Camila, es una adolescente capitalina que urge de una cirugía para salvar su vida. Actualmente estudia Licenciatura en Economía y sueña con convertirse en una profesional exitosa. LA PRENSA

La historia de Camila, una adolescente que urge de una cirugía para salvar su vida

Elizabeth Zacarías, mamá de Camila, contó cómo ha sido la vida de la adolescente que presenta una malformación venosa congénita la que buscan someter a cirugía en España. La familia solicita ayuda para reunir 63 mil dólares

Camila, de 17 años, nació en Managua el 5 de septiembre del 2006. Desde que nació tenía en su rostro, específicamente en su boca, una mancha morada oscura, que fue diagnosticada por médicos nicaragüenses como un «hemangioma cavernoso», condición que no podía ser tratada en el país, por lo que tuvieron que buscar ayuda en el exterior.

«Cuando ella nació, ella nació como una mancha oscura o morada en la parte de su boca, en ese momento la pediatra que la recibió me dijo que era un hemangioma, desde ese momento quedamos con ese diagnóstico», relató Elizabeth Zacarías, madre de Camila, a LA PRENSA.

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Con el tiempo, según describió su progenitora, Camila vivió una infancia normal, entre el cariño y apoyo de su familia, pero la mancha que se había convertido en una masa creció al ritmo de ella.

«Conforme ella iba creciendo, la malformación crecía. Aquí es cuando empiezo a buscar a médicos para que estudien el caso. Nos decían que era un hemangioma y en ese tiempo, en 2006, esos casos no eran tratados», compartió Zacarías.

A pesar del diagnóstico, la familia no se quedó quieta y buscó informarse para ayudar a Camila.

«Nosotros empezamos a buscar en internet y ahí encontramos un caso en Pamplona, España. Nos decidimos a escribir y mandamos fotos de la niña al hospital, nos contestaron inmediatamente y nos dijeron que ese caso lo trataban y que era una cirugía que ellos ya hacían en España porque era una malformación venosa congénita», rememoró.

Elizabeth Zacarías junto a Camila antes de ser sometida a su primera cirugía. LA PRENSA

Las malformaciones venosas, según la Academia Española de Dermatología y Venereología, son lesiones vasculares de flujo lento compuestas por canales venosos anómalos dilatados desde el nacimiento, con una expansión lenta durante su evolución.

De acuerdo con la Academia, en el pasado las malformaciones habían recibido nombres errados como angioma venoso, cavernoso o hemangioma cavernoso.

Primera cirugía fue a los cinco años

Después de ponerse en contacto con el hospital en España a finales de abril de 2012, cuando Camila tenía 5 años, viajó con su madre para ser sometida a la primera cirugía donde le lograron remover la malformación venosa congénita.

«Se hizo la cirugía y en ese entonces, todo salió bien, la masa se la quitaron, regresamos a Nicaragua, la niña todo bien, no pasaba nada, siguió su vida normal, estudiando, tratando de ser siempre una niña segura y feliz», compartió Zacarías.

Elizabeth Zacarías junto a Camila en su infancia tras su cirugía. LA PRENSA

Tras la cirugía los médicos comentaron que había parte de la malformación venosa congénita que no la iban a tocar. Con el pasar del tiempo esta volvió a crecer, al punto de tener una masa grande en su mejilla.

«Cuando la operaron nos dijeron que había parte de la malformación que no la iban a tocar, pero con el tiempo pasó y la malformación creció, ahora, en la parte de la mejilla; tal vez porque la miraba diario yo no lo notaba tanto, pero 10 años después de la operación comencé a verle un cambio significativo en su mejilla», dijo la progenitora.

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La progenitora destacó que Camila creció en un entorno agradable que ha ayudado a que sea una adolescente fuerte frente a la críticas de la sociedad por la malformación.

«Ha sido una niña normal que jugó, que fue a la escuela su primaria y secundaria en el Colegio Latinoamericano, siempre estuvo en excelencia académica, hizo sus amigos. Camila ha sido una niña fuerte, los comentarios negativos y las miradas no le afectan, tuvo una infancia tranquila y contenta, siempre con el cariño de la familia y hemos hecho que sea una persona segura», manifestó.

