocer los lugares dónde está el foco del contagio, de lo contrario no podrán tomar conciencia y ejecutar acciones preventivas, incluso, como permitir que las brigadas del Minsa entren a los hogares para fumigar, abatizar y más», apuntó Ramírez.
Por su parte, el doctor y máster en Salud Pública, José Antonio Delgado, compartió una similar valoración de los aumentos de casos de dengue y subrayó que «con la llegada del invierno y ante la ausencia de medidas preventivas, como el uso de mosquitero, accionar contra las cuatro etapas de vida del mosquito transmisor Aedes aegypti, tales como huevo, larvas, pupas y mosquito adulto, los casos se iban a incrementar».
Los expertos en salud remarcaron que el mosquito Aedes aegypti puede transmitir además del dengue, enfermedades como la fiebre amarilla, chikungunya, zika, el virus mayaro y el usutu.
Las recomendaciones
Los expertos recomendaron a los nicaragüenses estar atentos a los síntomas graves.
«Es importante que la gente esté atenta a los signos tempranos de alerta, como sangrado en encías, brazos, fiebre, hay que asistir al centro hospitalario para evitar que las personas mueran por dengue hemorrágico», mencionó el epidemiólogo Ramírez.
Los síntomas son: fiebre alta que puede durar entre dos y siete días, dolor de cabeza intenso, dolor de huesos, musculares y oculares (detrás del ojo), falta de apetito, náuseas o vómitos, erosión cutánea y sarpullido.
Los expertos reconocen que no es recomendable que la persona se automedique; lo correcto es ser asistido por especialistas. Sin embargo, recomiendan por separado que si ya recibió asistencia médica esta debe ser acompañada de reposo, hidratación oral, tomar abundante líquido, bañarse con agua a temperatura ambiente, paños en el cuello y axilas.