Censo nacional de población y vivienda. Fotografía: Página de Facebook del Inide.

Censo Nacional dejó grandes interrogantes: ¿Quién lo financió y cuánto costó?

La opacidad en los fondos y en el manejo de la información, así como la desconfianza de la población marcaron el censo. Urnas Abiertas afirma que es una "decisión deliberada"

Miles de encuestadores recorrieron toda Nicaragua, de casa en casa, para realizar preguntas sobre la forma de vida, los integrantes de la familia, la economía familiar, sobre migración, entre otros temas. El ejercicio se realizó durante todo el mes de mayo como parte del IX Censo Nacional de Población y V Censo Nacional de Vivienda en Nicaragua (Cepov). Sin embargo, las grandes interrogantes son: cuánto costó y quién lo financió.

De acuerdo con una investigación del observatorio electoral ciudadano Urnas Abiertas, la opacidad en la gestión financiera del Censo Nacional fue lo que primó en el ejercicio, que llegó incluso con nueve años de retraso, ya que debió hacerse en 2015, bajo grandes irregularidades y un amplio clima de desconfianza.

Olga Valle, directora de Urnas Abiertas, afirmó a LA PRENSA que hay dos fondos que pueden estar indirectamente vinculados a la realización de censo, pero no hay claridad de que así sea. Uno es del Banco Mundial (BM) y el otro de la Unión Europea (UE) administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estos fondos financiaron acciones previas al censo, pero en los presupuestos de las instituciones involucradas no hay indicios de que haya salido de estos.

«Esta ha sido una práctica recurrente del Frente desde que regresó al poder. Hemos venido viendo retrocesos en la transparencia de la información pública y esto está muy vinculado a los altos niveles de corrupción institucional», afirmó Valle.

De hecho, Nicaragua se encuentra en uno de sus puntos más bajos del Índice de Percepción de la Corrupción 2023 (CPI, por sus siglas en inglés), de Transparencia Internacional. El país tiene un puntaje de 17/100, quedando en el puesto 172 de una lista de 180 países. Es decir que es uno de los diez estados considerados como los más corruptos en el mundo.

Censo es de interés nacional, ¿a qué se debe la opacidad?

El último Censo Nacional que se realizó en Nicaragua fue bajo la administración del expresidente Enrique Bolaños (q.e.p.d.), en 2005. Tuvo un costo de 14 millones de dólares, provenientes de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el cofinanciamiento en calidad de donación de Japón y el sistema de Naciones Unidas, entre otras instancias de cooperación.

La proyección era que 10 años después debía realizarse nuevamente, es decir en 2015. Sin embargo fue hasta 2018 que el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) empezó a organizar algunas actividades para ponerlo en marcha. Inició la crisis sociopolítica derivada de la brutal represión estatal y el censo se canceló.

En agosto de 2023, se declaró el censo de interés nacional y se ordenó crear una Comisión Nacional para la organización de dichas actividades. En diversas ocasiones se ha señalado la necesidad de un censo, ya que muchas organizaciones nacionales e internacionales trabajan bajo proyecciones a falta de datos.

Pero la realidad es que el censo llevado a cabo este 2024 dejó más dudas y opacidad. Para Valle, esta es una «decisión deliberada» de ocultar información. «En la medida que ellos (el régimen) oculten información es porque posiblemente están ocupando inadecuadamente estos fondos», afirmó Valle.

En la investigación del observatorio se encontró que hay muchos hilos sueltos que impiden a la población saber en qué se están usando sus recursos.

El papel de los organismos internacionales

Pese a que los fondos otorgados por el Banco Mundial —8.9 millones de dólares— y por la Unión Europea a través del BID —4.3 millones de dólares— no financiaron las actividades del censo de 2024, sino previas y en años anteriores, no hubo una fiscalización de cómo se ejecutaron.

«Es fundamental que las instituciones financieras internacionales asuman un papel proactivo y riguroso en la fiscalización del uso de los préstamos y donaciones (…) La transparencia y rendición de cuentas deben ser exigencias ineludibles para asegurar que los fondos se utilicen de manera efectiva y en beneficio de la población», según las conclusiones de la investigación.

La información recabada por Urnas Abiertas revela el ocultamiento de la información, vulnera el derecho de la ciudadanía a fiscalizar y exigir rendición de cuentas a las autoridades, ya que se gestionan «inadecuadamente recursos que, en gran medida, son financiados con el dinero de los nicaragüenses, incrementando la necesidad de una supervisión adecuada».

Dedazo y promesas incumplidas con los encuestadores

El Inide informó que casi 8 mil personas iban a ser desplegadas para la realización del censo. A estas, según denuncias, les prometieron bonos, pagos extra, entre otros, que no fueron cumplidos. Al contrario, según se supo, muchos quedaron inconformes con la toma de decisiones al dedazo.

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«Lo que hay en Nicaragua es una corrupción que es sistémica y que se encuentra en todos los procesos. Por ejemplo en este tema del dedazo, lo que hizo es que algunos allegados de los operadores políticos se pusieran en los mejores cargos y por eso también recibieron mejor remuneración», dijo Valle.

Otra de las irregularidades es que a las personas les estaban pidiendo su carnet de militante, pese a que en las convocatorias no era un requisito.

¿Y ahora qué?

«Conocemos poco o nada de cómo se está haciendo el procesamiento de información, pero esto ya de por sí es una debilidad, porque justamente la fortaleza de un proceso como este es la confianza», dijo Valle.

El Inide no ha brindado datos sobre la cantidad de hogares que han encuestado ni cuándo irá a terminar el proceso, ya que estaba previsto concluir ar a finales de mayo, pero se supo que en algunas zonas continúa.

Otro factor que hace desconfiar de los resultados del proceso es el enorme clima de desconfianza de la población, que en ciertos casos ha dado información errónea o no completa a algunas de las preguntas realizadas, sobre todo las que tienen que ver con miembros de la familia que han migrado.

«La falta de confianza aquí es lo que preocupa y esto podría terminar afectando los resultados finales y la calidad de las estadísticas», señaló la directora de Urnas Abiertas.

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