En los primeros tres meses del año 2024, unos 576 trabajadores sanitarios abandonaron el sistema de salud pública, según revelan datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), mientras el Ministerio de Salud (Minsa) no informa los motivos por los que este tipo de personal se disminuye mes a mes en los últimos dos años.
Según las cifras de distribución del empleo por categoría ocupacional en el gobierno central que actualiza el BCN, en marzo el país contaba con 20,569 trabajadores de la salud, entre los que se incluyen enfermeros, auxiliares de enfermería, dentistas, psicólogos, psiquiatras, anestesiólogos, entre otros.

En febrero, la cantidad de personal sanitario era de 20,694 trabajadores. Es decir que, en un mes (entre febrero y marzo) el sistema de salud pública perdió al menos 125 trabajadores de la salud.
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La disminución de trabajadores de la salud va de la mano con una reducción significativa en la cantidad de trabajadores en el gobierno central, según revelan las cifras del BCN. En el primer trimestre de 2024 el gobierno registró la salida 1,620 trabajadores.
El médico nicaraguense Rommel Meléndez dijo a LA PRENSA que las cifras demuestran el impacto de las políticas represivas de la dictadura orteguista con los trabajadores del Estado, incluyendo al personal sanitario.
«Hay varios factores que influyen en la reducción, pero primeramente los bajos salarios. Además, hay mucho maltrato y exigencias del partido de gobierno para que vayan a marchas sin recibir ningún tipo de compensación», dijo el médico nicaragüense Rommel Meléndez.
Menos médicos
Para 2022, Nicaragua tenía 428 médicos menos en comparación con 2018, año en el que inició la crisis sociopolítica en el país centroamericano, según los datos recogidos en los anuarios estadísticos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) hasta su última actualización en 2022.

En 2018, el sistema de salud contaba con 6,538 médicos y en 2022 la cantidad de galenos se redujo a 6,110. Sin embargo, en 2021, se registró un leve incremento, pasando de 6,179 que tenía en 2020 (año de la pandemia) a 6,186 en 2021.
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Las cifras oficiales en el Inide reflejan que en 2018 había un médico por cada 1012 habitantes. Sin embargo, en el informe de la institución para 2022, último que ha publicado, las cifras detallan que había en ese año un médico por cada 1125 habitantes. Es decir, que entre 2018 y 2022, la cantidad de médicos por habitante se redujo significativamente.
«La fuga, principalmente de personal médico, se debe a la persecución política. Hay algunos profesionales que huyen a Costa Rica, a Estados Unidos porque los salarios están por debajo del costo de la canasta básica en Nicaragua», puntualizó Meléndez.
Médicos con mayor presión
Un médico consultado por LA PRENSA bajo condición de anonimato por temor a represalias dijo que el personal sanitario se enfrenta a demasiada presión y que muchas veces son víctimas de sanciones económicas.
«Para los médicos es más difícil salir de Nicaragua. La piensan porque saben que en otro país no van a ejercer la profesión. El trabajador de la salud en Nicaragua trabaja con las uñas. Los pacientes se molestan porque lo único que hay de medicamento es acetaminofén e ibuprofeno. Ahí es donde aguantas insultos e improperios por parte de la población», dijo el médico.