La malformación venosa congénita que tiene Camila le causa dolor, debido a que «al parecer la masa se llena mucho de sangre porque se hincha, entonces, ella se tiene que masajear hasta donde su dolor se lo permita para que pueda fluir la sangre».

Sueña con convertirse en una profesional

Actualmente Camila estudia Licenciatura en Economía en la Universidad Americana (UAM), en Managua. Sabe inglés y su sueño, según contó su madre, es convertirse en una profesional con éxito.

«Ella estudia normal, siempre ha sido excelencia académica desde que iba a la escuela, estudia Licenciatura en Economía, es una niña bilingüe, es muy fortalecida en la palabra y una niña de fe, una niña de bien, tranquila, humilde, sencilla, no es ostentosa», describió.

A Camila le gusta escuchar música, estudiar, andar en bicicleta, bailar, cantar, salir con su familia y su círculo de amigos.

Zacarías comentó que desde hace dos años iniciaron la campaña de recaudación para los gastos de Camila, de hecho, «siempre buscamos médicos aquí en Nicaragua y fuimos a Estados Unidos a ver si podían hacer la cirugía, pero ahí es inalcanzable para nosotros porque es muy costosa. Escribimos a varias organizaciones que ayudan a niños y niñas de escasos recursos, solo dos nos contestaron y las otras seguimos esperando a la fecha, pero con ninguna se pudo lograr».

Ante el panorama no le quedó otra opción que volver a tocar puertas y contactar al médico que había realizado la primera cirugía a Camila en la Clínica Universidad de Navarra, España.

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«Volví a contactar al médico que había hecho la cirugía en España y él no se explicaba cómo esa malformación estaba gigante, y me dijo que Camila está en límite de cirugía por el tamaño, el riesgo es grande, porque tiene sangrados internos que pone en riesgo su vida. Ahora ya no solo es por mejorarle su calidad de vida, sino que es salvarle la vida, ella sueña con ser una profesional exitosa, ella quiere demostrar que una condición física no te limita en absoluto, que todo se puede porque es posible», expresó preocupada la progenitora.

Urge de ayuda económica

El costo de la cirugía en España es de aproximadamente 63 mil dólares, donde se incluye todo lo que Camila pueda necesitar allá: hospedaje, traslado y más. Por ello, la familia mantiene una campaña de recaudación en Gofundme y realiza otras actividades para llegar a la meta y viajar en septiembre a España.

«Nosotros somos un testimonio vivo de la misericordia de Dios, dentro de nuestras limitaciones Dios no nos ha desamparado siempre ha estado presente en la vida de mi hija, Él tiene propósito para la vida de Camila y para mi familia. Camila es una niña muy orante, ferviente y entregada a Dios», subrayó Zacarías.

Por todo lo anterior, Zacarías aboga a los nicaragüenses que deseen apoyar para que la cirugía de Camila sea posible.

«Yo les digo que apoyen a Camila, que nos apoyen a darle la oportunidad de mejorar su calidad de vida y salvarle la vida porque está en riesgo su vida, porque en cualquier momento puede desencadenarse un sangrado que no lo vamos a poder controlar aunque se le dé asistencia», subrayó la progenitora.

La familia de Camila también ha realizado diversas actividades como zumbatones, rifas, y ubicado alcancías en algunos puntos estratégicos en Managua.

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«Yo como mamá quiero verla realizada como profesional, su vida como tal, darle la oportunidad a ella de ser una persona normal, no es que no sea una niña normal, pero vivimos expuestos a una sociedad que te juzga, te señalan, por tu apariencia», apuntó Zacarías.

Quienes deseen apoyar a esta familia lo pueden hacer por distintas vías, dejando su donativo en la cuenta de Banco Lafise 119245913 en dólares y de BAC 132007846 en dólares a nombre de Elizabeth Zacarías. Además, está activa una campaña en GoFundMe donde también puede dejar su donativo.

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