El Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) —controlado por el orteguismo— convocó este sábado 1 de junio a los capitalinos a participar del Noveno Censo Nacional de Población y Vivienda, que tenía como plazo culminar el pasado 29 de mayo.
El orteguismo oficialmente no ha aceptado que el período de 30 días —que estableció para culminar dicho censo— no fue suficiente, aunque con la convocatoria del Inide públicamente confirmó que este se extenderá durante este mes de junio en algunos departamentos del país, donde no se ha completado el empadronamiento.
En algunos municipios del Caribe, confirmaron integrantes de redes territoriales consultados por LA PRENSA, el censo ya fue completado e incluso hay empadronadores a los que ya se les pagó más de 9,000 córdobas por el servicio prestado durante los 30 días que llenaron encuestas casa a casa.
Cabe mencionar que algunos de los empadronadores confirmaron que se les dijo que “estuvieran pendientes” en caso que se les requiriera para apoyar en otros municipios del país.
Trabajadores públicos enviados a censar
En algunos municipios del país —como el Inide confirmó con Managua— el censo no ha terminado e incluso fueron convocados trabajadores del sector público para que apoyaran con el llenado de encuestas del Censo Nacional de Población y Vivienda.
Los trabajadores públicos de Nicaragua siguen siendo usados al antojo de la dictadura. El orteguismo les ordenó a trabajadores de algunas alcaldías del país, sobre todo en los municipios donde no han podido completar el Censo Nacional de Población y Vivienda como en Managua, apoyar como empadronadores.
LA PRENSA conversó con algunos colaboradores de comunas que explicaron que les pidieron apoyar con el censo durante los fines de semana de junio, partiendo desde este 1 y 2 de junio, encuestando casa a casa, luego de una capacitación exprés.
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En las diferentes áreas incluso fueron “tocados los jefes” de área y departamentos, que en otras ocasiones no son obligados a participar de las actividades organizadas por el Frente Sandinista, controlado por la dictadura orteguista.
Además, revelaron que no se les confirmó ningún pago adicional por “apoyar” el censo, pese a que esto implica que trabajen semanas seguidas sin derecho a ni un solo día de descanso, ya que deben ir a realizar encuestas sábado y domingo, y cumplir con sus jornadas laborales normalmente de lunes a viernes.