El dólar

Una de las decisiones clave en el éxito de los Estados Unidos fue adoptar el dólar como única moneda oficial.  “Después de que la Constitución de EE. UU. fue ratificada, el Congreso aprobó la ‘Ley de la Moneda’ el 2 de abril de 1792, que estableció el sistema de acuñación de los Estados Unidos y el dólar como la principal unidad monetaria. Con esta ley EE. UU. se convirtió en el primer país del mundo en adoptar el sistema monetario decimal. Las primeras monedas de EE. UU. se acuñaron en 1793 en la Casa de la Moneda de Filadelfia y se entregaron a Martha Washington”. Fuente: My Credit Union.gov.

Según la Unión Europea, “Tras una década de preparativos, el 1 de enero de 1999 se introdujo el euro: durante los tres primeros años fue una moneda ‘invisible’, ya que solo se utilizaba a efectos contables y en los pagos electrónicos. Las monedas y los billetes se pusieron en circulación el 1 de enero de 2002 y en 12 países de la UE se produjo el mayor cambio de moneda de la historia”. Fuente: Unión Europea.

En América Latina, Panamá, El Salvador y Ecuador han avanzado en la adopción del dólar como moneda oficial. “De acuerdo con los especialistas consultados, las ventajas de la dolarización en Panamá han superado a las desventajas. Desde 2015 y hasta la pandemia, la economía había registrado un crecimiento anual promedio de 4,6%, cuatro veces más que la media regional”. Fuente Infobae.

En Ecuador, “el nivel de pobreza bajó del 60% en 2002 al 25% en 2022. En el ranking de DB pasó del puesto 138 al 129 entre 2010 y 2020”. En El Salvador, la pobreza medida por el Banco Mundial pasó del 50 al 30 por ciento entre 2010 y 2020 y la tasa de desempleo abierto del 7 al 6.3 por ciento”. Fuente: Banco Mundial.

Y, nosotros seguimos con el “córdoba”. “Es un asunto de soberanía”, dicen los orteguistas. Simplemente es un mecanismo de cobrar impuestos sin pasar por la Asamblea y sin decir que son impuestos. También se manipula para incidir en la inflación, que también es un mecanismo impositivo sin llamarlo como tal. Y hoy, con la fijación del tipo de cambio es pauperizar aún más a los jubilados, asalariados y a las micro y pequeñas empresas.

Otro aspecto fundamental es que hay una condición indispensable para el desarrollo y la prosperidad de la nueva Nicaragua: el incremento sustancial de las inversiones. Para que exista la inversión debe de haber ahorro, tanto personal como de las organizaciones con o sin fines de lucro. Es decir, un excedente entre los ingresos y los egresos. Ya sea que los agentes económicos los metan al banco, a fondos de inversión o los guarden debajo del colchón. Lo importante es que existan excedentes. La otra parte es convertir esos ahorros en inversión. Allí está el quid del asunto.

La inversión puede ser de nacionales o de cualquier parte del mundo. La clave es que esos fondos provengan de operaciones licitas. Las inversiones con fondos ilícitos provocan corrupción, ineficiencia y criminalidad por decir lo menos. Los millonarios nicaragüenses tienen la mayor parte de su capital fuera del país. No son vendepatria ni merecen ninguno de los epítetos que el narcodictador comunista Ortega les endilga, cada vez que quiere entumecer la mente de sus seguidores. Un profesor del Incae preguntó: ¿Qué es más miedoso que un millón de dólares? La respuesta es dos millones de dólares. Entre más dinero hay de por medio, más se preocupa el dueño del dinero por cuidarlo. De allí que los millonarios nicaragüenses tengan la mayoría de sus capitales fuera de Nicaragua. Hay que entender que el país lleva 50 años de inestabilidad.

Un aspecto muy importante para los inversionistas es la certeza de que nadie los va a confiscar. Pero también les interesa la rentabilidad de su inversión. Y más importante el retorno de su inversión y ganancias. Y estos montos los quieren en dólares, no en córdobas. Para conseguir las inversiones necesarias para el desarrollo, Nicaragua debe adoptar el dólar como moneda oficial.

Pero existen otras muy fuertes razones para dolarizar la economía. Hay que entender que el país está en alguna medida dolarizado. Solo que ese beneficio es para los bancos, los exportadores, los allegados a la dictadura, las grandes empresas. Los perdedores, todos los demás.

Dolarizar las operaciones financieras va a generar una mayor transparencia en las operaciones, reducirá los costos de transacción, evitará llevar dos contabilidades y nos permitirá medir y mejorar nuestra productividad a nivel mundial. La globalización no es una tendencia, es una realidad.Nicaragua es un país muy pequeño en el concierto de las naciones. Tener una moneda es fomentar la ineficiencia y la corrupción y un grave error macroeconómico. En la Nueva Nicaragua, el dólar debe ser la moneda oficial.

El autor es empresario, excarcelado, confiscado y exiliado.

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