El senador estadounidense Marco Rubio, a través de un pronunciamiento compartido esta semana, acusó a la Administración del presidente Joe Biden, quien encabeza el Gobierno de los Estados Unidos, de tener una “política de apaciguamiento hacia las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela”.
La postura de Rubio fue divulgada tras el arribo a Cuba de buques de guerra, incluidos una fragata y un submarino de propulsión nuclear.
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«Lo que estamos viendo a noventa millas de nuestras costas es el resultado de la postura débil de la Administración Biden. Debe haber consecuencias reales, tanto para Rusia como para Cuba», apuntó el funcionario estadounidense.
Además, resaltó que «no debe haber ninguna duda que el presidente Biden y los miembros de esta administración le están restando importancia a este tema, pues expone su incompetencia en su política de apaciguamiento hacia las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela».
El senador Rubio señaló que las concesiones que la Administración de Biden ha dado a la dictadura de Cuba «solo ha incentivado a que la dictadura le dé la bienvenida a los buques rusos, incluyendo a un submarino nuclear».
«Esta es una prueba más que bajo ninguna circunstancia la Administración Biden debe retirar a Cuba de la lista de Estado Patrocinador del Terrorismo”, afirmó.
Rubio ha sido de los senadores más beligerantes en la creación de iniciativas y leyes para castigar a la dictadura de Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo; así como a los regímenes de Nicolás Maduro, en Venezuela, y Miguel Díaz-Canel, en Cuba.
EE. UU. no lo ve como amenaza
La Administración de Biden, desde 2022, comenzó una serie de acciones que han estado encaminadas a suavizar las sanciones contra Cuba, levantando restricciones de vuelos comerciales hacia la isla, permitiendo el envío de remesas y también autorizando la reanudación de programas que permiten a cubanos en territorio estadounidense soliciten el ingreso a ese país de sus familiares que siguen en la isla.
Dichas acciones han sido cuestionadas por senadores y congresistas republicanos, entre estos Rubio, que han apuntado que esto ha significado «una traición al compromiso de Estados Unidos con los derechos humanos y la libertad».
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El senador Rubio, el 6 de junio pasado, remarcó que en los últimos 30 años no se había tenido un submarino ruso con misiles de capacidad nuclear operando en el Caribe, resaltando que si la dictadura cubana permitía dicha escalada tan cerca de las costas estadounidenses a dicha dictadura se le debería imponer «consecuencias reales».
We haven’t had a Russian submarine carrying nuclear capable missiles operating in the Caribbean in over 30 years
So if the regime in #Cuba decides to allow one to make a port call just 90 miles from our shores the Biden administration must impose real consequences on them…
— Marco Rubio (@marcorubio) June 6, 2024
El Gobierno de Estados Unidos, previo al pronunciamiento de Rubio, en una conferencia de prensa ofrecida por la portavoz del Pentágono, Sabrina Singh, dejó claro que dichas embarcaciones rusas estaban siendo monitoreadas, aunque estos ejercicios «no presentaban una amenaza para Estados Unidos».
El Ministerio de Defensa de Rusia informó, el 11 de junio, que dicho escuadrón y sus embarcaciones fueron enviadas a territorio cubano para «realizar unos ejercicios que incluyeron el lanzamiento virtual de misiles de alta precisión».